Hoy

Tres orejas y una vuelta al ruedo

López Simón, en el momento de su cogida por 'Latoso'. El diestro, volteado, cayó al suelo y estuvo a punto de ser corneado en el cuello. :: Juan Marín
López Simón, en el momento de su cogida por 'Latoso'. El diestro, volteado, cayó al suelo y estuvo a punto de ser corneado en el cuello. :: Juan Marín
  • Los dos toros de rejones, de buena embestida, pero los de lidia ordinaria no convencieron

  • No le salieron bien las cosas a Pablo Hermoso de Mendoza con el rejón de muerte, López Simón dio el susto con su cogida y Garrido cortó un trofeo a cada una de sus reses

Las corridas mixtas gustan a unos y a otros, no. A los aficionados conspicuos no les llena, prefieren, los muchos con los que he hablado, la corrida de a pie. Al contrario, hay muchos que disfrutan con los caballeros rejoneadores. Un servidor es partidario de separar los dos tipos de corridas. Rejones con seis toros, corrida con toreros y seis toros, incluso los mano a mano, tienen sus partidarios y sus detractores... Hay gente 'pa tó'.

Al posiblemente mejor torero a caballo de la historia del toreo no le salieron ayer bien las cosas con el rejón de muerte. Creo que se equivocó al ponerle a su primero dos rejones de castigo. Lo mató de un rejonazo muy trasero, que no gustó nada. En su segundo, después de ser muy ovacionado durante la lidia, pero que mucho, volvió a fallar con la espada; a la tercera metió el rejón trasero y la cosa quedó en fuertes palmas cuando cayó el toro y luego la nada. Silencio.

Durante la lidia ordinaria hubo momentos de angustia. En el primero de López Simón, comenzó la faena ambas rodillas en tierra, cinco por alto, el último ayudado, un derechazo, un natural y el de pecho en posición normal. Empezó bien la cosa, seguidamente hubo alternancia por los dos pitones con decisión más que con lucimiento, por la embestida sosona del burel. Lo mejor hasta entonces fueron seis naturales ligados. De pronto al intento de uno de pecho o por alto, lo empitona el toro, lo derriba y la cornea en el suelo. Vimos cómo el pitón derecho lo tenía en el cuello hasta casi la cepa. ¡Vaya susto! El torero quedó inerte en el suelo, lo llevaron a la enfermería y se temía que fuera una cornada grave. Un par de minutos después dijeron que salía a matar al toro y salió, medio grogui, y volvió a ponerse de rodillas, como cuando empezó la faena. Pinchó dos veces antes de estocada corta. Vuelta al ruedo. En su segundo, brindado al público, aparentaba no estar bien de facultades, pero le sacó una buena colección de pases por los dos pitones, con su valor especial, mas bien en cercanías. ¡Que valiente estuvo! Estocada caída precedida de un aviso. Oreja.

A Jesús Garrido cuando pase un tiempo le van a valer la mayoría de los toros. Tiene valor de sobra. Sabe torear con capote y muleta, tiene un toreo variado con ambos engaños, se coloca donde tienen que embestir los toros a poco gas y casta que tengan. Toreó con soltura a la verónica a su primero y al que cerró plaza lo recibió con dos largas cambiadas en el tercio. Su primero era un 'listillo' y el torero, muy bravo. Estocada corta en su primero y estocada caída en el sexto con aviso. Oreja en cada toro. Si su primero fue listo cuando veía hueco, el segundo tenía embestidas irregulares, lo mismo se desplazaba como se quedaba corto, pero el extremeño seguía poniéndose donde el burel no tenía otra opción que meter la cara al engaño. Frescura, valor, variedad, toreo fundamental. Figura en ciernes.