El día en que las ciudades empezaron a pensar

El día en que las ciudades empezaron a pensar

Indra presenta su solución de gestión integral de la ciudad City Landscape Manager y analiza la transformación digital de las ciudades y su patrimonio

LUIS J. RUIZ

Hay muchas definiciones de ‘Smart City’, un anglicismo cuya traducción más literal sería ciudad inteligente. De entre todas, quizá la más acertada es la que se propone desde Indra, firma referente en estos desarrollos, y que habla de un proceso de transformación estratégico orientado a mejorar el bienestar de los ciudadanos y el desarrollo económico y social de la comunidad. Pero hay muchas más. Desde la más recurrente, la de Wikipedia, que habla de un desarrollo urbano basado en la sostenibilidad que es capaz de responder adecuadamente a las necesidades básicas (tanto económicas como operativas, sociales y ambientales) de instituciones, empresas y ciudadanos, hasta las más concretas que se centran en las urbes que utilizan los avances tecnológicos como soporte y herramienta para mejorar la calidad de vida de sus habitantes. En todas ellas hay dos son elementos fundamentales: la sostenibilidad y las tecnologías de la información y el conocimiento (TIC).

Cámaras inteligentes para controlar el tráfico capaces de prever situaciones que ayuden a tomar mejores decisiones para facilitar la movilidad; riego automático de los jardines municipales en función de sus necesidades; información al ciudadano sobre el estado de los aparcamientos; control de los niveles de ruido en espacios en los que podría ser muy negativo su impacto… Las ciudades empiezan a penar… Esas son sólo algunas de las potencialidades de las ciudades inteligentes, un ámbito en el que España es una referencia internacional por el número de localidades que han apostado por este modelo como vía para mejorar la calidad de sus servicios y la transparencia e información en su gestión (la Red Española de Ciudades Inteligentes engloba ya a 80 municipios de todas las comunidades autónomas). Esa filosofía se concreta en múltiples aspectos: optimizar el gasto público, mejora medioambiental, aumentar la calidad de vida de los habitantes, elevar el nivel de cooperación ciudadana, dinamizar el comercio y el turismo, generar nuevas oportunidades de negocio y empleo...

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Muchas de esas potencialidades ya son realidad en algunas ciudades de España y de América Latina. Málaga, Santander y Zaragoza, por ejemplo. También Medellín, al otro lado del charco. Las tres primeras formaron parte del que hasta la fecha ha sido el principal proyecto español de I+D+i vinculado a las ciudades inteligentes. Bajo el nombre ‘Ciudad 2020’, con una financiación de 16,3 millones de euros y tras cuatro años de investigación de un consorcio liderado por Indra, el proyecto alumbró más de una treintena de activos tecnológicos que ahora disfrutan esas tres capitales. En Málaga y Zaragoza, por ejemplo, se ha desarrollado el modelado de la ciudad recogiendo la información de las redes sociales para determinar las áreas de mayor actividad social, las zonas de mayor interés y la opinión de los ciudadanos. Todo gracias al análisis semántico de los mensajes de esas redes y que permite determinar su polaridad. De igual modo, en Santander Indra trabajó en la integración de la información capturada por el 'sensor ciudadano' con otras fuentes de información para, por ejemplo monitorizar los parámetros medioambientales (CO2 o contaminación acústica, entre otros) y poder generar alertas gracias a modelos de predicción de contaminación basados en datos históricos. Las jornadas Futuro en Español de Bogotá también han abierto sus puertas a las ‘smart cities’ de la mano de Indra para analizar los nuevos modelos de ciudad, su transformación digital y las experiencias de éxito desarrolladas tanto en España como en Colombia.

“La evolución hacia las Smart Cities no ha de pasar solo por sensorizar las ciudades y ser capaces de almacenar fuentes inagotables de datos. El cambio viene dado por la capacidad analítica de aprovechar esos datos que se generan en la ciudad para poder dar respuestas en tiempo real que ayuden en la toma de decisiones”, explicaba Alberto Bernal, director global de Smart Cities de Indra, en unas recientes jornadas celebradas en La Rioja. Y si España está a la vanguardia del desarrollo de este modelo, en buena medida es, precisamente, gracias a plataformas como la desarrollada por Indra, una de las más avanzadas del mercado, que permite gestionar y operar en tiempo real los distintos servicios y realizar el seguimiento de los resultados conseguidos. Se llama City Landscape Manager y es, según Bernal “un centro virtual de gestión inteligente que permite alcanzar eficiencias que derivan en una notable mejora de la gestión de los servicios y repercuten positivamente en la calidad de vida de los ciudadanos”. La apuesta de la firma por las smart cities le convierten en un modelo de referencia tanto en España como, entre otros países, en Colombia. Logroño, junto a A Coruña, son los dos grandes referentes en ese intento de ‘dotar de inteligencia’ a las ciudades. En la capital riojana, a finales del pasado mes de octubre, comenzó a funcionar  el Centro de Control Integral Smart, una primera piedra del un ambicioso proyecto que alumbrará un nuevo modelo de gestión global de la ciudad.

Aplicar las TIC a la gestión de las ciudades no es una realidad nueva. Esa opción ha sido el embrión de grandes proyectos de transformación dirigidos a mejorar los servicios públicos, la calidad de vida y el desarrollo económico. Pero el mero uso de las TIC no hace ‘inteligente’ a una ciudad. “Uno de los principales factores que han condicionado su éxito es la falta de una visión integral basada en la utilización de plataformas que permitan compartir la información de las diversas áreas, que conecten los dispositivos y los sistemas entre sí, y den lugar a servicios innovadores de más calidad”, explican desde Indra. Un ejemplo es Medellín (Colombia) que apostó por esta fórmula para paliar los ‘trancones’ (atascos) diarios. La capital del estado de Antioquia puso en marcha en el 2012 el Sistema Inteligente de la Movilidad de Medellín (SIMM), basado en la plataforma Hermes de Indra, para gestionar de manera integrada los sistemas de movilidad, junto con un pionero sistema intermodal de transporte público, desarrollado también por Indra, que permite gestionar de forma integrada el control de accesos y la venta de billetes para todos los medios de transporte gestionados por Metro de Medellín. Con un control casi absoluto (semáforos, detección automática de incidentes, fotodetección), permite aplicar políticas de movilidad que impliquen tanto al transporte público como privado e involucrar al ciudadano como parte fundamental de la gestión de la movilidad. En tres años se redujeron el 18% los accidentes de tráfico, el tiempo respuesta ante incidentes pasó de 35 a 17 minutos, se ha reducido la congestión, la duración de los recorridos y ha mejorado la movilidad global de la ciudad. A ello ha contribuido también “un concepto integrador e intermodal de la movilidad que facilita la gestión y uso combinado del metro, el autobús y tranvía”, resumen desde Indra.

Otras importantes ciudades han confiado en las soluciones de Indra para mejorar su movilidad. Entre ellas, destaca Londres, donde la tecnología de la compañía ya controla los 12 túneles viales de Londres, críticos para la movilidad y la seguridad de la ciudad, y 90 kilómetros de carreteras metropolitanas que conectan con ellos.

Ese es sólo uno de los beneficios que logran las ciudades. Desde Indra apuntan que su plataforma (City Landscape Manager) también reduce los costes de recogida selectiva de residuos en el 11% al incorporar sensores que controlan el llenado de los contenedores; ahorra más del 35% del agua de riego gracias al cruce de datos con el servicio de medioambiente y meteorología; y que rebaja el 45% la factura energética de alumbrado y edificios públicos. “Todo ello es posible gracias a sus capacidades analíticas y de simulación, que son capaces de realizar predicciones sobre lo que va a ocurrir a partir de la reproducción de eventos similares en pasado que han quedado registrados para generar servicios públicos más adaptados al ciudadano”, aclara Bernal, para quien “la razón de ser de la ciudad inteligente está en impulsar la participación ciudadana en el desarrollo y gobierno de la ciudad, gestionar mejor el presupuesto y los recursos públicos, diseñar servicios innovadores de mayor valor para todos, prestarlos de manera más eficiente y fomentar el crecimiento económico y del empleo de calidad”.

“Nuestro modelo se basa en tres grandes pilares: consultoría y oficina de proyectos smart para adaptar los proyectos a las características y objetivos de la ciudad y garantizar su ejecución; una plataforma urbana (Minsait IoT Sofia2) que es el ‘cerebro integrador’ que fomenta la creación de ecosistemas abiertos que impulsan el desarrollo de nuevos modelos de negocio; y, por último, las diversas soluciones verticales que Indra ha desarrollado e implantado en todos los mercados en los que desarrolla su actividad”, sostiene Bernal.

Más allá del tráfico urbano, del riego de parques y jardines o del ahorro energético, Indra también ha desarrollado otros proyectos como la gestión de la seguridad inteligente en el CEMELPA (Centro de Emergencias de Las Palmas de Gran Canaria), CISEM (Centro Integrado de Seguridad y Emergencias de Madrid) o el CUCC (Centro Único de Coordinación y Control de Emergencias) de Buenos Aires; las soluciones de tele-asistencia y monitorización que suponen un avance en la calidad de vida del enfermo crónico, como es el caso del SERGAS, en Galicia; las destinadas a un uso más sostenible de la energía, como es el caso del proyecto de Smart Building desarrollado para el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia; o las plataformas inteligentes de gestión del turismo que ayudan a la transformación de destinos maduros en destinos inteligentes, como A Coruña, Toledo, las Rías Baixas o el Camino de Santiago.

Así, con más de 120 proyectos en todo el mundo y participando en las iniciativas internacionales más destacadas, como Ciudad 2020, CPSE-Labs, Transforming Transport, Arrowhead, e-Vacuate o Decumanus, entre otras, Indra “ha tomado la delantera en el ámbito de las Smart Cities”, destacan desde la empresa. Además ha liderado el desarrollo, en A Coruña, de la primera plataforma integral de gobierno para una Smart City en España, que se ha convertido en una referencia mundial por su enfoque transversal.

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