Hoy

Proponen eliminar las mutuas de los funcionarios

  • La fundación Alternativas quiere dar más poder al Ministerio de Sanidad, fijar unos objetivos mínimos para las comunidades e «integrar» todos los sistemas

Mejorar la eficiencia del Sistema Nacional de Salud (SNS) es el principal problema de los responsables políticos. La descentralización de los servicios trajo consigo que las diferentes comunidades autónomas navegasen por el mundo sanitario a diferentes velocidades. Unos en lancha rápida y otros en barcaza con remos. Esto ha provocado que las diferentes autonomías tengan servicios diferentes, listas de espera más amplías o escuetas y problemas diversos. Por estos motivos, un informe de la Fundación Alternativas presentado ayer aboga porque el Ministerio de Sanidad recupere algunas de sus competencias, sobre todo organizativas y de vigilancia.

En este 'Análisis y propuestas para la regeneración de la sanidad pública en España' se aboga por eliminar las mutuas de los funcionarios (Muface, Mugeju e Isfas) y su incorporación al SNS. «La integración debe conllevar el traspaso de los fondos públicos con los que se mantienen esos sistemas a un fondo único de financiación sanitaria general», reza el documento. Única también tiene que ser la tarjeta sanitaria en todo el país, uno de los empeños de la exministra Ana Mato. El acreditará «el derecho a la asistencia sanitaria en igualdad de condiciones en todo el territorio español, con características que permitan diferenciar el territorio autonómico de residencia habitual».

Esta tarjeta debería ser expedida por el Ministerio, según señala el informe realizado por el doctor Javier Rey, que recuperaría poder e influencia. Por ejemplo, deberá distribuir parte de la financiación para que se cumplan las condiciones básicas en todas las comunidades. En caso contrario, podrán ser penalizadas. Es lo que ocurre en Canadá, «el único país que cumple los dos mismos requisitos que en España: sanidad por ciudadanía y cada territorio la gestiona», apuntó, que también apostó por la atención médica a todos los pacientes y por la «reversión de las limitaciones» que se introdujeron en el real decreto 16/2012, por el que se retiró la tarjeta sanitaria a todos los inmigrantes 'sin papeles'.