Fomento prohíbe el paso al río Tajo por la antigua N-630

Señales de prohibición que se han colocado en la carretera. :: hoy/
Señales de prohibición que se han colocado en la carretera. :: hoy

La Dirección General deTráfico alega razones «de seguridad» y desde hace semanas solo permite el acceso a las fincas colindantes

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

Los pescadores que frecuentan la zona del Tajo a la que se accede por la antigua carretera nacional N-630 se han llevado una sorpresa hace algunas semanas. La colocación de señalización vertical de dirección prohibida ha dejado descolocados a quienes acuden allí. Se trata de un paraje muy conocido por los aficionados a la pesca, pero también por familias cacereñas y de municipios de alrededor, como Garrovillas de Alconétar, que se desplazan con sus mesas de camping a pasar su día libre en fin de semana.

El colectivo de pescadores es el que se muestra especialmente sorprendido. Eso fue lo que llevó a uno de ellos a dirigirse a la Guardia Civil para interesarse por el asunto. De repente, la vía por la que llegaba a su puesto de pesca habitual era de acceso restringido. Según se especifica en las propias señales de prohibición, solo está permitido el paso a las fincas.

«Es inexplicable. Llevamos años yendo allí y nunca ha habido ningún problema. Cuando vi las señales me quedé de piedra, por eso pregunté a la Guardia Civil», comenta Manuel, aficionado a la pesca, habitual en el pantano de Alcántara al que da acceso esa antigua N-630.

La zona suele ser visitada por familias que pasan el día en el campo y numerosos pescadores

La respuesta de la Benemérita no le sacó de dudas. Simplemente, acusaba recibo del correo electrónico remitido y le recordaba que tanto la señalización como el mantenimiento de carreteras corresponde al titular de las mismas. Así figura en el Real Decreto 1428/2003 por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación. Es decir, las explicaciones debían darlas desde la Junta de Extremadura, la Diputación o el Ministerio de Fomento.

Embalse

Y en este último caso se trata de una vía de propiedad estatal. Bien es cierto que ya en desuso, puesto que dejó de utilizarse cuando la actual N-630 Gijón-Sevilla se puso en marcha a partir de 1970. Fue con motivo de las obras del actual pantano de Alcántara, con lo que parte de la vieja vía fue anegada por las aguas. Uno de sus atractivos es observar la aparición de restos de puentes o de parte de la carretera que llevaba a Garrovillas cuando la sequía permite que salgan a la luz.

Emilio M. Arévalo Hernández lo explica con detalle en su blog 'Las carreteras de Extremadura'. Este ingeniero de Caminos y profesor universitario remarca en una de sus entradas la presencia en la antigua carretera de un hito que señaliza el kilómetro 184 anterior a la propia N-630 y que marca la distancia desde Salamanca «según la antigua carretera de segundo orden» hasta Cáceres y que pasaba por Béjar y Plasencia.

Los puentes de la N-630 y de ferrocarril quedaron bajo las aguas del pantano y ahora esa zona tiene su encanto para los aficionados a la pesca que suelen aparcar su vehículos sobre el asfalto o lo que queda de él. Más bien lo aparcaban hasta hace poco, ya que con esa nueva señalización está prohibido el paso. Es lo que comprobó uno de ellos, Emilio Moreno, que se quedó con la duda de si dar la vuelta o acceder como siempre lo solía hacer a una zona en la que carpas, black bass y hasta siluros forman parte de las piezas que aspiran a cobrarse.

Desde el Ministerio de Fomento confirmaron a HOY que la medida se ha tomado por motivos «de seguridad». En concreto, se debe a que «se trata de una zona de Dominio Público Hidráulico de la presa». Aclaran, no obstante, desde el departamento que preside Íñigo de la Serna que sí se permite el acceso a las propiedades colindantes. O sea, las casas de campo y fincas privadas.

Según la Ley de Aguas, «constituyen el dominio público hidráulico, entre otros bienes, los cauces de corrientes naturales, continuas o discontinuas y los lechos de lagos, lagunas y embalses superficiales, en cauces públicos», tal y como recoge en su web el Ministerio de Medio Ambiente. En la zona son frecuentes los aficionados a la navegación, propietarios de lanchas neumáticas que se mueven por el entorno. También han acudido camiones que en ocasiones han hecho cargas de agua en cisternas o han aprovechado la arena de la orilla del embalse.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos