El Museo de Cáceres revive los viajes de Sorolla a Extremadura

Jorge Rey

Acoge hasta el 26 de noviembre una exposición que conmemora los 100 años de la visita del pintor valenciano

MARÍA JOSÉ TORREJÓN CÁCERES.

A comienzos del siglo XX Joaquín Sorolla recibió un ambicioso encargo: inmortalizar en grandes paneles cada una de las regiones del país. En 1917, hace exactamente un siglo, el pintor valenciano se dispuso a realizar el cuadro dedicado a Extremadura. Para ello, hizo un primer viaje en el mes de enero buscando inspiración. Estuvo en Mérida, atraído por su riqueza arqueológica. Y también pasó por Cáceres.

En la capital cacereña el pintor paseó por la Ciudad Monumental y contempló una escena cotidiana de aquel momento: las aguadoras en Fuente Concejo. Sin embargo, fue en Plasencia donde Sorolla encontró la imagen perfecta para su cuadro. Decidió que la mejor representación de Extremadura sería la del mercado de los martes que se celebra en la plaza de la capital del Jerte, con las mujeres y hombres ataviados con los trajes típicos de Montehermoso.

Con las ideas claras, Joaquín Sorolla realizó un segundo viaje a Extremadura ese mismo año. Se instaló en Plasencia para llevar a cabo la obra titulada 'Extremadura. El Mercado', que realizó entre el 21 de octubre y el 5 de noviembre de ese mismo año y que se puede contemplar en la Hispanic Society of America de Nueva York.

El Museo de Cáceres no ha querido pasar por alto la efeméride y ha organizado una exposición para conmemorar el centenario de las visitas que Sorolla hizo a Extremadura. La muestra, que se inauguró ayer, se titula 'Extremadura en la mirada de Sorolla. 1917-2017' y se puede contemplar hasta el próximo 26 de noviembre.

Obras originales

La exposición incluye tres obras originales del pintor realizadas en Plasencia: el retrato de Marcelina Domínguez (conocida como 'La Carrasca'), el estudio de una piara de cerdos y una vista de la ciudad desde el Puente de Trujillo. El visitante también puede adentrarse en la obra 'El Mercado', aunque en este caso se trata de una reproducción fotográfica a escala del original.

La muestra se completa con fotografías de la estancia de Sorolla en Extremadura, bocetos y las cartas que el pintor le enviaba a su mujer desde Plasencia. «Mañana por la tarde ya espero empezar a dibujar, pues los modelos llegarán a las 12 de Montehermoso. Me parece que voy a tener más de los que necesito, pero eso no es un mal, aunque será carito», se puede leer en una de las misivas expuestas.

Por último, el homenaje del Museo de Cáceres a Sorolla incluye obras de otros autores influenciados por el pintor valenciano y su visión de Extremadura. Es el caso de Eulogio Blasco, Juan Caldera o José Morales. También se pueden contemplar las fotografías tomadas por el británico Daniel Davies Llewellyn, que desde 2009 sigue los pasos de Sorolla por la geografía nacional.

Esta exposición ofrece «una oportunidad única de contemplar Extremadura con los ojos de Sorolla», dijo ayer la alcaldesa, Elena Nevado, durante la inauguración. El acto también contó con la presencia de Miriam García Cabezas, secretaria general de Cultura de la Junta de Extremadura, y del propio director del Museo, Juan Manuel Valadés.

«Durante su estancia en Plasencia, Sorolla dormía muy mal porque tenía un constipado serio. Tenía cambios de humor diarios. Un día se levantaba de muy buen humor y otros no tanto», dijo a modo de anécdota Valadés. Para comprobarlo, basta con visitar la muestra y leer las cartas.

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