La falta de puntos de recarga frena el avance del coche eléctrico en Cáceres

Maite Mateos recargando su coche eléctrico en el parking de Primo de Rivera hace unos días/JORGE REY
Maite Mateos recargando su coche eléctrico en el parking de Primo de Rivera hace unos días / JORGE REY

En la provincia escasean, igual que en la capital, donde apenas hay media docena de sitios donde poder enchufar el vehículo

J. J. González
J. J. GONZÁLEZCáceres

Todos coinciden, expertos, fabricantes y usuarios en general, en que la movilidad eléctrica es el futuro, pero algunas opiniones se atreven a asegurar que ya es el presente, aunque tenga que sortear obstáculos, como la insuficiencia de autonomía de las baterías y la escasez de estaciones de recarga para enchufar los vehículos. Este último problema es puesto de manifiesto por los usuarios de coches eléctricos, que ya disponen de una asociación, con delegado en Extremadura, Juan Manuel Moya. En su opinión, la provincia de Cáceres necesita un impulso para crear una infraestructura pública de estaciones, como está previsto en la de Badajoz con una red que instalará la Diputación pacense, con un punto de recargar cada 35 kilómetros.

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La implantación de los vehículos eléctricos va lenta en Extremadura y más en la provincia de Cáceres respecto de la de Badajoz. Según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac, en lo que va de año, de enero a octubre, se han matriculado en la provincia de Cáceres ocho vehículos eléctricos cien por cien, de los cuales seis son turismos. Ese número incluye también furgonetas comerciales, buses y cuadriciclos. El año pasado, en el mismo período de tiempo, fueron nueve, lo que supone una bajada del 11 por ciento. En la provincia de Badajoz se han matriculado 26, frente a los 8 del año pasado y en la región han sido 34, frente a 17.

29 VEHÍCULOS ELÉCTRICOS EN LA PROVINCIA

De enero a octubre 2017
Hasta octubre de este año se han matriculado 8 vehículos eléctricos 100 por 100 (6 turismos) en la provincia de Cáceres, frente a los 9 del mismo período del año pasado. En la de Badajoz, 26, frente a 8 del mismo período de 2016. Total de Extremadura, 34, frente a 17 del mismo período de 2016. El doble.
2016
10 eléctricos en Cáceres, frente a tres en 2015, con una subida del 233%. En Extremadura fueron 19, frente a 21 en 2015.
2015
Tres eléctricos en Cáceres, frente a cero en 2014. En Extremadura fueron 21.
2014
No se matriculó ningún coche ese año en la provincia.
2013
Tres en Cáceres.
2012
Cinco en Cáceres.
2011
Ninguno en Cáceres.
Total eléctricos 100 por 100
Desde 2011 se han matriculado en la provincia 29 vehículos, incluidos turismo, comerciales y buses y cuadriciclos. (Son datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones, Anfac).

Las cifras de Anfac indican (ver ficha adjunta) que en la provincia de Cáceres se ha doblado el número de eléctricos en apenas dos años. Si a comienzos del 2016 había 13, ahora hay 29, acumulando los que se han matriculado en la provincia desde que comenzó la comercialización de este tipo de vehículos. El número de híbridos, los que combinan el motor de combustión y el de batería, es mayor: 380 desde 2011. Sólo en lo que va de este año se han matriculado 170 de este tipo.

«Yo suelo decir que un coche eléctrico es como un teléfono móvil con cuatro ruedas»

«Yo suelo decir que un coche eléctrico es como un teléfono móvil con cuatro ruedas» Juan Manuel Moya Asociación de usuarios

A este respecto, Juan Manuel Moya, delegado de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos en Extremadura, AUVE, afirma que aunque las cifras «son todavía insignificantes en Extremadura, se están incrementado con porcentajes de alrededor del 40 por ciento anual». Moya, residente en Badajoz, resalta que la movilidad eléctrica «es sin duda el futuro del transporte, por la que apuestan la mayoría de los fabricantes, aunque en la asociación AUVE nos gusta decir que es ya el presente o, como en mi caso, el pasado», dice para referirse al hecho de que él lleva ya cinco años con un coche eléctrico, un Nissan Leaf. Su apuesta personal por el transporte alternativo es completa porque el otro vehículo que tiene es un híbrido enchufable, Mitsubishi Outlander, un tipo de vehículos tienen una autonomía de 50 kilómetros y a partir de ahí hay que cargar la batería o moverse con el motor de gasolina.

Sobre el problema de la falta de autonomía de los eléctricos puros, que apenas superan los 200 o 250 kilómetros, afirma que todo evolucionará y lo compara con los móviles: «yo suelo decir que un coche eléctrico es como un móvil con cuatro rueda», afirma y recuerda que estos teléfono al principio eran grandes, pesados y con poca autonomía hasta convertirse en smartphones.

Preguntado por la situación de la movilidad eléctrica en la región, Moya afirma que se está «avanzando, pero lentamente». «Veo involucradas a las administraciones, al menos en Badajoz», afirma para señalar que el próximo día 19 de diciembre tiene previsto reunirse con responsables de la Diputación pacense para tratar sobre el proyecto de instalación de electrolineras cada 35 kilómetros, para lo cual hay una partida de 2,5 millones de euros en los presupuestos provinciales de 2018. La asociación está interesada en hablar con la Diputación de Cáceres para conocer sus posibles planes: «hemos pedido una reunión con la Diputación de Cáceres, pero no hemos recibido respuesta todavía». Considera que debería haber también una infraestructura pública de recarga en la provincia cacereña.

Moya afirma que debería haber «un plan, al menos de carácter regional, ya que no lo hay nacional, de impulso y apoyo al vehículo eléctrico», dice y añade: «la movilidad eléctrica es un camino sin retorno y Extremadura no debe quedarse fuera, como pasó con el tren».

Mientras, en la provincia cacereña escasean las electrolineras, que se pueden contar con los dedos de la mano y, además, los cargadores son de potencia limitada, con lo que se tarda varias horas en recargar la batería. Las hospederías de la Junta de Extremadura disponen de estaciones. En la capital apenas hay media docena de lugares donde recargar, entre ellos el parking de Primo de Rivera, hoteles como Extremadura y Palacio de Arenales, y los edificios Embarcadero y Valhondo, con conectores instalados por el Consistorio. Con un coche eléctrico, hacer 100 kilómetros cuesta dos euros frente a 8 o 10 con uno de motor de combustión y, de momento, en muchos puntos ni siquiera se cobra por recargar.

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