La entrega de Lancho y los destellos de Posada abren la puerta grande de Badajoz

osada de Maravillas e Israel Lancho a hombros. / J.V. ARNELAS

Pedrito de Portugal regresó a la plaza en la que tomó la alternativa en 1994 para lidiar con el peor lote de la tarde ante el que no pudo hacer nada

Pepe Orantos
PEPE ORANTOSBadajoz

El martes que viene se cumplirán veinticuatro años de la alternativa de Pedro Alexander Roque Silva en la plaza de toros de Badajoz. Cuentan los más veteranos que no volvieron a ver una entrada como la de aquel día hasta que no vino José Tomás en el 2012. Ayer, menos de un cuarto de aforo contempló el regreso del lisboeta en una tarde en la que ni sus paisanos del otro lado de la Raya le acompañaron en su regreso a los ruedos en España. De azul celeste y oro recibió al astifino que abría plaza que metió bien la cara en el caballo pero que se dolió en exceso en banderillas. Inició la faena el portugués por la derecha pero enseguida comprobó que el toro no tenía recorrido y que deslucía todas sus embestidas al echar la cara arriba ante la proximidad de la franela. Por la izquierda embistió mejor, pero sin recorrido ni transmisión. Al volver a la derecha el de Lagunajanda se rajó y a cambio recibió un metisaca y una estocada desprendida que fueron recompensadas con palmas por los despoblados tendidos.

En el cuarto, un castaño bociblanco que no colaboró en el capote, Pedrito inició su faena de muleta doblando a su enemigo por abajo en el tercio. Pareció venirse arriba el toro en la primera tanda de derechazos, al embestir con alegría ante la muleta del portugués, pero todo se quedó en un espejismo en cuanto empezó a ensuciar sus embestidas. Con la muleta en la izquierda el lisboeta evidenció en exceso su falta de forma y permitió que el toro se viniera abajo sin remisión. Acabó la faena por manoletinas que no consiguieron levantar una faena que acabó con media estocada muy tendida y una entera trasera que le otorgaron las palmas del público.

FICHA DEL FESTEJO

Toros
Seis toros de Lagunajanda de correcta presentación y defensas espectaculares en algunos casos. Mejores para la lidia 4º, 5º y 6º.
Toreros. Pedrito de Portugal
palmas y palmas; Israel Lancho: oreja y oreja; Posada de Maravillas, que sustituyó a Luis David Adame: palmas y dos orejas.
Plaza
Primer festejo de abono de la feria de San Juan de Badajoz. Menos de un cuarto de entrada en tarde muy calurosa. Se aplazó hasta hoy el minuto de silencio en recuerdo del colaborador de HOY Fernando Masedo.

Dos portagayolas

Regresaba también Israel Lancho a su plaza, tras haber cerrado sus dos últimas comparecencias con sendos triunfos, pero con mucho menos paseíllos de los que hubiera querido desde entonces. Se fue a portagayola en el segundo de la tarde y demostró su pericia en el lance antes de administrar a su enemigo una serie de atropelladas chicuelinas mirando al tendido. Brindó la muerte de este astado a su mentor Andrés Vázquez y se fue a por el de Lagunajanda con la intención de iniciar la faena por estatuarios. Sin embargo, un par de extraños le hicieron cambiar de decisión y tomar la muleta con la derecha para tratar de aprovechar la atropellada embestida del animal. El toro tomaba los derechazos pero calamocheaba en los pases de pecho. Por la izquierda tuvo más recorrido pero sin llegar a transmitir. El de Pardaleras decidió entonces acortar las distancias y ahí sí llegó a los tendidos con un proyecto de redondo y varios lances mirando, una vez más, a los desiertos tendidos. Una estocada entera y el paisanaje la valieron la primera oreja. Con el segundo volvió a irse de rodillas a la puerta de toriles para repetir el saludo capotero buscando al acomodador perdido. Inició la faena con dos buenos derechazos y un pase de pecho que indujeron al pacense a pensar que debía acortar enseguida las distancias si quería salir a hombros de su plaza. Colocó rápidamente la muleta en la cara del toro y consiguió cuajar un buen par de tandas de derechazos. Por la izquierda la embestida del toro gaditano era ingobernable y peligrosa por lo que Lancho decidió cerrar su faena por manoletinas para conseguir que el pinchazo que precedió a su estocada no le impidiera cortar su segunda oreja de la tarde.

Arriba, tendido desierto en la plaza de Badajoz. Abajo a la izquierda, osada de Maravillas en el sexto; y a la derecha, Pedrito de Portugal torea con la derecha. / J.V. ARNELAS

Posada por Luis David

Juan Luis Ambel 'Posada de Maravillas' comparecía por primera vez como matador de toros en la ciudad que le vio nacer ante mucho menos público del que le esperaba en su etapa de novillero. En el toro de su debut, Posada comprobó cómo puede arruinase un toro en un nefasto tercio de varas, que acabó con las pocas fuerzas con el que 'Jorobador' salió de chiqueros. A pesar de todo, el de Lagunajanda permitió un excelente tercio de banderillas que acabó con Miguelín Murillo y Antonio Vázquez desmonterados en el tercio. Con la muleta, el toro no dejó de echar la cara arriba por la derecha y se mostró más que reacio a embestir por la izquierda. Porfió inútilmente el nieto de don Juan Posada al acortar las distancias de su enemigo y emplazó al público al siguiente turno tras recibir palmas como consecuencia de una media mortal.

Con el sexto midió mejor el castigo en el caballo y comenzó su faena de muleta doblándose en el tercio en busca del mejor ángulo para afrontar el reto definitivo de la tarde. Tras dejar traslucir algunas dudas, se echó la muleta a la derecha y destiló algunas gotas del toreo que a tantos enamoró e su etapa de novillero. Acortó pronto las distancias con la intención de calentar los tendidos y logró las mejores series de la tarde alternando ambos pitones. Tras uno de los últimos pases de pecho, el último exponente de la dinastía Posada dejó por fin traslucir la sonrisa que, durante años, fue su marca registrada. Un remate muy torero y una estocada entera le valieron las dos orejas sobre la bocina, para volver a salir de su plaza con los dos brazos en alto.

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