El juez archiva el caso de Nagore Orcera, fallecida en Cáceres tras dar a luz

Nagore tenía 30 años cuando falleció en agosto de 2016. :: /HOY
Nagore tenía 30 años cuando falleció en agosto de 2016. :: / HOY

El auto judicial asegura que no hubo negligencia en el tratamiento que la joven recibió en el Hospital San Pedro de Alcántara

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

El juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Cáceres acaba de archivar la querella por homicidio imprudente interpuesta por la familia de Nagore Orcera Pérez, la joven que falleció en el año 2016 tras dar a luz por cesárea a su segundo hijo, que nació sano.

Los hechos tuvieron lugar en el Hospital San Pedro de Alcántara el 24 de agosto de 2016. El auto precisa, según el informe del médico forense, que en las causas del fallecimiento de esta joven de 30 años «no hubo ninguna actuación que implique algún tipo de impericia, negligencia o imprudencia, ajustándose en todo momento a la Lex Artis ad hoc». Este término da cuenta de prácticas médicas aceptadas como adecuadas para atender a un enfermo en el momento en el que se le trata.

Más información

La querella interpuesta por la familia trataba de responsabilizar al Servicio Extremeño de Salud (SES), a la cirujana y al equipo que atendió a esta madre, de su fallecimiento. Murió 12 horas después de dar a luz a su hijo con una cesárea programada, y tras practicársele una intervención quirúrgica de urgencia en la que se le retiró el útero pero que no fue suficiente para salvarle la vida. No se le practicó autopsia por deseo de la familia.

Nagore era vitoriana de nacimiento pero residente en la localidad cacereña de Madrigalejo. Además del recién nacido era madre de una niña que entonces tenía cinco años.

Según puede leerse en el auto del juzgado, el fallecimiento se produjo debido a un cuadro de CID (coagulación intravascular diseminada), provocado probablemente por una embolia del líquido amniótico o síndrome anafilactoide del embarazo. Se trata de un problema que cuenta con una prevalencia de uno de cada 50.000 partos.

Deja claro el escrito de fecha 21 de mayo del juzgado de Instrucción número 3 que «tras el análisis de todas y cada una de las actuaciones médicas, que en todo momento se han utilizado los medios humanos, equipo multidisciplinar y medios terapéuticos necesarios para hacer frente a las circunstancias patológicas que se han ido presentando».

Protocolo médico

El texto del auto judicial sostiene que todas las actuaciones que se llevaron a cabo aquel día 24 de agosto se ajustaban «al protocolo médico establecido, a las necesidades médicas de la paciente y a su situación clínica».

La familia de la mujer se plantea iniciar un nuevo proceso judicial de tipo administrativo

Este auto, que decreta el sobreseimiento provisional de la causa, puede recurrirse, pero según el letrado de la familia, Daniel López Vivas, no lo harán.

Es decir, no tienen previsto seguir por la vía penal, pero sí están «estudiando iniciar una reclamación contencioso-administrativo», según indicó ayer a este diario.

Nagore Orcera había llevado un embarazo sin problemas que había llegado a término. En cualquier caso, la coagulación intravascular diseminada no se puede prever, ni siquiera a través de las analíticas habituales que se realizan a las mujeres embarazadas, y solo cabe actuar cuando aparece.

Desde que trascendió la noticia de estos hechos el Servicio Extremeño de Salud defendió que el protocolo puesto en marcha había sido el correcto y también el trabajo de los profesionales que atendieron a esta joven durante la cesárea y posteriormente.

En cualquier caso, también manifestaron sus responsables su respeto hacia el proceso judicial iniciado por la familia.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos