«Estudiando a fondo el cambio climático me di cuenta de lo frágil que es el planeta»

José Miguel Gallardo con un ejemplar de su novela '2065', el pasado viernes en Campanario. :: F. Horrillo
José Miguel Gallardo con un ejemplar de su novela '2065', el pasado viernes en Campanario. :: F. Horrillo
José Miguel Gallardo | Meteorólogo

El 'hombre del tiempo' presentó el viernes en su Campanario natal '2065', su primera novela basada en escenarios climáticos reales

FRAN HORRILLO CAMPANARIO.

José Miguel Gallardo, conocido por todos como el famoso 'hombre del tiempo', presentó el pasado viernes en su Campanario (Badajoz) natal su último libro titulado '2065', que en apenas unos días también agotó sus primeros ejemplares en Madrid.

Gallardo estudió Física y Meteorología. Empezó como 'hombre del tiempo' en Radio Enlace y en Punto Radio Extremadura. Tras su paso por la televisión autonómica de Aragón y por Canal Extremadura, le puso cara a las previsiones en los informativos matinales de Tele 5. Fue en 2008 cuando se incorporó como 'hombre del tiempo' en los informativos de TVE. Ahora con '2065' debuta en el mundo de las letras con su primera novela. Un thriller cargado de intriga y suspense basado en escenarios climáticos reales.

Más información

-¿De dónde le viene a un físico y meteorólogo como usted la vertiente de escritor?

Parte de la acción del libro transcurre en los valles de Extremadura con 50 grados a la sombra

-Lo cierto es que me ha gustado escribir desde que era niño. En el colegio, cuando aprendí a hacerlo, me dedicaba a copiar en una libreta los cuentos que leía para decir que los había escrito yo e, incluso, dibujado, pues venían muchos dibujos y me encantaban. Tendría por aquel entonces 4 o 6 años, no me acuerdo de la edad. Después, ya en el instituto, gané dos premios de literatura que me animaron mucho, muchísimo, a seguir escribiendo. Así que esta ha sido la ilusión de mi vida, por lo que ahora me siento plenamente feliz. Afortunadamente la escritura es algo que me ha acompañado desde que tengo memoria.

-¿Recuerda de qué forma alumbró y le surgió la idea de escribir esta novela titulada '2065'?

-Más que surgir la idea, la fui gestando con muchas horas de trabajo. A mí me encantan los thriller, los libros y películas de intriga y suspense, y tenía muy claro que quería escribir el libro que a mí me hubiese encantado leer, así que tendría que estar cargado de esa angustia, intriga y suspense que tanto me cautiva en las historias de ficción. Sabía cómo quería que empezase y que acabase la novela, pero no era capaz de encajar ambos extremos en una historia que me satisficiera. Fue un día al salir del metro, camino de TVE, cuando de pronto me di cuenta que ambos extremos tenían sentido si, como tema central, los unía el cambio climático. La ilusión que sentí ese día fue enorme, pues por fin podía trenzar en una misma historia mis grandes pasiones: la literatura, la meteorología-climatología y el suspense.

-El cambio climático es el hilo conductor de su obra. ¿Es tan fiero como lo pintan?

-Es incluso peor. Pese a que '2065' es una novela de ficción, un thriller, se sustenta sobre proyecciones climáticas reales. Son las que se publicaron en el quinto informe del IPCC, que es el grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático. Fui desgranando una a una las cuatro que se proyectan en dicho informe y me decanté por la que, siendo optimista, creía que podría llegar a ocurrir. La verdad es que estudiando a fondo el cambio climático me di cuenta de lo frágil que es el planeta y del daño tremendo que le estamos haciendo. ¡Es horrible! Y lo peor es que en vez de ir a mejor, cada vez vamos a peor. El famoso acuerdo de París asume en sus anexos que las medidas que se acuerdan no son suficientes para lograr los objetivos que se marcaron y, con las nuevas políticas de algunos países, sin duda ahora estamos aún más lejos de alcanzar la meta, lo que es perjudicial para todos. Así que sí, el cambio climático es tan fiero como lo pintan. Me atrevería a decir que incluso es peor.

-Ha decidido basar su novela en proyecciones climáticas reales, con una ciudad como Madrid rondando los 47 grados y contando muertes por golpes de calor por millares. ¿Cómo estaría Extremadura para entonces, después de tocar los 45 grados esta semana?

-Buf... ¡Mucho peor! Al ser yo extremeño quise que parte de la acción del libro transcurriera en Extremadura. Así podría hablar de los problemas que surgirían aquí debidos al cambio climático. El panorama es muy triste, de verdad. En la ola de calor que se relata en 2065, en los valles de Extremadura se rozan los 50 grados... ¡Una locura! Y hablo de 50 grados a la sombra. Por cierto, el protagonista del libro, Adrián, es extremeño. Me costó mucho encontrar un apellido que tuviesen principalmente gente de Extremadura. Su apellido es 'Salor', que además es el nombre de un afluente del Tajo, en Cáceres.

-¿Tiene visos, por tanto, el que nos encontremos ese escenario meteorológico que nos describe en su libro dentro de casi 50 años?

-Yo diría que sí. La idea de localizar la trama en el año 2065 tiene un sentido. Está lo suficientemente lejos en el tiempo como para poder ver los efectos del cambio climático de una manera destacada, pero lo suficientemente cerca como para que muchos de nosotros, o nuestros hijos, estemos vivos en esa época. Mi idea era mostrar lo que nosotros mismos nos vamos a encontrar de aquí a dentro de no muchos años, pero la situación meteorológica que vemos en la novela sería la que encontraríamos en un futuro de seguir haciendo lo poco que hacemos para frenar el calentamiento global. Si no hacemos nada será aún peor.

-¿Qué mensaje o reflexión quiere dejar al lector con su libro?

-Es un mensaje medioambiental, una llamada al sentido común, al diálogo, un esfuerzo por un proyecto común y global. En esta última semana he dicho constantemente que el libro es una semilla que cada uno de nosotros debemos hacer germinar con nuestras acciones. Y ojo, que no nos queda mucho tiempo para darnos cuenta de la envergadura real del problema. Es muy, pero que muy preocupante.

-Como todo buen thriller, la intriga y el suspense están presentes y además con un meteorólogo como protagonista. ¿Se ha visto por momentos en la piel de este protagonista de '2065'?

-Jajaja... No, no he querido darles nada de mí a los personajes. Obviamente al haberlos inventado yo, piensan a través de mis pensamientos y sienten a través de mis sentimientos. Es algo inevitable, pero he querido que cada personaje evolucione como él mismo me ha pedido. Desde el principio les di plena libertad para evolucionar según ellos lo pidiesen, pese a que en muchos momentos no estaba de acuerdo con ellos. Sólo así creo que un personaje puede ser creíble para el lector.

-¿En qué lugar recomendaría la lectura de su libro?

-La trama tiene mucho suspense y, en ocasiones, mucha angustia. Yo me recreaba constantemente en ese ambiente escuchando música de misterio en mitad de la noche. En ocasiones llegué a pasar bastante miedo (lo confieso), aunque el libro no es de miedo, pero la angustia se puede confundir con él en algunos momentos. Por tanto, para vivir la experiencia como yo la escribí recomiendo leerlo por la noche, que siempre es tan mágica con su oscuridad y sus sonidos.

-Teniendo un trabajo tan absorbente. ¿De dónde ha sacado el tiempo para poder escribir?

-Desde que ideé la historia hasta que la di por terminada transcurrieron 8 años, aunque fueron los 4 últimos los que dediqué más esfuerzos a la novela. Y el tiempo, ¿qué de dónde lo he sacado? Pues diría que hasta debajo de las piedras. Los últimos años los escribí con horarios bastante variables en TVE, pues a veces trabaja en fin de semana, otras entre semana... Y a la vez estudiando las oposiciones y escribiendo la novela. Pero era la ilusión de mi vida. ¿Qué otra cosa podía hacer? ¿Rendirme? ¿Dejarla sin escribir? Eso nunca. Todo fue cuestión de organizarme bien y, sobre todo, de tener mucha fuerza de voluntad, pues todo lo que tenía entre manos la requería.

-¿Por qué franja horaria anda ahora el famoso 'hombre del tiempo' de Campanario? Qué con tanto cambio, algunos le hemos perdido la pista...

-Bueno, es que aprobé las oposiciones a la Agencia Estatal de Meteorología y ahora trabajo allí. No descarto volver algún día a TVE, pero de momento soy muy feliz en la Agencia Estatal y mi futuro, al menos a plazo medio, lo veo allí.

Fotos

Vídeos