Hoy

«Cuando llego a casa vacío mi cabeza»

Antonio Gárate se confiesa apasionado del cine y ha dirigido dos cortometrajes. :: canal 24 horas
Antonio Gárate se confiesa apasionado del cine y ha dirigido dos cortometrajes. :: canal 24 horas
  • Antonio Gárate es el presentador de 'La hora cultural', un espacio del Canal 24 horas dedicado a las entrevistas.«Me gusta que los invitados le metan el dedo en el ojo al poder»

En una época donde triunfan los 'realities', el defensor de la cultura en televisión se llama Antonio Gárate (Pamplona, 1965). Cada noche, en el Canal 24 horas (TVE), entrevista a pintores, actores y escritores en 'La hora cultural' (lunes a viernes, a partir de las 00.00 horas), el programa que conduce con un marcado estilo personal. «No me he creado un personaje, como Quintero o Mercedes Milá».

¿La cultura en televisión es como la aldea de los cómics de Asterix, un pequeño punto en el mapa?

En Televisión Española no creo que sea así. En el resto. Es el signo de los tiempos; hay cadenas donde la cultura no encaja, apuestan por una televisión de espectáculo, 'realities'. Espacios en los que se hagan entrevistas en profundidad a actores, cineastas o actuaciones en directo ya son una rareza. Pero la audiencia, desgraciadamente, manda.

¿Alguno de sus invitados se ha sorprendido de que le llamaran de la tele?

El otro día Raúl del Pozo se extrañó de que tuviera 25 minutos de entrevista en televisión, y a mí me sorprendió de que se sorprendiera. Eso da una idea de en qué punto estamos. Los que más se sorprenden son los artistas emergentes, los más desconocidos.

A Raúl del Pozo le dijo que estaba nervioso por entrevistarle.

(Risas) Es un hombre que maneja tan bien el lenguaje que me tenía que limitar a no intervenir mucho, que se sintiese a gusto.

¿Quién es su invitado soñado?

Hemos tenido programas muy golosos. Hace poco se me cayó un invitado que me hacía ilusión, el cantante Charles Aznavour, pero tiene 92 años y una salud delicada.

Su estilo tan personal, ¿es una coraza?

No lo sé, no soy objetivo. Creo que no he creado un personaje, como Jesús Quintero o Mercedes Milá. No me veo como alguien que ha inventado un perfil nuevo.

La 'posverdad' es una mentira emotiva, ¿no es eso al fin y al cabo la cultura?

Me viene a la mente el título de un ensayo de Vargas Llosa, 'La Verdad de las Mentiras'. A mí me gusta que nuestros invitados no solo vengan de promoción, sino que también analicen la actualidad con su mirada. Me gusta que haya espíritu crítico, que le metan el dedo en el ojo al poder de este país.

Deuda con la familia

¿Le han puesto trabas desde la cadena?

Jamás, los cortapisas me los he puesto yo mismo. No me sentiría cómodo con algún artista que admiro pero puede tener una actitud un poco punki en el plató, que cree alguna situación incómoda. Me ha pasado en un par de casos, porque es un programa en directo.

Dedica su jornada laboral a la cultura. ¿Le queda tiempo para cultivar sus propios gustos?

Ya solo cultivo lo que traigo al programa. Leo los libros de escritores que voy a entrevistar y con el teatro o el cine, lo mismo. Cuando llego a casa aprecio mucho el silencio, vaciar mi cabeza de tanta información. Me gusta llenarme de otro tipo de sensaciones, me encanta andar, tomarme una caña, descansar.

Si dejara la tele, ¿a qué le gustaría dedicarse en cuerpo y alma?

Lo primero, a mi familia. Yo soy de Pamplona y vivo en Madrid, así que tengo la sensación de tener algo pendiente con ellos. Luego a cosas más personales; siempre me ha gustado el cine y he dirigido dos largometrajes. Trabajar con la imagen, no tanto con la información o la entrevista. En vez de preguntar las historias a los demás, contar las mías propias.