En Extremadura nació la 'biblia' del nacionalismo gallego

Alfonso Daniel Castelao fue desterrado a Badajoz en 1934. :: s.e.
Alfonso Daniel Castelao fue desterrado a Badajoz en 1934. :: s.e.
Desde la moto de papel

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

No suelo ser de los articulistas que practican el «yo, mí, me, conmigo», pero no me va a quedar más remedio que hablar de mí para contar lo que quiero contar: la relación tan estrecha entre Extremadura y Galicia, algo que quiero hacer ahora, cuando falta poco para el 25 de julio, el Día Nacional de Galicia.

Fue hace ya más de 30 años cuando este juntaletras nacido en Ferrol arribó a Extremadura, a la ciudad de Cáceres a la que tanto aprecia y agradece. Fue hace unos 30 años cuando mis compañeros Sanjosé y Fernando García Morales me notaron en la Redacción que estaba triste, «debe de estar morriñoso» dijo uno al otro. Al terminar la jornada de trabajo fuimos a tomar algo al Palacio del Vino, que estaba en la Ciudad Monumental. Mientras pasábamos por los palacios, Sanjosé me iba diciendo, «¡mira!, el escudo de los Ulloa, eran gallegos; ¡mira! el de Sande, también gallegos. Aquí está el Palacio de los Mogollón, de Galicia. Y el escudo de los Becerra, el de Aldana, y el de Figueroa, todos gallegos. Aquí está el de Carvajal, fíjate que este escudo, que está en muchos palacios e iglesias de Cáceres se parece a la bandera gallega, con la banda atravesándolo de esquina a esquina». En el bar, tomando un sabroso pitarra de Descargamaría, me hablaron de A fala, de la lengua de los habitantes de San Martín de Trevejo, Eljas y Valverde del Fresno, en el Valle de Jálama al norte de la provincia, la lengua que tanto se parece al gallego.

AUtorretrato de Castelao / S.E.

Cuando salimos me llevaron a la calle de Gallegos, y Fernando me explicó así el origen de esta curiosa calle: «Gallegos es como los moros designaban, en general, a los cristianos; hay que pensar que al mismo Alfonso IX de León, nuestro último conquistador, los árabes le llamaron 'El Gallego', y según eso, la calle de Gallegos, fuera de la muralla, pero próxima a ella, era la calle en la que vivían los cristianos cuando los moros se apoderaban de la ciudad».

Acaban de anunciar que el Día das Letras Galegas de 2018 estará dedicado a la cacereña Victoria Moreno

Con el tiempo me enteré de otras relaciones entre las dos regiones, como que en la siberia extremeña, existe una pedanía de Esparragosa de Lares llamada Galizuela al ser sus primeros pobladores gallegos, o que en Hervás hay un hermoso castañar llamado 'El Gallego' que aminoró el mal de la emigración en la zona. A medida que fui conociendo Extremadura vi cruceros en Berzocana, Escurial, Montánchez, Salvatierra de Santiago, Torrejoncillo, Guijo de Galisteo... que me recordaban a los que libran de males en los cruces de caminos del norte.

La calle gallegos en la zona cacereña de Pizarro / L.CORDERO

Una de las cosas que más me asombró es que la considerada como 'la biblia' del nacionalismo gallego nació, nada más y nada menos, que en Extremadura. Se trata del libro 'Sempre en Galiza' publicado en 1944 en Buenos Aires, que Castelao comenzó a escribir en Badajoz.

Alfonso Daniel Castelao, que nació en Rianxo (La Coruña) en 1886, fue un gran pintor y escritor, considerado uno de los padres del nacionalismo gallego, que se hizo famoso por sus dibujos publicados en periódicos, en los que, con fina ironía vengó a los explotados. Uso su lápiz para golpear a caciques, a curas vendidos al poder, a políticos desalmados de Madrid, y mostró mejor que nadie el dolor de la emigración. El dolor del hambre que hizo que gallegos y extremeños emigraran para convertirse en esclavos de Europa, de América y de las ciudades más ricas de España. Ellos hicieron, muchas veces, los trabajos que nadie querían hacer, pasando penalidades rodeados de desprecio.

Fue en 1934 cuando Lerroux destierra a Castelao, secretario político del Partido Galeguista, a Badajoz, en donde estará confinado diez meses y en donde comienza a escribir 'Sempre en Galiza'.

Arriba, el monumento en Cáceres a Alfonso IX, 'El Gallego'. Abajo a la izquierda, Victoria Moreno Márquez; a la derecha la primera edición de 'Sempre galiza' / L.CORDERO/RAG/S.E

«Estoy en un inmenso país de latifundios - escribió -, poblado por gentes muy ricas y por gentes muy pobres. Los ricos comen cerdo y tienen cara de ictericia. En el invierno están medio dormidos junto al brasero y en el verano duermen de día y velan de noche. (...) Los pobres se mantienen de sol en el invierno y ahorran energías recostándose en las paredes encaladas. (...) La tierra es rica y da, sin esfuerzo, todo cuanto se le pida; pero esta tierra está en poder de los ricos. (...) Si yo fuera natural de este país y tuviera anhelos de ayudar a reivindicarlo, no me quedaría más que un recurso: ser socialista». Eso es lo que decía, para después indicar que en Galicia lo que se debía ser es gallegista.

Castelao se extraña de la riqueza de Extremadura y de la pobreza de los extremeños: «Ayer recorrí más de treinta leguas de tierra extremeña, donde los ojos se pierden en los trigales y en los olivos. También vi montes inmensos. (...) Parece que los pocos habitantes de esta tierra deben de nadar en la abundancia, como los peces en el mar. Y hoy mismo, en la oficina de Estadística, se anotaron varios casos de muerte por inanición. ¡Hambre, cuando se vive en un mar de pan! (...) La tierra es rica y los campesinos son miserables, y los señoritos rentistas ni tienen sentimientos cristianos ni talento previsor, para darse cuenta de las injusticias e imprudencias que cometen. (...) El señorito extremeño conserva riquezas y privilegios inconcebibles».

Metido en política para intentar cambiar un mundo que veía injusto, exiliado tras la Guerra Civil en Argentina, Castelao se murió el 7 de enero de 1950 lleno de pena.

Ahora hay otro hecho que une a Extremadura y Galicia. El pasado 17 de junio el pleno de la Real Academia Galega eligió a María Victoria Moreno Márquez como la personalidad literaria a la que se dedicará el Día das Letras Galegas de 2018. La Xunta ha avanzado que ya está trabajando en el homenaje que los gallegos rendirán a esta maestra y escritora el próximo año. Lo llamativo del caso es que Victoria Moreno... ¡es extremeña! Nació el 1 de mayo de 1939 en Valencia de Alcántara (Cáceres). En Madrid estudió Filología Románica y tras licenciarse se fue a Galicia en 1963, empezando a escribir en gallego. En la dictadura franquista, cuando el gallego estaba en situación de semiclandestinidad, ella lo enseñó, llegando la policía a quitarle el pasaporte. Además de profesora de instituto, fue librera y dirigió una colección de la editorial compostelana Galaxia. Escribió ensayo y poesía, pero destacó en la literatura infantil y juvenil. Sobre todo con 'Leonardo y los fontaneros' (1986) y 'Anagnórise' (1989), este último con 20 ediciones. En 2004, afectada por el cáncer de mama que le mató, escribió 'Diario de luz y sombra', una reflexión sobre la enfermedad. Murió en Pontevedra el 21 de noviembre de 2005.

Cada vez son más las cosas que unen a Extremadura y Galicia, las dos hermanas pobres y olvidadas de esto que algunos dicen que es una «nación de naciones».

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