Aquí no está todo dicho

Al Maridi defiende con uñas, dientes y pasodobles su primer puesto en el Concurso de Murgas

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Los que piensan en números dicen que Al Maridi no repetirá el primer premio este año. Tiran de la estadística de los últimos 17 años para argumentar que, en este tiempo, el jurado nunca le ha dado el primero a la misma murga dos años seguidos. Anoche me confirmaban que el último doblete en el Concurso de Murgas lo hizo Taways en los años 1999 y 2000.

Yo que pienso en letras y huyo de la lógica matemática, creo que después de la actuación anoche de Al Maridi esa teoría podría desmontarse mañana. La murga de los chamanes peleó con uñas, dientes y pasodobles su primer premio. Si han logrado que no les comparen con Paco Antena, que era lo más difícil, ¿quién se atreve a decir que mañana no harán el pase de gloria?

Esta murga que sabe que el concurso se gana en Semifinales fue ayer a por todas. Lo hizo con una actuación impecable y con un repertorio nuevo de artillería pesada. Sabían que no podían relajarse y dieron un pisotón en el escenario para decirnos ¿Y ahora qué?

Lo hicieron con dos letras de altos vuelos. Y mira que yo creo que no les hacía falta, porque llevan una música tan bonita en los pasodobles y los interpretan tan bien que podrían cantar una de Maluma y seguiría siendo una gozada, que no un gozadera.

Por eso, es todavía más loable que nos regalaran anoche esos dos pasodobles. Fueron dos letras durísimas. El segundo, sobre la inmerecida fama que tienen murgas y comparsas de peseteros poniéndonos delante la realidad de lo que aportan al Carnaval para lo poco que reciben. Fue acogido en el patio de butacas con una larga ovación.

A mí en cambio me gustó más el primero, en el que hicieron una denuncia de la Extremadura que se proyecta fuera para atraer turistas y de la realidad de una tierra maldita por la emigración. No hay una frase que le sobre a este pasodoble, que es una auténtica maravilla.

Me van a permitir que se lo trascriba:

«Venga y viaje por Extremadura / Conozca la Mérida romana/ Viva su gastronomía entre jamones y cava/ un senderillo en Las Hurdes, las viejas costumbres, Tajo y Guadiana. / Su fotito en Los Barruecos y nuestro Juego de Tronos, / ‘Paraita’ en el camino, Guadalupe es el destino, castañitas en otoño.

Mora judía y cristiana, salpicada de pantanos / Su playita de aguadulce / retiro de un rey en Yuste. / La dura y recia del norte, la del sur sin horizonte, la de callos en sus manos. / La que, al llorar, corre el agua cristalina en la Sierra de Gredos. / Gritando está por el verano que la mata cada año con una lengua de fuego.

La verde por el camalote, el blanco de un tren que se aleja, la de políticos fantoches que es el negro de su bandera. / Vengan y conozcan las virtudes de mi tierra porque es muy bonito venderse al turismo, mientras que tus hijos tienen que hacer las maletas».

La ruleta no se paró el jueves. Sigue rodando. Hagan sus apuestas.

La Cupletera

El buen gusto

La actuación de Las Chimixurris es la definición perfecta del buen gusto. Lo tuvieron hasta para protagonizar la anécdota de la última semifinal del Concurso, cuando con su turuta entonaron la nana ‘Duérmete niño’ para despertar a quien desde la primera fila estaba dando una cabezadita mientras ellas actuaban.

Más allá de esto, tienen una propuesta de dulce este año, en la que hacen un homenaje a la música, un dignísimo homenaje de quienes la sienten, la cantan y la hacen sonar tan bonito sobre el escenario.

La denuncia fue la tónica de sus dos pasodobles. Para alguien que trabaja en un medio de comunicación es un placer que quien canta te cuente, que febrero sea un altavoz de la crítica. Y eso corriendo el riesgo de no ser entendidas. Porque a buen seguro, una parte del respetable no sabe ni quién es Vergeles. Chapó por ellas, chapó por hacer que la murga además de un deleite sirva de agitación.

Portentosa su despedida. Incontestable su pase del viernes.

Los que pelearon, pero no llegaron

Los Camballotas, Los Callejeros y A Contragolpe pelearon por llegar a la final, pero no lo lograron. Los tres mejoraron considerablemente su actuación de preliminares.

A quién más se le notó fue a Los Camballotas. Sacaron adelante su actuación más seguros, con más fuerza y más compactos. Al margen del jurado, que yo creo que con su puntuación no ha estado muy fino para la actuación que llevaban, su proyección en el Concurso es muy prometedora.

A Contragolpe también salió con más fuerza y con una buena tanda de pasodobles y unos cuplés no más allá de correctos. Han encontrado su estilo y tienen su sitio en el Concurso, lo más difícil ya lo han hecho.

Los Callejeros hicieron un enorme esfuerzo para innovar. Fue muy ovacionado el pasodoble que le dedicaron a la chica que este año toca el bombo en su murga, una componente de Las Polichinelas, que es la que le ha permitido sacar adelante su proyecto de Cuarto Milenio. Es verdad que para los que seguimos el concurso de Cádiz, es inevitable que nos recordara al Bizcocho. No han pasado a la final, pero su actuación ha sido una de las más aplaudidas por el público.

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