Salvaron la vida a un compañero de clase: «Solo pensamos en ayudarle, luego nos pusimos a temblar»

Aitor y Sergio posan en el instituto Norba Caesarina. / Jorge Rey

Aitor y Sergio salvaron el lunes la vida de su compañero en el IES Norba Caesarina al practicarle los primeros auxilios

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Primer día de clase después de vacaciones de Navidad. Uno puede salir de casa hacia sus ocupaciones con pereza, con fuerzas recobradas, con nostalgia por lo vivido. Con sueño, probablemente. Pero parece difícil imaginarse que ese día, un poco épico y frío 8 de enero, uno vaya a salvarle la vida a otra persona. Eso les sucedió a Aitor González y Sergio Lasso, estudiantes de 1º de Bachillerato en el Instituto Norba Caesarina, cuyos trabajos de reanimación lograron mantener con vida a su compañero Luis Rodríguez, de 16 años, que sufrió una parada cardiorrespiratoria al finalizar la quinta clase de la mañana, Matemáticas. Era la una y cuarto del mediodía. «Estábamos haciendo un ejercicio y noté que el chaval estaba haciendo respiraciones fuertes, miré para atrás, estaba pálido, con los ojos en blanco, salté rápidamente y le agarré porque se podía dar contra la pared». Así cuenta Lasso, como le llaman sus compañeros, el inicio de los minutos en los que junto a Aitor mantuvo las constantes vitales de este joven hasta que llegaron los servicios médicos.

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Lo de no quedarse parados y sacar lo mejor de sí mismos en un momento tan crítico fue decisivo, tal y como aseguraron los sanitarios del 112 que acudieron hasta el Norba Caesarina, para que la vida del joven, que se encuentra hospitalizado en la UCI del San Pedro de Alcántara estable y consciente, continuara. Lo de Sergio y Aitor fue sangre fría y conocimientos. Formados en el mundo scout, al que Aitor sigue perteneciendo, pusieron en práctica los conocimientos de Primeros Auxilios recibidos en estos grupos. Aitor, tiene, además, un título que acredita todo este saber, que fue providencial.

«Lo pusimos en el suelo, en posición de seguridad, con la lengua fuera, estaba respirando con dificultad, le íbamos tomando el pulso y comparándolo con el nuestro; cuando vimos que el pulso iba haciéndose más leve y que se iba poniendo morado fue cuando empezamos a hacerle la reanimación», explica Sergio pormenorizadamente.

«Lo hicieron todo ellos dos, supieron desenvolverse con una madurez admirable»

«Lo hicieron todo ellos dos, supieron desenvolverse con una madurez admirable» Alfonso Gil Soto

«Al principio intentábamos hablarle, preguntarle cosas, pero no respondía», cuenta Aitor. El resto de los alumnos, que también colaboraron llamando al 112 salió del aula para no entorpecer. La profesora que en ese momento estaba dando clase, Raquel Arroyo y Alfonso Gil, profesor de guardia, colaboraron igualmente en este momento tan crítico.

«En cuanto vi que no respiraba me salió instintivamente hacerle la reanimación cardiopulmonar, lo empecé a hacer, luego me di cuenta de que Alfonso, el profesor, nos estaba instruyendo». El docente estaba al teléfono con un médico del 112 que le iba dando órdenes. Lasso y Aitor fueron alternándose en esta tarea. «Lo hicieron ellos, esa es la verdad, se desenvolvieron con una madurez admirable», explica Alfonso Gil, emocionado y nervioso tras una experiencia extrema que les ha dejado en estado de «shock». En un momento dado, tras una insuflación de aire (lo que se conoce como boca a boca), el joven tomó una bocanada y recuperó el color como si experimentara una mejoría, mientras el médico del 112 que estaba al otro lado de la línea les instaba a que continuaran.

Tiempo eterno

Esta llamada duró poco más de tres minutos, aunque para todos los que estaban en el aula el momento se hizo eterno. «Pensaba que había durado 10 por lo menos», explica Aitor. Cuando llegaron los sanitarios del 112 tomaron las medidas oportunas y efectuaron el traslado al hospital San Pedro de Alcántara. Tras ser intubado, el martes recuperó la consciencia y pudo hablar. Tal y como informa el SES aún está pendiente de una valoración de Neurología detallada pero «evoluciona favorablemente». La información de la que disponen sus compañeros es que Luis sufrió un paro cardiaco.

La formación recibida en grupos scouts ha sido fundamental para que los jóvenes mantuvieran al chico con vida

Los jóvenes, ambos deportistas en equipos de la ciudad (Aitor en el Cáceres 2015 y Sergio en el San Francisco) están aún en pleno proceso de asimilación de todo lo vivido. «Es una cosa que salió de los dos, no pensábamos en nada, sinceramente, solo en ayudar a Luis y punto, cuando vinieron los servicios de urgencia estábamos temblando, pero fue ya después de ayudarle».

Ambos han acudido a la UCI del San Pedro de Alcántara para ver a su compañero. Aunque no han podido hacerlo en persona sí que han estado con sus padres, que les han agradecido este gesto heroico. «Lo importante es que esté bien Luis», repiten estos chicos, con muchas ganas de abrazar a su amigo. Lo que sucedió el pasado lunes a buen seguro que estrechará mucho más los lazos.

Alineación de astros

De alguna forma, apuntan estos jóvenes, se produjo una «alineación de astros». Los dos son repetidores. Si las cosas hubieran ido mejor el anterior curso ninguno hubiera estado en ese aula el pasado lunes. Además, estaban dando una clase «extra» de Matemáticas que no les correspondía ese día, una adaptación del horario por la falta de otro docente. En el horario normal a esa hora no hubieran tenido clase, hubieran estado fuera. «Si le hubiera pillado en la calle quizás hubiera sido peor», sostiene Aitor. De alguna forma, la idea de haber salvado la vida a su compañero le da un sentido especial al haber repetido, algo de lo que no se siente orgulloso.

Profesores y alumnado del instituto Norba Caesarina continúa también en estado de shock. Los hechos han creado conciencia sobre la necesidad de que se extiendan cursos de Primeros Auxilios entre alumnos y profesores, y también se hace necesaria la instalación de un desfibrilador. El director Javier Vidal quiere que se empiecen a dar cursillos y organizar actividades para adquirir el aparato que salva vidas. El centro les ha hecho un pequeño obsequio a estos estudiantes, un llavero y un bolígrafo, aunque la idea es llevar a cabo un homenaje mayor.

En el mundo scout también están al tanto de lo sucedido. Aitor cuenta con mucho orgullo que le ha felicitado el presidente nacional del movimiento scout. Para él es básico destacar que este mundo es «instructivo». Conocimientos que, más que para el curriculum, han servido para salvar una vida.

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