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La aplicación móvil que aumenta la natalidad

La aplicación móvil que aumenta la natalidad
  • El Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón de Cáceres cuenta con una APP que enseña a profesionales a perfeccionar la técnica ICSI, que consiste en la inseminación de un óvulo mediante la microinyección de un espermatozoide en su interior

El Centro Extremeño de Reproducción Humana Asistida (Cerha), ubicado en Badajoz, puede contabilizar en un año 1.200 consultas. Son, en su mayoría, parejas que buscan una solución a la infertilidad. Quieren tener hijos, llevan tiempo intentándolo, pero no lo consiguen. La principal razón, la edad. Antes de los 30, para muchos es casi impensable convertirse en padres y eso tiene consecuencias.

Según los especialistas, la edad de máxima reproducción para la mujer oscila entre los 20 y los 25 años, luego empiezan a caer las posibilidades de embarazo; algo que se convierte en muy complicado cuando se cumplen los 40. Ese motivo, junto a otros factores, hace que el 15 por ciento de las parejas españolas en edad reproductiva tenga problemas para procrear.

«La gente retrasa más el momento de tener hijos y en los últimos años ha aumentado el número de parejas que buscan información para someterse a tratamientos de reproducción asistida», apunta Javier Lara Laranjeira, responsable de la sección de Citogenética y Biología Molecular del Hospital Infanta Cristina.

Lo dice justo en el descanso de un curso que está impartiendo en el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón de Cáceres. Concretamente en el laboratorio de reproducción asistida, el espacio en el que se gestan las principales investigaciones en torno a este asunto. Una de las últimas ha sido el desarrollo de una aplicación para móviles y tabletas enfocada a profesionales y estudiantes del ámbito de la reproducción asistida o fecundación artificial.

Se presenta como una alternativa portátil para aprender y perfeccionar la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI), una técnica que consiste en la inseminación de un óvulo mediante la microinyección de un espermatozoide en su interior.

«Actualmente se utilizan microinyectores y simuladores, aparatos tecnológicos que son muy caros y de los que no siempre se puede disponer», explica Mario Suárez Gil, responsable de la Unidad de 3D Interactivo del Jesús Usón.

Él, junto a sus compañeros Alejandro Cristo García (doctor en tecnología informática) y Alfonso Rodríguez Sauceda (diseñador en 3D), han desarrollado un aplicación que puede convertirse en una herramienta más para aumentar la natalidad.

En ella se pueden visualizar diferentes partes. Engloba una teórica de visualización 3D con información detallada de la anatomía del espermatozoide y del ovocito, anomalías en el aspecto morfológico y en la movilidad, y todo el instrumental involucrado en el proceso.

La aplicación también ofrece una simulación práctica de la técnica ICSI, con una explicación, paso a paso, de las diferentes tareas a realizar tanto en el laboratorio (preparación de las placas) como en el microscopio (inmovilización y captura de los espermatozoides, selección y preparación del ovocito y microinyección).

«Esta aplicación móvil, que está disponible tanto en iOS como en Android, ha registrado más de 6.400 descargas», detalla Mario, quien apunta que España es uno de los países donde menos se están descargando esta aplicación. «Su principal mercado, aunque parezca curioso, está en China». Le siguen Estados Unidos y países de Sudamérica como Brasil y México.

Proceso

Antes de que esta aplicación viera la luz, hubo un proceso de trabajo en el que la unidad de 3D Interactivo estuvo en constante comunicación con el personal del laboratorio de reproducción asistida. «Vimos que no había aplicaciones que enseñaran ICSI en el mercado y consideramos importante desarrollar una porque es la técnica más utilizada en las clínicas. Entonces, nos pusimos manos a la obra. Nuestro trabajo consistió en enseñar a los desarrolladores en qué se basa esta técnica», explica Nuria Hernández Rollán, investigadora licenciada en Biología. «Luego fueron ellos los que le dieron forma a la APP», añade.

Primero, diseñaron la estructura de toda la aplicación móvil y seguidamente llevaron a cabo el trabajo de programación y el modelado en 3D. Luego, tocó hacer el testeo, es decir, probar la nueva herramienta y observar los posibles errores. «Las aplicaciones que desarrollamos están en continua actualización», apunta Suárez, quien detalla que el centro Jesús Usón cuenta con doce que suman un total de 84.000 descargas.

Practicando con microinyectores y microscopios durante un curso de reproducción asistida en el Jesús Usón de Cáceres

Practicando con microinyectores y microscopios durante un curso de reproducción asistida en el Jesús Usón de Cáceres / Lorenzo Cordero

En el campo de la reproducción asistida, a esa aplicación móvil se suman diferentes líneas de investigación. Una de ellas es el uso de las nuevas tecnologías para mejorar los procesos de implantación y transferencia embrionaria, así como la búsqueda de la mejora de las tasas de desarrollo embrionario con el fin de hacer estudios con animales para que en un futuro puedan trasladarse a medicina humana. «Trabajamos sobre todo con ratones y, por ejemplo, hemos congelado semen de toro de lidia, de caballo y de ciervo para realizar distintas investigaciones», explica Beatriz Macías García, licenciada en Veterinaria.

Además, en el área de reproducción asistida del Jesús Usón se imparten diferentes acciones formativas a nivel nacional e internacional. Hay cursos de selección espermática, congelación seminal, extracción de gametos y embriones; así como prácticas de vitrificación, entre otros aspectos.

«En los cursos que realizamos de reproducción asistida utilizamos esta nueva aplicación móvil», apunta Nuria Hernández, quien detalla que en total llevan a cabo unas 15 acciones formativas al año relacionadas con este ámbito.

En total, este centro realiza más de 100 cursos anuales sobre diferentes especialidades, según apunta Francisco Miguel Sánchez Margallo, director científico del centro Jesús Usón.