Hoy

Los de Fuente Ymbro sirvieron

  • Ayer en Arnedo cambió la decoración del día anterior: hubo varias posibilidades de triunfo pero no fue total

Cuando salió el primer novillo de la tarde con pies y metiendo la cabeza en capotes nos produjo buenas sensaciones. Si la tarde anterior fue un auténtico chasco, nos alegramos porque el morlaco, bien presentado como el resto de los novillos, aunque la verdad, los pitones que lucieron o que no lucieron nos daba la sensación de haber sufrido alguna mutación en sus defensas. Mal pensados que somos. Alegres los tres primeros, si bien a la corrida no le sobraron las fuerzas, mantuvieron el interés en los tres tercios. El cuarto, un bonito castaño dejó que le pegaran varas y fue pronto en el segundo tercio, saludando el subalterno, Ángel Odero. En el tercio final se rajó pronto aquerenciándose a los terrenos de los adentros, el quinto metía bien la cara por el pitón izquierdo pero no hubo la debida réplica. El sexto, tenía nobleza y buena embestida, pero en el capote dio un volatín completo que le mermó fuerzas, clava una vez más los pitones en la arena en la muleta, perdiendo las manos varias veces cuando le bajaba el torero la mano. Lástima, porque de no fallarle las fuerzas hubiera sido un gran novillo. En suma, la corrida, creo que mereció el trato debido y seguro hubiera dado mejor juego.

El sevillano Paco Aguado brindo la muerte de su primero y la de su segundo a Diego Urdiales. La faena de muleta tuvo más cantidad que calidad, el novillo repetía con clase las embestidas, sobretodo por el pitón derecho, al sevillano, creo, le faltó eso que tanto decimos los aficionados, temple. Estuvo decidido y valiente. Su segundo, cuarto de la tarde, se rajó pronto, ya hizo un amago en el capote de quererse ir del trapo. Duró poco, yéndose a su querencia, Aguado estuvo tiempo delante de la cara del morlaco intentando sacarle buen partido. Decisión y entrega no le faltaron.

A Rafael Serna, también sevillano, le tocó un novillo muy noble y de buena embestida al que le enjaretó muchos muletazos ligados pero periféricos. Vamos, sin estrecharse, si lo hubiera hecho hubiera cortado una orejita, a pesar del bajonazo con el que finiquitó al morlaco. El quinto ni bueno ni malo, con un pitón izquierdo digno pata templar y mandarle faltó que es esencial para triunfar, templar las embestidas y colocarse en el sitio. No dejó mal gusto.

El debutante Alejandro Gardel, toledano, tiene buen porte, con tan solo dos novilladas demostró buenas maneras. Tuvo un primer novillo muy bueno, sobretodo por el pitón izquierdo donde logró muletazos ligados y templados. En banderillas saludaron Pedro Lara y Diego Valladar. Le corto una merecida oreja, no más como pedía parte de la plaza y, para un servidor no mereció el premio de la vuelta al ruedo en el arrastre. El que cerró plaza, brindado a Diego Urdiales, con los volatines y las pérdidas de manos quedó muy mermado de fuerzas.

El burel tenía buena condición en las embestidas pero cuando le bajaba la muleta se venía abajo. Fue una lástima porque el toledano demostró que tiene valor, que sabe buscar las distancias y sabe manejar los engaños con soltura, pero no remató con la espada, pinchazo, estocada y cinco descabellos. Se le escapó el triunfo. Dejó en el coso Arnedo Arena buen sabor de boca. Creo que la novillada segunda de la feria gustó, motivos para ello hubo, también hubo otros pasajes menores. Eso entra en la normalidad.