En nombre de los autores amordazados

Las escritora Julia Navarro, en una imagen de archivo./EFE
Las escritora Julia Navarro, en una imagen de archivo. / EFE

Las escritoras Julia Navarro y Carme Riera acusan a los políticos por tratar como delincuentes a quienes cobran derechos de autor junto a sus pensiones

DOMÉNICO CHIAPPEMadrid

Horas antes de hacer público que la ganadora del Premio Cedro 2018, que reconoce la trayectoria en la lucha por los derechos de autor, era la escritora Julia Navarro, la actual presidente de la gestora de propiedad intelectual de los autores, Carme Riera, había insistido ante las autoridades del Ministerio de Empleo y Seguridad Social en la necesidad de reconocer la plena compatibilidad entre cobrar las pensiones cotizadas y percibir remuneración por los libros vendidos después de la jubilación. Actualmente la legislación obliga a renunciar a una de las dos. Una diatriba a la que se enfrenta el 30% de los 23.000 escritores asociados a Cedro.

Riera, jubilada como catedrática de universidad, es una de las afectadas. «Si yo siguiera, le quitaría el trabajo a un profesor joven. Pero si escribo un libro, no le quito nada a nadie. Al contrario, genero trabajo y pagaría más impuestos», mantiene. «Un país que ama la cultura no puede silenciar a sus creadores. Los libros deben ser reconocidos como rendimiento de capital y no de trabajo. El que tiene 90 pisos en alquiler puede cobrar su pensión, y además deja en herencia esos inmuebles, sin que caduquen a los 70 años».

Al salir de aquella reunión con el secretario de Estado encargado de la seguridad social, Riera, que se define como «optimista bien informada; es decir, pesimista», no tiene buenas noticias: «Quizás tendríamos que hablar con Hacienda», dice. Pero, a pesar de la insistencia de Cedro y otras asociaciones, parece lejana la modificación de esta ley, que topa con el Pacto de Toledo y con la insistencia del gobierno en que la compatibilidad, de aprobarse, debería regir para todas las profesiones. «Nos han invitado a seguir trabajando para lograr esa compatibilidad, pero a corto plazo no hay una solución clara», acota Jorge Corrales, director general de Cedro.

La ley, una biblia de barro

La Junta Directiva de Cedro, por unanimidad, concedió el premio de este año a Julia Navarro, autora de 'La hermandad de la sábana santa' y 'La biblia de barro', por «su generosidad y valentía en la defensa tenaz de la creación y en la lucha contra la piratería», en palabras de Riera. Las descargas no autorizadas es otro de los asuntos que ocupan a la gestora. Según sus datos, por cada libro que se compra, se leen tres «ilegales».

Navarro comparte la opinión de Riera: «He llegado a la triste conclusión de que la cultura no está en la agenda de los políticos, aunque vayan de vez en cuando a una gala a tomarse la foto», asegura. «Nuestro país es de grandes creadores, pero se les trata como a delincuentes. Ahora afrontan deudas por haber cobrado derechos de autor junto a sus pensiones». Y reta: Sánchez, Iglesias, Rajoy y Rivera deben hacer un debate sobre la cultura en la tribuna del Congreso. «Un país que no ame la cultura se queda sin alma».

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