Una reforma electoral acabaría con el histórico bipartidismo en la provincia

Con la sustitución del método D'Hondt por el Sainte-Laguë, el PSOE hubiera perdido en 2016 un diputado en favor de Podemos

J. J. González
J. J. GONZÁLEZCáceres

En la provincia de Cáceres las elecciones generales es cosa de dos. Es uno de los bastiones del bipartidismo en España, donde los escaños del Congreso de los Diputados se han repartido siempre, desde la recuperación de la democracia, entre dos grandes fuerzas, entre el centro derecha y centro izquierda, hoy representados, fundamentalmente, por el PP y el PSOE. El bipartidismo, todavía inexpugnable en Cáceres, podría resquebrajarse con la reforma de la ley electoral que propugnan Podemos y Ciudadanos, partido que busca mayor proporcionalidad en la representación. Con los resultados de las últimos comicios generales, los de junio de 2016, el 26-J, Podemos se colaría con un diputado en la provincia, en perjuicio del PSOE.

El 26-J los dos grandes, el PP y el PSOE, volvieron a repartirse los cuatro escaños que corresponden a la provincia en el Congreso de los Diputados. Con la Ley D'Hondt, a los socialistas le correspondieron dos diputados y otros dos al PP. Si se cambiara la fórmula por otra más proporcionalidad, el denominado método de Sainte-Laguë, como ha propuesto Podemos, este partido hubiera obtenido un diputado en la provincia de Cáceres con los resultados del 26-J de 2016, la misma representación que el PSOE, aunque este último partido consiguió 78.480 votos, un 33,37 por ciento, más del doble que Unidos Podemos, que cosechó 32.905 votos, un 13,99 por ciento. Por su parte, el partido más votado fue el PP, con 95.145 votos, el 40,46 por ciento de las papeletas.

Con el método Sainte-Laguë, la adjudicación de escaños se hace dividiendo el total de los votos de cada partido entre una sucesión de números impares. En Cáceres, con cuatro diputados, los votos de cada partido se dividen por 1, por 3, por 5 y por 7. Después se asignan los escaños a cada uno de los cocientes más altos. Con el método D'Hondt, las divisiones se hacen por una sucesión de números tanto pares como impares: 1,2,3 y 4.

En todas las elecciones generales los escaños se han repartido entre dos: PSOE y PP (antes AP y UCD)

Con este sistema, el primer diputado lo consigue el PP con el primer cociente, los 95.145 votos obtenidos; el segundo escaño se asigna al segundo cociente más alto, el del total de votos del PSOE, 78.480; el tercero, al PP, a la división de su total por 2, que da 47.572, y el cuarto escaño al PSOE, con su división del total por 2, que da 39.240. Este segundo diputado socialista se consigue porque este cociente está por encima del siguiente más alto, que es el total de votos de Unidos Podemos, 32.905.Sin embargo, con el método Sainte-Laguë, se favorece a otros partidos con menos votos, al dividir los totales de cada formación por una sucesión de número impares. Así, el tercer cociente más alto sería el de Podemos, que conseguiría un diputado.

Este cambio de sistema rompería toda una tradición en la provincia de Cáceres, que siempre se ha repartido entre los dos grandes, primero entre UCD y PSOE y después entre el PP (primero AP) y el PSOE.

La presidenta del grupo parlamentario de Podemos en la Asamblea de Extremadura, Irene de Miguel, indicó a HOY que su partido no busca «quitar escaños» a nadie sino un mejor reparto de la representación, que sea más proporcional.

Si se hace una traslación a las elecciones municipales en la capital cacereña, el método Sainte-Laguë también cambia el Salón de Plenos, aunque no demasiado. El PP consiguió en las elecciones 11 concejales, número que mantendría con el cambio de sistema. El PSOE, que consiguió 8 ediles, perdería uno y se quedaría en 7. Ciudadanos continuaría con los cuatro que tiene y CáceresTú, la marca de Podemos, ganaría un concejal y pasaría de dos a tres.

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