Hoy

David Janer aspira ahora a «algún papel de malo». :: r. c.
David Janer aspira ahora a «algún papel de malo». :: r. c.

«Tengo ganas de hacer cosas nuevas»

  • Después de nueve temporadas en la piel de Gonzalo de Montalvo, David Janer se prepara para despedir esta noche 'Águila Roja' (TVE) para siempre. «Cuesta mucho fidelizar al público»

Cuando TVE estrenó 'Águila Roja' en 2009, buscaba un protagonista que fuera la antítesis del musculado Miguel Ángel Silvestre, que entonces triunfaba en Telecinco como El Duque de 'Sin tetas no hay paraíso'. El elegido fue David Janer (Granollers, 1973), que encarnaría durante nueve temporadas a Gonzalo de Montalvo y a su alter ego, un ninja en pleno Siglo de Oro español. La serie, que en su día fue tildada de arriesgada, concluye esta noche (a partir de las 22.30 horas). «Habrá disparidad de criterios con el final», anuncia.

¿Se siente liberado con este final?

Tengo sentimientos encontrados, hay una parte de liberación porque son ya muchos años trabajando en 'Águila Roja' y tengo ganas de empezar cosas nuevas. Pero hay otra parte de pesar, de nostalgia; ha sido un trabajo duro pero muy gratificante.

¿Están satisfechos con el cierre que se le ha dado a la serie?

Habrá disparidad de criterios con el final de esta noche. Gustará cómo se han cerrado algunas tramas, pero otras no tanto. Cuando voy por la calle la gente me para y me comenta cómo sería su final ideal, y hay opiniones muy distintas según les hayan entrado los personajes. Ahí nosotros ni cortamos ni pinchamos.

¿Qué dirán los libros de historia sobre Gonzalo de Montalvo?

No creo que salga en los libros de historia. Pero la serie sí que ha marcado una época y ha servido para innovar en muchos aspectos. Su estreno fue un riesgo, aunque fue acogida con éxito.

¿Hubo lágrimas en su última escena?

Hubo aplausos y yo tuve la suerte o la desgracia de terminar el último, así que me tuve que ir despidiendo de todos los demás actores conforme ellos grababan sus últimas escenas. Personas con las que llevaba mucho tiempo trabajando. Viví ese duelo de forma repetida. Mi secuencia final, por cuestiones cronológicas, la grabé con Jorge Sanz, y luego hicimos una pequeña fiesta de despedida. Allí estaban los nervios a flor de piel.

A hurtadillas en Irán

Y luego se cortó la coleta, como los toreros.

(Risas) Me he cortado el pelo como prometí, pero no excesivamente por si surgen otros papeles. En este oficio conviene llevar el pelo de forma que te permita jugar con varios tipos de personaje.

Se habrá llevado alguna katana de recuerdo.

El personaje mío, de tan bueno, era tonto. Pedí una katana pero no me la dieron, así que tendré que pedir una réplica. La debería haber robado (carcajada).

Decía Daniel Écija (productor) que hoy en día es complicado conseguir la lealtad del público.

Cuesta mucho por todos los cambios de programación y por todas las plataformas nuevas que han surgido. A mí me pasa; si al cuarto capítulo no me engancha una serie ni las relaciones entre sus personajes, la dejo. En el caso de 'Águila Roja' había detrás muy buenos guiones, mucho amor y odio. Esa intriga ha hecho que el público adorara a los personajes y eso es una de las cosas de más valor que me llevo de la serie.

En Irán se veía masivamente, pese a estar prohibida.

Es curioso, se veía en un canal clandestino, pero nosotros no sabemos mucho más. Sí que nos llamaba la atención los doblajes en serbio o coreano.

¿Qué le han parecido los parones de TVE?

Acertados, acertados. No sé. Supongo que eran necesarios, pero por algo que a mí se me escapa. Todo lo que sea romper con la continuidad de una serie, en cualquiera, es malo. Para que el público sea fiel hay que fidelizarlo, como cuando quieres ser amigo de alguien. Tampoco favorecen los cambios de día o de horario, somos animales de costumbre.

Este año están venciendo a 'Gran Hermano'.

Intento no entrar a valorar lo que hacen las otras cadenas. Lo que duele es cuando vas bajando de audiencia, a mí al menos. Cuando empezamos teníamos miedo y hacíamos porras, pero empezamos con un estupendo 29% de 'share'. Eso era magnífico, pero todo lo que sube baja.

Y a partir de ahora, ¿qué?

Me gustaría cambiar, hacer algún papel de malo.