Tres colegios públicos de Cáceres forman a sus alumnos en técnicas para prevenir conflictos en las aulas

Alumnos de sexto de Primaria conforman el equipo de mediación del Cervantes. :: armando méndez/
Alumnos de sexto de Primaria conforman el equipo de mediación del Cervantes. :: armando méndez

Cervantes, Pizarro y el Gabriel y Galán cuentan con programas de mediadores

CRISTINA NÚÑEZ CÁCERES.

Son conflictos entre menores, pero no significa que sean pequeños. La violencia en las aulas ha ido generando picos de agresividad preocupantes. El acoso escolar o bullying en su denominación aglosajona es un quebradero de cabeza para padres, profesores y para los propios alumnos, que pueden toparse con un gran obstáculo en el normal transcurso de su vida escolar. Diferentes iniciativas intentan encontrar soluciones para los conflictos que surgen en las aulas.

Tres colegios públicos de la ciudad, Cervantes, Gabriel y Galán y Pizarro, han echado a andar una iniciativa con la que se pretende que la solución a los problemas de conviviencia salga de los propios niños. Este proyecto arrancó el pasado año cuando se comenzó con la formación de los alumnos.

Se trata, tal y como señala Javier Pérez, educador social y miembro del equipo de orientación, que atiende a 23 colegios de la ciudad, tanto públicos como concertados, de dotar de herramientas a los niños para que aprendan a resolver conflictos de manera dialogada. Aunque en Secundaria esta figura está mucho más extendida, resulta novedoso que se empiece a trabajar esta figura en Primaria, en niños de 6 a 12 años. En este nivel, a diferencia de lo que sucede en Secundaria, en donde se resuelven los conflictos en el momento, los problemas se dialogan in diferido, por decirlo de alguna manera, no en tiempo real. «Es una actividad preventiva y educativa».

«Los alumnos mediadores aprenden pautas que les sirven para el resto de su vida»

En muchas ocasiones, apunta este educador, tendemos a comportarnos de manera violenta «por imitación», por no estar acostumbrados a explorar vías pacíficas para arreglar problemas. Ése es uno de los tres pivotes que cimentan este proyecto, el de adquirir las competencias necesarias para resolver conflictos de manera «constructiva» y generar una reflexión acerca de los diferentes estilos que utilizamos a la hora de resolver conflictos.

Alumnos

En el colegio Cervantes durante el pasado curso 2016-2017 se llevaron a cabo varias sesiones con los grupos de 5º y 6º de Primaria para reflexionar con ellos sobre la resolución pacífica de conflictos en el centro, qué tipo de conflictos entre compañeros son los más habituales, y de qué forma suelen resolverse. También se avanzó para poder seleccionar a aquellos alumnos que podrían formar parte del Equipo de Mediación del colegio y el grupo empezó a funcionar. La selección se hizo en función de la aplicación de un sociograma para ver las afinidades entre el grupo. También se hizo una consulta a los niños para ver a quien consideraban mejor para desempeñar estas tareas. «Para los alumnos mediadores es también una experiencia muy positiva porque aprenden pautas que les sirven para el resto de su vida».

Este curso son tres los alumnos del Cervantes, de sexto de Primaria, que ya han empezado a trabajar de manera real y sobre casos concretos. Aunque son los alumnos más mayores del centro sus tareas las llevan siempre a cabo en colaboración con el Profesor Técnico de Servicios a la Comunidad del Equipo de Orientación que es el que, de alguna manera, orienta las acciones que se llevan a cabo para mejorar la convivencia. La tipología de los casos varía en función de la edad. En los primeros cursos de Primaria suelen ser peleas generadas por cosas que suceden en el patio, en el tiempo libre, peleas por el balón. A medida que se avanza en los cursos surgen más roces en los que aparecen insultos o descalificaciones. La decisión de derivar cuestiones a los mediadores la toman los adultos que están alrededor de los niños cuando se produce el conflicto. En muchas ocasiones no es durante las horas lectivas, sino también en el comedor. No todos los problemas que surgen entre los alumnos se derivan a los mediadores. Algunos superan las competencias que puedan tener estos niños

Según Javier Pérez una de las características con las que cuentan estos mediadores seleccionados es la de tener un carácter abierto y capacidad de escucha. El hecho de que sean mayores les confiere autoridad, aunque es también importante que el resto de alumnos les vean como compañeros, un prisma más cercano. Tal y como señalan desde este centro escolar bilingüe que dirige María Jesús Silva, los niños han acogido este programa de una forma muy positiva y conscientes de que hay otra forma de afrontar los problemas.

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