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Las obras de Weiwei llegan a Barcelona

'Cao 2014', una de las obras de Weiwei expuestas en Barcelona.
'Cao 2014', una de las obras de Weiwei expuestas en Barcelona. / Afp
  • El Palau de la Virreina muestra en una exposición multidisciplinar el arte y el activismo del artista chino, cuyo Gobierno no le ha dejado viajar a España

El Palau de La Virreina dedica al artista chino Ai Weiwei una exposición multidisciplinar que muestra cómo integra el activismo político a su discurso artístico, a través de 45 obras de entre 1983 y 2014 que él mismo ha seleccionado específicamente, según ha explicado hoy el director de La Virreina, Llucià Homs.

'On the table' -que se inaugurará el martes y podrá verse hasta el 1 de febrero- comprende fotografía, vídeos, instalaciones, maquetas, esculturas, diseño grafico, publicaciones y música, y contextualiza las obras con información sobre la evolución política, cultural y económica de China, así como los principales sucesos de la vida de Ai Weiwei, estrechamente relacionados con su arte.

Ai Weiwei no ha podido asistir a la exposición debido a la prohibición de viajar que le ha impuesto el Gobierno chino, un gobierno para el que "no hay disidentes, hay criminales", ha afirmado Ai Weiwei en la entrevista que le ha hecho Homs y que está incluida en el catálogo de la exposición, diseñado también por él.

El artista ha elegido como elemento clave la mesa de su estudio, donde realiza todos sus encuentros -más de 20.000, entre los que hay el reencuentro con su familia tras los 81 días que pasó detenido-, y es el espacio donde redactó su apelación a la denuncia del gobierno.

El escritorio simboliza su presencia en la muestra, y lo ha puesto a disposición de los visitantes para establecer conversaciones y diálogos, y compartirlos en las redes, ha revelado la comisaria Rosa Pera.

La Virreina es un espacio más pequeño que los museos donde suele exponer, pero aporta a 'On the table' un carácter humano, en opinión del artista, que ha calificado la muestra como "una obra de arte" en su conjunto, ha citado Homs.

Con su obra, Ai Weiwei invita al público a "situarse en el vértice de elementos antagónicos", como el individualismo y la colectividad, la tradición y la modernidad, el control y la libertad o la construcción y la destrucción, adoptando una actitud que a veces es de crítica feroz y otras hilarante y cómplice, y jugando con lo que es verdad o falso (o 'fake', como él lo llama).

Su denuncia de la falta de libertades en China se ve reflejada en el testimonio de 'Illumination' (2009), una fotografía del momento de su detención por intervenir en la denuncia del caso de unas escuelas que se hundieron con el terremoto de Sichuan, tras el que destaparon un caso de corrupción en la construcción.

Su mirada afilada de la transformación de China es patente en trabajos como 'Souvenir from Beijing' (2002) y 'Provisional Landscape' (2002-2008), donde se solapan construcción y destrucción, pasado y presente, y nos explica cómo ejercer una mirada disidente en su serie de fotografías 'Study of Perspective' (1995-2011), trabajo icónico que se ha convertido en su avatar, donde hace un gesto obsceno a diferentes iconos mundiales, entre ellos La Sagrada Familia.

Figura mediática

Ai Weiwei es un artista "poliédrico y global" -entre sus variados trabajos se encuentra el asesoramiento artístico del estadio olímpico de Pekín para las Olimpiadas de 2008-, considerado por muchos un poeta, pero también tiene una faceta mediática muy potente: es un blogger muy activo en las redes sociales y, de hecho, la imagen principal de la exposición es una fotografía de su cuenta de Instagram donde aparece su hijo.

Las redes sociales, ha explicado Pera, son canales naturales de comunicación de sus trabajos -publica vídeos directamente en Youtube-, y crean también el clima donde él trabaja, al que nos invita a participar, y que le dan una posición de icono mundial.