Los jubilados del Imserso evitan la Costa Brava

Un jubilado pasa junto al escaparate de una agencia de viajes de la ciudad. :: armando méndez

Las agencias de viaje admiten que la demanda para viajar a Cataluña ha descendido; todavía quedan plazas vacantes para abril y mayo

MARÍA JOSÉ TORREJÓN CÁCERES.

El proceso independentista de Cataluña se ha dejado notar en las agencias de viaje cacereñas, que han sido testigos de cómo los jubilados del Imserso han evitado elegir la costa de Girona como destino para pasar sus vacaciones. Los establecimientos consultados por este diario admiten que la demanda para viajar a la Costa Brava ha descendido y, como prueba, argumentan que todavía quedan plazas disponibles para ir en abril y mayo, las mejores fechas de la temporada. Otros años, apostillan, era imposible encontrar a estas alturas huecos libres en esos meses.

«Hay disponibilidad para viajar en cualquier fecha a Cataluña. Tengo clientes que han estado otros años en Salou o Santa Susana y han venido encantados. Pero este año la gente no quiere ir», indica Rosa María Sosa desde la agencia 'B the travel brand', situada en la avenida Virgen de Guadalupe.

Los viajes del Imserso, el programa subvencionado por el Estado para promover el envejecimiento activo y, de paso, animar la actividad hotelera en temporada baja, salieron a la venta en Cáceres y el resto de Extremadura el pasado 20 de septiembre. El Instituto de Mayores y Servicios Sociales asigna a cada provincia unos destinos determinados, que pueden variar cada año. En esta ocasión, en la modalidad de costas, había dos opciones para elegir en Cataluña desde Cáceres: Lloret de Mar y Tossa de Mar, ambas situadas en la Costa Brava.

Los cacereños se han quedado este año sin sus dos destinos favoritos: Torremolinos y Benidorm

Los usuarios pueden optar entre un viaje de ocho, diez o 15 días. Pasar ocho días en Cataluña, con el desplazamiento incluido y pensión completa, cuesta 206 euros. El precio de los diez días asciende a 260 euros y una quincena entera se paga a 371 euros.

No obstante, hay que precisar que Cataluña nunca ha sido el destino más demandado por los usuarios del Imserso por su lejanía. «Desde aquí el viaje es largo», apunta Rosa María Sosa. Incluye un primer desplazamiento en autobús hasta Madrid. Y una vez allí, los viajeros se desplazan a Cataluña en avión o en AVE.

Por otro lado, a diferencia de lo ocurrido con la Costa Brava, el programa del Imserso incluía para este año, por primera vez, un circuito cultural por Tarragona de seis días para el mes de abril cuyas plazas sí se han agotado.

«He tenido clientes que me han cancelado reservas al comprobar que se les había asignado Cataluña», admiten desde otra céntrica agencia. Francisco Javier Guillén, jefe de la oficina que Halcón Viajes tiene en la calle Gil Cordero, relativiza la situación. «De cada cien clientes que han rechazado viajar a Cataluña, son 20 los que han dicho que no por el tema independentista. Pero es cierto que hemos ofrecido este destino y que hay gente que se ha negado», explica.

En Viajes Nevatur, agencia ubicada en la calle Antonio Hurtado, dan la razón por la cual los cacereños se muestran este año reacios a las costas catalanas. «La gente, y sobre todo las personas mayores, quieren seguridad. Ven las noticias y saben lo que hay», indican desde la agencia. Al proceso independentista y la incertidumbre existente se suma otro factor: el terrorismo. Todavía están muy presentes los atentados que el pasado verano sacudieron a Barcelona y Cambrils.

En esta veterana agencia aguarda su turno Flori -prefiere no facilitar su apellido-. A la hora de elegir destino para su próximo viaje, cuenta, descartó directamente Cataluña. «Con esta situación no voy», dice resuelta. Sí estuvo el año pasado, concretamente en Lloret de Mar, y le gustó. Pero esta vez ha cambiado la Costa Brava por Galicia.

El descenso de la demanda para pasar las vacaciones en Cataluña ha sido una de las novedades que ha marcado este año la venta de viajes del Imserso. Pero no la única. Esta vez los cacereños se han quedado sin poder optar a dos destinos favoritos, Benidorm y Torremolinos, lo que ha motivado quejas entre los usuarios del programa. «Benidorm se llenaba hasta en enero», ilustra Rosa María Sosa.

Fuengirola y Gandía

La ausencia de estos dos destinos ha hecho que Fuengirola y Gandía se hayan convertido en las ciudades más demandadas por los jubilados cacereños para pasar sus vacaciones. Las plazas de sus hoteles fueron las primeras que se agotaron. Matalascañas, Isla Cristina, Isla Canela, La Manga y Punta Umbría completan la oferta de costas que el Imserso ha brindado esta vez a los cacereños. Cada año más de 25.000 jubilados de la provincia viajan gracias este programa.

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