«Hicimos cosas, cortamos el tráfico en La Madrila», recalca Jurado en el juicio del ruido

El exconcejal Carlos Jurado también señaló la responsabilidad del técnico Javier Alonso. / L. CORDERO

El gerente del ‘Submarino’, que se encontró mal al prestar declaración, asegura que no sabía que molestaba

SERGIO LORENZO Cáceres Viernes, 22 septiembre 2017, 09:24

«Cuando nosotros llegamos al Ayuntamiento, en el año 2007, la situación en la Policía Local y en los expedientes a locales era caótica», declaró este jueves el exconcejal socialista Carlos Jurado, en el segundo día del juicio del ruido. El acusado de no haber actuado para erradicar las molestias a los vecinos de La Madrila, junto a la exalcaldesa Carmen Heras, en sus cuatro años de mandato, aseguró que el problema venía heredado de la etapa anterior. Recordó en este sentido que había expedientes abiertos a locales desde el año 2004, y que el gobierno socialista tuvo que comprar hasta teléfonos móviles a policías locales, haciendo todo lo posible para que los fines de semana hubiera más agentes patrullando y, por tanto, más control.

El que fue concejal encargado de Seguridad Ciudadana recordó que el problema del ruido en La Madrila venía sucediéndose desde 1989, y que se complicó al dar más licencias de las debidas para instalaciones de bares en la zona. «La situación se agravó cuando en el año 2009 se prohibió fumar en los bares, y eso supuso sacar a la calle a miles de personas, lo que hizo aumentar la queja de los vecinos».

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Jurado destacó que cuando lograron que los bares cerraran las puertas por la noche, ya fue una victoria, recordando que para intentar solucionar el problema se reunieron con vecinos y hosteleros. «Hicimos cosas –declaró–. Nosotros cortamos el tráfico en La Madrila los fines de semana, cuando muchos pensaban que no seríamos capaces».

Sobre las quejas de los vecinos, destacó que se negaron a que la Policía Local hiciera mediciones del ruido en sus casas, para confirmar las que había hecho el Seprona.

El abogado Aparicio saca a su cliente al sentirse indispuesto. / L. CORDERO

Igual que Carmen Heras, Carlos Jurado responsabilizó al jefe de Sanciones, Javier Alonso. Dijo que era quien proponía los expedientes de sanciones a locales, y quien debía investigar los incumplimientos de los bares. Señaló que él no estaba a tiempo completo en el Ayuntamiento, ya que también era diputado provincial con responsabilidades al frente del servicio del Sepei.

La exalcaldesa quiso acompañar este 21 de septiembre a Carlos Jurado en la zona de acusados mientras declaraba, aunque ya se podía librar de ocupar ese asiento tras su declaración en la primera jornada del juicio. Cuando ya declaró el exedil, que tampoco quiso contestar a las preguntas de la acusación particular, ambos se marcharon de la sala al no ser necesaria su presencia durante la vista.

El primer hostelero acusado que declaró fue César A. M., gerente del Submarino desde el año 2009 hasta marzo de 2012, cuando fue precintado el bar. Dijo desconocer que su local molestase a los vecinos. Uno de los que le denunciaron fue el portero del inmueble, pero aseguró que nunca hablaron del ruido, «me hablaba de su divorcio, de que lo estaba pasando mal».

César A. M. explicó a la juez que él abría a las seis de la madrugada y cerraba cuando ya no tenía clientes, y que el negocio fue ruinoso ya que tras pagar 36.000 euros a los anteriores gestores del bar, estuvo casi un año y medio pagando el local cuando ya estaba cerrado, y que se gastó 6.000 euros en un limitador de sonido y en un informe de acústica. Su declaración se tuvo que interrumpir varios minutos al sentirse mal.

El juicio seguirá este lunes con declaraciones de más hosteleros.

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