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«El porcentaje de éxito de la fecundación in vitro es del 50%»

Javier Lara impartiendo un curso en el centro Jesús Usón. :: Lorenzo cordero
Javier Lara impartiendo un curso en el centro Jesús Usón. :: Lorenzo cordero

Cuando una pareja se somete a un tratamiento de reproducción asistida son muchas las preguntas que se hacen. La principal, ¿funcionará o no? Ante esa cuestión no hay una respuesta universal, pues el éxito de este proceso depende de varios factores. Sin embargo, los expertos coinciden en establecer unos porcentajes según su experiencia. «En inseminación artificial estamos hablando de un 20% de casos que logran el objetivo. En la fecundación in vitro ese porcentaje llega al 50% y en la donación de ovocitos, las posibilidades son mayores», detalla Javier Lara Laranjeira, responsable de la sección de Citogenética y Biología Molecular del Hospital Infanta Cristina.

Él apunta que el principal problema para tener hijos es la edad avanzada de las parejas. «Lo perfecto es que la mujer no supere los 22 años. Es ahí cuando biológicamente está en la edad fértil ideal», apunta Lara. Sin embargo, los ritmos de la sociedad actual son otros y por eso entran en juego técnicas que antes era impensables.

Es el caso de la donación de ovocitos. «Las donantes suelen tener entre 18 y 35 años y eso supone una buena calidad del ovocito», añade Javier, quien destaca que también existe la posibilidad de la conservación de ovocitos por vitrificación. «Esa técnica está aumentando, sobre todo por causas médicas».

En cuanto al proceso, Javier explica que para someterse por la seguridad social a un tratamiento de reproducción asistida existen restricciones y criterios para marcar las prioridades, sobre todo teniendo en cuenta factores como la edad o si ya tienen hijos sanos. El límite para ser atendidos se fija en 40 años (inicio del tratamiento) para las mujeres y en 55 para los hombres.

«En el caso de la inseminación artificial la pareja puede someterse a seis intentos y en la fecundación in vitro a tres. Si así no se consigue hay que empezar a buscar otras vías», señala Lara, que alude a que por ley como máximo se pueden transferir tres embriones, aunque desde la sanidad pública están intentando concienciar de las complicaciones que suponen los embarazos múltiples.