«En la vida van pasando cosas inexplicables»

Ana María Hernando presenta esta tarde su libro de relatos 'El lado mágico'. :: lorenzo cordero/
Ana María Hernando presenta esta tarde su libro de relatos 'El lado mágico'. :: lorenzo cordero
Ana María Hernando Escritora

La fundadora de la histórica escuela de danza 'Sbelta' presenta hoy en la biblioteca su libro 'El lado mágico'

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Ana María Hernando (Barcelona, 1937) tiene un mover de manos armónico y una forma de expresarse con la que transmite una mirada artística hacia el mundo. Fundadora de la escuela de danza 'Sbelta', una de las primeras de Extremadura, se declara una amante incondicional de las letras, como lectora y como escritora. Su obra 'El lado mágico', que presenta hoy a las 20,00 horas en la Biblioteca de Cáceres, compendia 15 relatos con el leit motiv de los hilos invisibles que unen las cosas. «No hablo de la magia de los niños ni de la de espectáculos, sino de la que la tenemos al lado y no nos damos cuenta, y cómo en la vida van pasando cosas inexplicables» explica esta mujer, licenciada en Historia y que reside en Cáceres desde 1961, ciudad en la que, reconoce, siempre ha sido feliz.

-¿Cómo surge este libro?

-Hace unos años, tras morir mi madre y mi marido me vi con más tiempo y me acordé de notas y apuntes que tenía guardados en los cajones y que escribía por puro placer. Lo expurgué, lo ordené, lo organicé y me gustó el resultado. Éste el segundo libro, ya tenía un poquito de experiencia. Es un libro que se ha ido haciendo solo poco a poco. Es muy amable, se lee con sonrisa a pesar de que tiene intriga, y te deja con buen sabor de boca.

-¿Qué entiende por magia?

-Nosotros vivimos por lo menos en dos planos: el plano consciente, que es éste, y el subconsciente. El plano subconsciente lo tenemos por la noche, cuando dormimos. Aquí nosotros somos unas criaturas muy limitadas. Los perros huelen más que nosotros, los gatos ven más que nosotros. Pero en el subconsciente tenemos otras percepciones, captamos más y eso queda. A veces sale algo, a veces no. Muchas veces te levantas con ideas, con un determinado estado de ánimo, o muy inspirada o muy fastidiada y no recuerdas lo que ha pasado en el plano subconsciente. Es como el archivo, el sótano, donde tenemos lo que no estamos usando a diario.

Sensibilidad

-¿Qué cosas le han ocurrido en ese juego de la consciencia y el subconsciente?

-Hay muchos ejemplos. En un viaje mi marido y yo fuimos a Pontevedra, que no lo conocíamos. Es una ciudad bonita, antigua, un poco misteriosa. Llegamos a una placita pequeña. Me apoyé en la barandilla mirando a la ría y empecé a sentir un gran malestar. Le dije a mi marido que me olía al mal, a maldad. Yo allí no aguantaba y nos fuimos. Al cabo de no mucho tiempo me enteré de que en aquella zona se habían hecho ejecuciones de quemar vivos a los herejes. Yo lo capté, pero algo habría. Tenemos otras sensibilidades que a veces no desarrollamos.

-¿Cómo es su estilo?

-Pues el estilo tiene algo de profundidad, pero te hace sonreír.

-¿Cómo ha sido su relación con la literatura?

-He escrito desde siempre, desde pequeña. Tengo seis libros escritos, dos fueron finalistas de premios pero no se pudieron publicar. Y tengo otros dos con los que todavía no estoy satisfecha del todo.

-¿Su formato favorito es el relato?

-De siempre me han encantado los relatos. Me gusta que un contenido grande e intenso quepa en pocas páginas sin que le falte de nada. Yo me ponía a escribir y estaba en la página 185. La primera vez que conseguí dejar una historia en cuatro folios me sentí muy bien, muy feliz.

-El mundo de la danza tiene unos códigos muy particulares. Quizás también ayude a tener esa sensibilidad especial de la que habla.

-Pues sí, también ayuda porque te ayuda a concentrarte. Un músico o un bailarín no pueden estar a dos cosas a la vez, cada dedo del piano tiene que estar en su sitio, todos los movimientos exigen una concentración, y la concentración te abre el subconsciente. El mundo de la danza es muy trabajoso, te pasas horas y horas colocando una mano como si fuera lo más importante del mundo, luego sales y tienes lo que tienes que hacer. Es otra dimensión.

-¿Cómo le gustaría que se leyera este libro?

-Me gustaría que la gente se identificara con él, que les cause placer y disfruten con la lectura.

-¿Ha sido feliz aquí en Cáceres?

-Yo he sido aquí muy feliz. La academia me ha dado unas grandes satisfacciones. No puedo hacer más que darle gracias a la vida y que me dé tiempo para sacar el siguiente. Yo escribo a mano y me lo transcribe una amiga con el ordenador, tras lo que hago una corrección. La cosa lleva su tiempo.

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