Hoy

Puerta grande para Talavante y El Juli en la octava de feria en Albacete

Talavante da un pase con la muleta a uno de los de su lote. :: efe
Talavante da un pase con la muleta a uno de los de su lote. :: efe
  • El extremeño, que reapareció después de perderse los compromisos de Murcia y Salamanca por una lesión de muñeca, estuvo sensacional con su primero

Los diestros Julián López, el Juli, y Alejandro Talavante cortaron dos orejas cada uno y salieron a hombros en el octavo festejo de la feria de Albacete, un festejo mixto en el que rejoneador Diego Ventura sumó también un apéndice, aunque el palco le acabaría privando de la salida a hombros.

Diego Ventura se mostró a buen nivel, sobre todo montando a Nazarí, en el paradito toro que abrió plaza, con el que lo tuvo que hacer todo él para llegar al tendido. Le faltó contundencia con el rejón definitivo y saludó una ovación.

El cuarto lució mejor condición y aquí Ventura dio toda una exhibición de toreo a caballo. Los galopes a dos pistas y batidas sobre Sueño, la espectacularidad de Chalana con las piruetas y banderillas, donde, dicho sea de paso, clavó siempre arriba y muy reunido; y un final con las cortas sobre Remate completaron una faena de más maciza.

Nuevamente, le faltó mayor rotundidad con el rejón final, requiriendo de un golpe de descabello, excusa a la que tuvo que agarrarse el presidente para no concederle las dos orejas, quedando todo en una sola.

El Juli pasó muy de puntillas con su flojo y complicado primero, al que lo sobó por uno y otro lado antes de tener que desistir ante la imposibilidad de armar faena. Fue silenciado.

Pero se desquitó el madrileño con el buen quinto, al que cuajó extraordinariamente bien sobre todo por el pitón izquierdo. Faena de raza y sumo dominio del Juli, que se impuso de principio a fin a un antagonista que no quiso saber prácticamente nada por el derecho. Un final en la distancia corta y una gran estocada dieron paso a las dos orejas.

Talavante, que reapareció ayer después de perderse los compromisos de Murcia y Salamanca por culpa de una lesión de muñeca, estuvo simplemente sensacional con su primero, un gran toro de Garcigrande al que ya se dejó su impronta en el capote con un ajustado y emocionante quite por gaoneras.

Con el «cartucho del pescao» y la muleta a la zocata inició faena el extremeño en los medios, ligando dos tandas de suave, lento y sentido trazo, muy bien hilvanadas. El toreo a derechas tuvo también su importancia, por la naturalidad de su expresión. Faena muy redonda y compacta, abrochada por manoletinas y una estocada definitoria que le pusieron en sus manos las dos orejas.

En el sexto, en cambio, poco pudo hacer Talavante con un toro de cortas y remisas embestidas, con el que, además, anduvo muy descartado el torero manejando los aceros.