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«Las mujeres somos el pegamento del mundo»

Sigourney Weaver, ayer, en San Sebastián. :: ANDER GILLENEA / AFP
Sigourney Weaver, ayer, en San Sebastián. :: ANDER GILLENEA / AFP
  • Sigourney Weaver confiesa antes de recoger el Premio Donostia que ahora le ofrecen papeles que antes hubieran sido para hombres

Hacía 37 años que Sigourney Weaver no pisaba San Sebastián. Cuando vino con 'Alien' acababa de debutar en el cine de la mano de Woody Allen, que la eligió para un papelito en 'Annie Hall' aunque después la sustituyó por Shelley Duvall. La actriz recuerda que en 1979 vino con sus padres y vio a los «soldados vascos» (dantzaris con espadas) que le flanquearon la entrada en el teatro Victoria Eugenia. «San Sebastián siempre ocupará un lugar en mi corazón», prometió. «Le debo mucho a que un festival tan prestigioso eligiera una pequeña película de ciencia ficción».

Susan Alexandra Weaver recogió ayer el Premio Donostia por una carrera que quedó marcada para bien por la teniente Ripley. Aquella guerrera enfrentada a un ente alienígena le reservaría en el futuro personajes de mujeres fuertes e inteligentes. «Las mujeres son fuertes en la vida real, son el pegamento que mantiene unido el mundo», observó. «Ya hay mujeres en muchos puestos importantes: en la política, en el Ejército, al frente del FMI. En mi país parece que vamos a tener una mujer presidente, y eso es muy emocionante. Yo siempre he intentado abordar cada personaje tal como es, teniendo claro que las mujeres pueden tener momentos de desesperación y vulnerabilidad, pero no se sientan a esperar a que el hombre resuelva sus problemas, porque las cosas no funcionan así en el mundo».

Graduada en Literatura Inglesa por Stanford y en Arte Dramático por Yale, Weaver derrocha clase al natural, pero también una cierta distancia. Creció en el Upper East Side neoyorquino, donde sigue viviendo, en el seno de una familia de alcurnia: su padre era un poderoso productor televisivo y su madre, una actriz inglesa que sacrificó su carrera por su familia. Ha estado tres veces nominada al Oscar (por 'Gorilas en la niebla', 'Aliens' y 'Armas de mujer') y ha trabajado con los mejores directores de Hollywood.

Directores fuertes

«Miro hacia atrás y compruebo que he tenido la suerte de trabajar con directores extraordinarios. He aprendido muchísimo con ellos, sobre todo al principio. Yo provenía del teatro, y me costó rendirme al caos del rodaje. Pronto aprendí que tan importante como una buena historia es contar con un director fuerte capaz de llevar el proyecto a buen puerto».

A punto de cumplir 67 años, Sigourney Weaver, que tomó su nombre de un personaje de 'El gran Gatsby', no cree como asegura el tópico que las actrices dejen de contar a partir de una cierta edad. «Nunca he tenido tanto trabajo como ahora», desdice. «No envidio a actores como Russell Crowe. Las grandes historias tienen grandes personajes, y si bien es cierto que durante un tiempo se hacían papeles femeninos grotescos en comedias que yo evité, ahora el cine refleja esa realidad de mujeres en todos los ámbitos de la vida. Me ofrecen películas que antes hubieran estado protagonizadas por un hombre». Jura que jamás le ha importado el tamaño del papel y que si es un icono de belleza -«sex symbol del hombre pensante», fue llamada en los 80- se debe al trabajo de los directores de fotografía que han sacado su mejor lado.