La sequía origina un gasto de 2.500 euros diarios en energía por el bombeo del Almonte

Pantano. Imagen del pantano de Gaudiloba, que está a menos del 40 por ciento, con 8 millones de metros cúbicos. Si la ciudad dependiera sólo del pantano, tendría agua para apenas medio año, pero el suministro llega al embalse desde el Almonte, distante a 11 kilómetros. / L.C.
Pantano. Imagen del pantano de Gaudiloba, que está a menos del 40 por ciento, con 8 millones de metros cúbicos. Si la ciudad dependiera sólo del pantano, tendría agua para apenas medio año, pero el suministro llega al embalse desde el Almonte, distante a 11 kilómetros. / L.C.

El coste de electricidad supera ya los 2,5 millones de euros en los casi tres años que lleva activo el trasvase por la falta de reservas en el Guadiloba

J. J. González
J. J. GONZÁLEZCáceres

Casi tres años de bombeo ininterrumpido. Son exactamente 1.058 días a fecha de ayer, 25 de diciembre. Es todo un récord de funcionamiento sin parar y ello dispara la factura eléctrica por lo que cuesta elevar el agua desde el río Almonte hasta el pantano del Guadiloba. Son 11 kilómetros de distancia y una diferencia de cota de 200 metros. Depende de las tarifas puntuales de la energía en cada momento. Con las actuales, el gasto diario supera los 2.500 euros. Al cabo de un mes, el recibo se sitúa entre los 70.000 y los 80.000 euros y al año puede ser casi un millón, en función del tiempo que permanezca activo el sistema de bombeo. Ahora suma casi tres años seguidos y el coste supera ya los 2,5 millones de euros.

La sequía tiene también una lectura económica importante en lo que se refiere al suministro a Cáceres. La falta de agua no sólo puede ser un desastre económico en el mundo agrario sino también ocasionar un incremento de costes en la prestación del servicio si para ello hay que recurrir demasiado tiempo a un trasvase de agua que requieren gastos energéticos extras. Es lo que ocurre desde hace tres años por la falta de un nivel adecuado de reservas en el pantano de Guadiloba.

DATOS

Consumo
La ciudad gasta más de 11 millones de metros cúbicos al año, entre consumo en los hogares, riegos de calles y jardines y otros usos. Al día pueden ser unos 25.000 metros cúbicos y más de 30.000 en los meses de calor.
El trasvase
El trasvase del Almonte bombea entre 22.000 y 23.000 metros cúbicos diarios, por debajo del consumo de la ciudad. Por ello se van a sustituir las bombas para aumentar su eficacia y llegar a una media estable de 28.000 metros cúbicos diarios y poder hacer frente a picos de consume con superen los 30.000 o 35.000.
Coste
Elevar el agua del Almonte al pantano cuesta dinero en electricidad, dependiendo del precio de la energía en cada momento. Ahora son más de 2.500 euros diarios, entre los 70.000 y 80.000 al mes. Al cabo del año es casi un millón de euros. El trasvase bombea de forma ininterrumpida desde febrero de 2015, lo que supone ya más de 2,5 millones de euros.

70 por ciento

El río Almonte está en la cota 197,6, con seis metros y medio de margen para que pueda seguir elevando agua al pantano

Cuando el embalse se sitúa por debajo del 70 por ciento de su capacidad, la empresa concesionaria del servicio, Canal de Isabel II, tiene la obligación, por contrato, de poner en marcha el trasvase del Almonte, que no se interrumpirá hasta que no se logre superar ese porcentaje del 70 por ciento. El problema es que desde hace 1.058 días no se consigue. Ello sólo se lograría con lluvias abundantes, un escenario que se resiste. Hay que tener en cuenta que trasvasar agua del Almonte al Guadiloba no significa que el pantano aumente el nivel porque la cantidad de agua que se eleva diariamente es inferior a lo que consume la ciudad. El gasto medio diario está en torno a 25.000 metros cúbicos durante la mayor parte del año y más de 30.000 en los meses de calor, con picos que pueden superar los 35.000. Por esta razón, Canal de Isabel II tiene previsto hacer una obra de mejora del sistema de bombeo, un proyecto ya elaborado y pendiente de ser aprobado por el Ayuntamiento. Consiste, básicamente, en la sustitución de las bombas, que son las mismas que se colocaron hace 25 años con la construcción del trasvase. Ello permitirá bombear una media de caudal estable de al menos 28.000 metros cúbicos y hacer frente al aumento de consumo puntual en los meses de más calor, en los que se superan los 35.000 metros cúbicos. El coste de esta mejora supera los 600.000 euros.

El trasvase bombea sin parar desde el mes de febrero de 2015. Son 1.058 días seguidos, a fecha ayer, lo que supone todo un récord porque es el período de tiempo más largo de funcionamiento de forma continuada desde que se inauguró el trasvase en julio de 1992.

Elevar agua tiene un coste, hasta 2.500 euros diarios, dependiendo del precio de la electricidad en cada momento. Al mes pueden ser entre 70.000 y 80.000 y al año casi un millón. En estos 1.058 días son ya más de 2,5 millones de euros. El recibo de la electricidad lo asume la empresa concesionaria, pero si se superan los costes económicos previstos en el contrato de la concesión y se convierten en sobrecostes por prologarse demasiado en el tiempo un trasvase activo de forma permanente, al final podría dar lugar a una revisión de precios del servicio y habría que subir el recibo del agua.

La sequía también incide obre la calidad del agua, que es menor al proceder del Almonte y no haber reservas de lluvia en el Guadiloba desde hace casi tres años. Ello requiere un tratamiento más intenso en cuanto a ozono y cloro, lo que origina también mayor gasto. En todo caso hay que precisar que el agua que llega los hogares está completamente garantizada en cuanto a su potabilidad. Ello no impide que la que procede del río Almonte, que es la cola del pantano de Alcántara, tenga mayor turbidez, olor y materias orgánicas.

Las últimas precipitaciones apenas han dejado agua y su incidencia ha sido nula en las reservas del pantano. En concreto, en lo que va de mes han caído 22 litros por metro cuadrado. En diciembre de 2016 cayeron 35 litros.Noviembre se despidió igualmente escaso en lluvias, con 30,9 litros, frente a los 105,3 del año anterior. Habrá que ver lo que llueve esta semana.

Mientras, el pantano está ya por debajo del 40 por ciento, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Tajo, CHT, en concreto al 39,24 por ciento, con 8 millones de metros cúbico de agua embalsada. Según la medición de Canal de Isabel II, el nivel es menor, el 33,27 por ciento, con 6,7 millones de metros cúbicos. Con esta cantidad la ciudad tendría agua para beber durante apenas seis meses. El gasto total anual es de 11 millones de metros cúbicos, incluyendo riegos y otros usos.

Prealerta

En todo caso, la ciudad se sigue abasteciendo del trasvase del Almonte, cuyo nivel está en la cota 197,6, seis metros y medio por encima de la mínima que se requiere para que puedan funcionar las bombas sumergidas en el río. Por debajo de la 191 no podría estar activo porque las bombas quedarían en superficie.

Mientras se pueda bombear, la ciudad no entra en la prealerta, una categoría técnica establecida por la CHT para determinar las situaciones contempladas en el Plan Especial de Sequías: prealerta, alerta y emergencia. Cáceres estaría en prealerta con el Guadiloba a menos la mitad, como ahora, pero es preciso que, además, tenga el sistema de bombeo inutilizado por la bajada de la cota del Almonte. Aunque en el plan se indica que no se puede bombear por debajo de la cota 194, en realidad hay margen hasta la 191. En situación de prealerta habría que hacer campañas de concienciación y aplicar restricciones de riegos de parques públicos con agua potable para ahorrar un 10%. También habría que poner a punto las instalaciones de extracción de aguas subterráneas del Calerizo.

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