«Poníamos denuncias a los bares todos los fines de semana, pero no hacían caso»

En el juicio del ruido ayer declararon agentes de la Policía Local, hoy lo harán vecinos afectados. :: J. Rey

Agentes de la Policía Local declaran en el juicio del ruido que los dueños de los locales implicados sabían que molestaban a los vecinos

Miércoles, 4 octubre 2017, 07:16

En el juicio del ruido en La Madrila, ayer le tocó el turno de prestar declaración a agentes de la Policía Local de Cáceres, del Grupo Especial de Seguridad, que recalcaron que no paraban de poner denuncias a los bares que no cerraban a su hora o que originaban problemas de ruido.

«Poníamos denuncias a los bares todos los fines de semana, pero no hacían caso», declaró uno de los agentes. Otro añadió que durante diez años las denuncias por ruidos eran algo habitual. «Hemos puesto más de 500 denuncias. Estábamos todo el tiempo diciéndoles: 'para la música', 'cierra la puerta'...».

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En los primeros días de la vista oral, los acusados aseguraron que ellos no sabían que estuvieran molestando a los vecinos con sus bares. Eso lo desmintieron ayer los agentes. «Sí que lo sabían. Íbamos a los bares, levantábamos acta y se lo comunicábamos al propietario o al encargado».

Cuestionan mediciones de ruido realizadas por policías que hicieron un curso de 10 horas

Ayer declararon cuatro agentes, aplazando la declaración de otros cuatro para el jueves.

Estos agentes hicieron mediciones del ruido en las viviendas de vecinos que denunciaban molestias, y en el exterior de los locales. Los abogados de los regentes de los bares cuestionaron esas mediciones, recalcando que los agentes habían empezado a utilizar los sonómetros para poner las denuncias después de hacer un curso de 10 horas, en un fin de semana, en Intromac, sin haberse reciclado con el tiempo. Letrados de la defensa evidenciaron que no sabían qué tipo de aparatos habían utilizado, y si habían aplicado un margen de error que tenía el aparato usado.

Las mediciones las hacían cuando el local estaba cerrado y después cuando estaba en funcionamiento, criticando algunos abogados que no hubieran discriminado en el origen del ruido, o entre el ruido podía ser del local, pero también de la gente que estaba en la Plaza de Albatros o en la calle Niza.

También señalaron que hubo vecinos que se negaron a que les hicieran mediciones de sonido en sus viviendas. Residentes a los que sí les hicieron mediciones el Seprona de la Guardia Civil. Según algunos abogados de la defensa, no quisieron que midieran el ruido los agentes de la Policía Local ya que sabían que iban a ser peor para ellos que las mediciones de Seprona.

Por otra parte hubo épocas en las que el sonómetro estuvo estropeado, por lo que durante bastante tiempo no pudieron hacer mediciones.

El abogado de la exalcaldesa Carmen Heras y el exedil Carlos Jurado, insistió en preguntarles a los agentes quién era la persona que se encargaba de vigilar que las sanciones se cumplieran, señalando al jefe de Sanciones, a Javier Alonso. Uno de ellos indicó que se sabía que Alonso estaba compaginando su trabajo en el Ayuntamiento con una empresa privada, dedicada al sector del peritaje.

Ayer estaba previsto que hubiera declarado Antonio Durán, primer presidente de la Asociación Cacereños Contra el Ruido, pero falleció el 21 de diciembre de 2012. Él fue, en el 2008, el promotor de la Asociación que en abril de 2011 originó este procedimiento judicial al denunciar a 16 bares de La Madrila, ocho de los cuales fueron cerrados por orden judicial en mayo de 2012. La Asociación ejerce la acusación particular.

En la larga tramitación de la investigación judicial, también ha fallecido otro vecino supuestamente afectado por la contaminación acústica, que estaba señalado para testificar en este juicio. Y otro vecino denunciante no lo podrá hacer al estar afectado por una enfermedad. Hoy declararán otros residentes de La Madrila, presuntas víctimas del ruido.

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