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Los Lingotes desbancan a Las Monjas

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Los Lingotes, durante el desfile:: CASIMIRO MORENO

  • Su traje inspirado en Pakistán y su cambio de vestuario durante la coreografía conquistaron al jurado y al público, que llenó el recorrido del desfile

  • La agrupación de Torremejía, siete veces campeona, tuvo que conformarse con el segundo premio y Los Colegas fueron terceros

Las Monjas pierden su corona. Tras una racha imparable, Los Lingotes de Talavera la Real conquistaron ayer el desfile del Carnaval de Badajoz que se alargó más de ocho horas.

Los Lingotes brillaron con un diseño basado en Pakistán. Su punto fuerte fue una coreografía llena de contraste entre el dorado de sus trajes y el azul de sus banderas. Un baile que incluyó, además, quitarse parte del traje, convertirlo en una mochila y desfilar con un diseño distinto. Una sorpresa que les valió su segundo título de ganadores en Badajoz, ya que se impusieron también en 2007.

El segundo puesto fue para Las Monjas con su espectacular vestido de sultanes y el tercero para la fantasía andaluza de Los Colegas de Miajadas, que enamoró al público.

Fue uno de los desfiles más multitudinarios que se recuerdan dentro y fuera del recorrido. A las más de 6.000 personas que lucieron sus mejores galas en el pasacalles, hay que sumar a los miles de pacenses y visitantes que acudieron a ver el espectáculo. A las 11.20 horas, cuando faltaban más de 40 minutos para que la primera comparsa pusiese un pie en la avenida de Santa Marina, ya era difícil encontrar una silla libre para alquilar. Quince minutos después, ya resultaba imposible.

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El pasacalle se alargó hasta las ocho horas y en todo momento el recorrido estuvo lleno de público, incluso en la comida. Los espectadores tiraron de bocadillos, empanadas y tortillas para no perderse ni un detalle. En ocasiones era difícil moverse por Santa Marina o Enrique Segura Otaño por la multitud que se agolpaba en sus aceras para animar a los comparseros.

Más grande que nunca

El sol no salió hasta pasadas las tres de la tarde, pero la temperatura fue buena durante toda la jornada por lo que el desfile de comparsas fue más grande que nunca.

Los Mismos inauguraron el pasacalles con varios componentes delante que llevaban su traje de rusos, del año que alcanzaron el primer puesto. Quizá una señal de que este año tienen un diseño a la altura. Los de Guadiana del Caudillo son goyescos y al ritmo del pasodoble 'Francisco alegre' impresionaron con los detalles de su disfraz. En su maquillaje destacaron fragmentos de encaje a modo de antifaz.

Les siguieron Los Riki's de Arroyo de San Serván recreando la película de animación Madagascar. Los niños del recorrido se volvieron locos con su propuesta llena de colores. Los protagonistas de la película, el león Alex, la hipopótamo Gloria, la jirafa Melman y la cebra Marti estaban representados en su traje. En el gorro, de gran tamaño, hay escenas de todas las películas. El tercer puesto, como es habitual, fue para Colorido sobre ruedas, la comparsa de Aspaceba, que este año son el joven scout de la película Up. Como siempre fueron ovacionados.

La cuarta posición fue para Umsuka-Imbali imitando también una película, Pesadilla antes de Navidad. Su traje gustó mucho. Lo mejor fue el efecto óptico porque, por delante, eran Sally, la niña de trapo del largometraje, y por detrás, el otro protagonista, Jack Squeleton.

Tras ellos llegaron Vas como quieres, desde Puebla de la Calzada. Son indios americanos con un penacho de plumas. Lo más llamativo fue que su traje iba decorado con mejillones, céntimos o tornillos. Shantala (Pueblonuevo del Guadiana) desfiló a continuación. Su disfraz homenajea a Wolgang Amadeus Mozart con peluca blanca y traje con 'ballena' (un cancán o enagua formado por aros al aire). La marcha turca fue uno de sus ritmos.

La Pava and Company de Torremejía se convirtió en Napoleón con uno de los vestidos más elegantes del desfile. Con casaca roja y botas negras marcharon con pasos militares. Fue una gran propuesta para cumplir sus 20 años como comparsa. Les siguió la fantasía de Disney de Montihuakán (Montijo). Coronaron un disfraz sencillo con un gran gorro con elementos de las películas de esta factoría como el reloj de la Bella y la Bestia o el zapato de cristal de Cenicienta.

La Movida, de Gévora, desfiló a continuación y se llevó el aplauso del público por su original propuesta. Su traje está inspirado en una feria con fuegos artificiales, una noria, una montaña rusa o una caseta de tiro como decoración. Lo más sorprendente, sin embargo, es su complemento de baile. Un carrito de feria con chucherías y refrescos que arrastraron durante todo el recorrido. Vendieron sus productos y organizaron juegos dentro de su coreografía.

Los Soletes este año son una tribu aborigen que mezcla la música house con los ritmos tribales. A continuación debutó en Badajoz Meraki, desde Valdebótoa, con un disfraz inspirado en el cine. Sus 140 miembros llevaban falda blanca, chaqueta negra y un gorro lleno de elementos del séptimo arte como palomitas, rollos de película o un foco. Atahualpa les siguió. Los de Talavera la Real se han inspirado en el Carnaval de Brasil y lo más sorprendente fue su estandarte recreando a la reina de estas fiestas con una de sus componentes llevándolo a modo de falda. Además su indumentaria, complemente blanca, está coronada por un gorro de plumas de más de un metro de alto.

Fue entonces el turno de Caretos Salvavidas que este año son mujeres colombianas. Cada traje, en blanco y con detalles de colores, lleva 130 flores y 300 alubias que hacen el efecto de granos de café. Tras ellos Los Desertores gustaron mucho con su propuesta de bufones de la Edad Media. Su gorro recrea el de bufón incluida la cara del personaje.

La Marabunta, de María Antoñeta, conquistó al público con un diseño elegante. Capa roja y vestido verde en terciopelo. Como complemento de baile portaron un cetro y también decoraron su traje con una media ballena. La Marsellesa les sirvió para animar su coreografía. Tras ellos Wailuku sorprendió con su vestido inspirado en Coco Chanel. Lo mejor fue su artefacto en forma de pasarela de moda por el que desfilaron sus componentes. También en su coreografía recrearon los movimientos y las poses de un modelo.

Desde Olivenza llegó un año más 'Donde vamos la liamos' con una fantasía inspirada en las historias de vampiros. Con casaca granate y capa plateada destacó su sombrero con un castillo rodeado de murciélagos y un detalle divertido, una ristra de ajos.

Los Lingotes brillan

Y llegaron Los Lingotes y el público les ovacionó. Los de Talavera la Real triunfaron con su diseño inspirado en Pakistán. Su costumbre de llevar dorado lingote en su traje deslumbró con cientos de monedas que daban movimiento y sonido al traje. La sorpresa llegó cuando se quitaron el cuerpo del disfraz, lo convirtieron en una mochila azul y siguieron bailando con otro diseño. Los asistentes enloquecieron.

Les siguió otra de las agrupaciones favoritas del público, La Kochera, que son boxeadores. Es una traje sencillo con albornoz negro decorado con caras de luchadores mexicanos y las protecciones acolchadas de la cara a modo de sombrero. Lo mejor, como siempre, fue su coreografía con el ritmo de Rocky.

Valdekai debutó con otro diseño inspirado en el cine. Es un traje con muchísimo volumen que simula estar hecho de cinta de película. Lancelot, a continuación, fue el primero de los cuatro grupos que escogieron la Súper Bowl con un disfraz naranja, azul y blanco. El fútbol americano se vio desfilar hasta con cuatro diseños distintos quizá porque en este 2017 se cumplen 50 años de la conocida Súper Bowl, la final de este deporte que se disputa en Estados Unidos. Otros motivos que se repitieron fueron los diseños relacionados con el cine.

Anuva, desde Barcarrota, debutó con una fantasía cíngara en rosa, blanco y amarillo. Jugaron mucho con la falda, un buen efecto.

Los de siempre llegaron a continuación con una mezcla de traje goyesco y de bandolero. De hecho llevaban una pistola en su gorro. Unas castañuelas les sirvieron para marcar el ritmo de su desfile lo que gustó al público al que arrancaron muchos 'olé'.

Los mosqueteros de Pío pío también gustaron, especialmente por el enorme sombrero de ala con una espada y una pluma. Desde Alange llegaron Los Tukanes, una de las más ovacionadas por el público. Son directores de cine, de hecho, utilizaron una silla de director para que varios integrantes se sentasen y dirigiesen la coreografía. Un detalle entre los cientos que inundan su indumentaria. Solo en su gorro lucieron la figura del Oscar, a Marilyn Monroe, las estrellas del paseo de la fama, unas gafas 3D o carteles de distintas películas. Este elemento también estuvo presente en su complemento de baile. Lo que más impresionó, sin embargo, fue su vestido con decenas de elementos, por ejemplo, fotogramas.

Los Colegas, de Miajadas, destacaron por su música. En este 2017 son andaluces con traje flamenco y un gorro con elementos de esta tierra, como el abanico. Gustaron sus ritmos muy conseguidos logrados por su enorme cuerpo de percusión con más de 40 músicos. El público hasta se arrancó a bailar a su paso.

Aladin llegó representado gracias a La Fussion. Esta comparsa, con componentes de Calamonte y Arroyo de San Serván, impresionó utilizando la alfombra mágica en su coreografía. En su enorme gorro representaron Arabia.

Locura por Las Monjas

Tras ellos lució otra inspiración árabe. Una comparsa que se sabe que llega antes de verla por la reacción del público que ovaciona cada uno de sus movimientos. Son Las Monjas de Torremejía. Su blusón, sus pantalones y sus babuchas están llenos de monedas y espejos que dan vistosidad y movimiento a su estilo. Lo más espectacular son sus coreografías. Los bailarines se elevan unos a otros, saltan y llevan una velocidad que nadie alcanza. Saltan, se tiran al suelo, giran. Las Monjas desfilan perdiendo el aliento, pero a cambio se meten al público en el bolsillo. Y también al jurado.

Infectos Acelerados participó a continuación como arlequines. Llevan un gorro multicolor hecho de papel con cintas que da mucho movimiento. Este grupo gustó porque jugó mucho con el público sacando la lengua o haciendo burla dentro de su coreografía. Una marioneta y una carraca funcionaron como complementos de baile.

Tras ellos Dekebais se convirtió en una tribu. Su maquillaje fue de los más conseguidos y en su coreografía los bailarines utilizaron cánticos a modo de rezos para ambientar. Tras ellos desfiló Vendaval con su indumentaria inspirada en la Bella y la Bestia. Los peruanos de Bakumba, desde Alange, gustaron mucho. Un traje elegante inspirado en el típico del Altiplano, pero enriquecido al estilo del Carnaval. Utilizaron pañuelos dorados para lucir sus coreografías y los espectadores bailaron las cumbias que tocaron con percusión

Achiweyba, de Villafranco del Guadiana, llegó con más de 200 componentes con un diseño inspirado en el Amazonas y con reivindicación ecologista incluida. Su disfraz es una mezcla de explorador con elementos propios de la selva. Moracantana desfiló con su propuesta sobre la Súper Bowl. Su disfraz mezcla elementos de un jugador de fútbol americano con los propios de las bandas de música que suelen acompañar este deporte. Por ejemplo, bailan tanto con una pelota como con una trompeta. Su estandarte de marionetas gigantes gustó mucho, especialmente a los niños.

Desde Barcarrota les siguieron Los Makumbas con su fantasía del universo. Esta comparsa volvió al desfile tras un año de descanso y su mejor punto fue el gorro que representa el sistema solar con un sol en movimiento.

La Bullanguera entró en pista a continuación. La música de la película Braveheart combinó muy bien con su traje de falda escocesa y tocado de cuernos de ciervo. Son dioses celtas con pezuñas de animal en lugar de pies y una gaita acompaña la música de sus tambores.

La movida madrileña

Y llegó Tarakanova, de Olivenza. El público disfrutó con su recreación de la movida madrileña y acabó cantando temas de Alaska, Freddie Mercury, Miguel Ríos o Los Refrescos mientras pasaba este grupo que lució con peluca de colores, cuero y muchas tachuelas. Tras ellos fue el turno de los debutantes Aquelarre. Desde Aceuchal llegaron con su mezcla de magos y brujos. Gustó su gorro con cartas, una bola de cristal, una escoba o una varita.

Los Pirulfos de Barbaño fueron de las más ovacionadas por su interpretación. Son vampiros. Con colmillos y lentillas de colores pasaron el desfile asustando a los asistentes. En su estandarte uno de ellos iba desfilando dentro de un ataúd. Tras ellos participó en el pasacalles Cambalada con otra propuesta de la Súper Bowl. Con un traje muy elegante, mezcla de jugador y animadora, dieron mucho juego con los bailes con pompones en los que hicieron pirámides. En otra parte de su coreografía recrearon jugadas de fútbol o la salida de los jugadores con su mascota, que es una cabra. Toda una lección de interpretación.

Los demonios de Achikitú también se metieron en su personaje mientras jugaban con una pelota gigante en su coreografía. Tras ellos Caribe gustó mucho con su fantasía de Rastafaris. Su peluca está hecha a mano con lana y su punto fuerte fue la música.

En este 2017 El Vaivén desfiló tras un enorme estandarte de un rostro hecho de vegetación. Era en anticipo de su propuesta sobre 'el vigía de la selva'. Su vestimenta reflejó la naturaleza con un búho en su gorro y en sus bailes utilizaron paraguas. Tras ellos participó Balumba con una propuesta original. Hacen un homenaje al arte con pinceles, paleta de colores, etc. Los detalles, sin embargo, son lo que distingue su creatividad. Su pantalón, por ejemplo, está hecho con un cuadro de Mondrian y en una de sus botas hay uno de los famosos relojes de Dalí.

Yuyubas recreó, tras ellos, el cuento de Caperucita y el Lobo con ambos personajes muy logrados y una cesta como complemento de baile. Saqqora presentó la cuarta y última propuesta sobre fútbol americano en colores morado y verde y Los Caprichosos celebraron su segundo año en el desfile pacense con un diseño inspirado en Luis XV. Llamó la atención el gorro de las mujeres en forma de peluca de época, pero con una esfera en su interior.

Finalmente Batala Badajoz desfiló con su grupo de percusión con visitantes de otros países del mundo. Y llegó el turno de las comparsas humorísticas y sus tradicionales barbacoas. Además de asar chorizos, los Superkk fueron egipcios y Riau riau se escaparon de los San Fermines. Desfilaron acompañados de un toro y fingieron estar en un encierro.