La Diputación de Cáceres decidirá el futuro del Hospital Provincial a partir de enero

Fachada principal del Hospital Virgen de la Montaña. :: armando méndez /
Fachada principal del Hospital Virgen de la Montaña. :: armando méndez

El edificio dejará de funcionar como centro sanitario en 2018 y volverá a las manos de la institución

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Si los planes del SES (Servicio Extremeño de Salud) se cumplen, el nuevo hospital de Cáceres abrirá sus puertas durante el segundo semestre del 2018, posiblemente a finales. Comenzará entonces un efecto dominó que afectará a los dos grandes centros sanitarios de la ciudad: el Hospital Nuestra Señora de la Montaña (conocido como Provincial) y el San Pedro de Alcántara.

El cierre del Hospital Provincial, tal y como detalló el pasado 20 de diciembre el consejero de Sanidad, José María Vergeles, será automático una vez que el nuevo hospital comience a funcionar. La Junta de Extremadura devolverá entonces el céntrico inmueble a su propietaria: la Diputación. Distinto es el caso del San Pedro de Alcántara, que seguirá en funcionamiento hasta que se construya la segunda fase del nuevo centro (no se prevé que esté conluido antes del 2020) y cuya titularidad pertenece a la administración regional.

EN DATOS

20,47
millones de euros cuesta según el inventario de la Diputación.
1884
Este año empezó la construcción del edificio.

Así las cosas, la Diputación recuperará el próximo año un edificio situado en pleno Paseo de Cánovas que comenzó a construirse en 1884 en un promontorio del ensanche cacereño. ¿Qué destino tendrá el inmueble? Consultada por este diario, la presidenta de la institución provincial, Rosario Cordero, se limita a señalar que en el mes de enero su equipo «se pondrá a trabajar sobre este asunto». Es un tema prioritario para el 2018, pero sugieren que no tienen opciones concretas definidas y menos aún decisiones adoptadas.

Mientras tanto, desde diferentes ámbitos de la ciudadanía han sido muchas las propuestas que se han ido realizado de forma pública. Al Hospital Provincial no le han faltado novias desde que en el año 2002 se hablara por primera vez del traslado de sus servicios. Un gran centro cultural, la sede del Conservatorio Oficial de Música o un geriátrico han sido algunas de las ideas, pero la Diputación no ha hecho suya ninguna de ellas.

Por su parte, el Grupo del Partido Popular registró en septiembre de 2016 una moción en la que proponía centralizar en el Hospital Nuestra Señora de la Montaña todos los servicios que ahora presta la institución provincial en 18 inmuebles diferentes. Según Alfredo Aguilera, portavoz del PP, se facilitaría mucho la labor a los alcaldes de los pueblos cuando vienen a hacer gestiones, además de suponer una medida de ahorro.

La moción incluía usos alternativos para los inmuebles que, con el traslado, quedarían vacíos. Por ejemplo, alquilar el actual Palacio Provincial, en la Ciudad Monumental, a una cadena de hoteles. Y sugería ceder el edificio de Pintores a la Escuela Oficial de Idiomas y el antiguo Julián Murillo, al Conservatorio.

El equipo de Gobierno socialista rechazó el plan del PP al considerar que no era el momento de adoptar ninguna decisión. No obstante, Rosario Cordero abogó entonces por dar un «uso administrativo» al inmueble, al que el inventario de la institución adjudica un valor de 20,4 millones de euros.

El Conservatorio, precisamente, tenía puestas sus esperanzas en el Hospital Provincial. Sus profesores siempre pensaron que era la «ubicación ideal», por ser un lugar amplio y céntrico, «pero es imposible a medio plazo», manifestó su director, Leandro Lorrio el pasado mes de febrero. Hay que recordar que la Junta de Extremadura ha decidido finalmente trasladar el Conservatorio a un edificio dentro del complejo educativo del IES Universidad Laboral. Hay presupuesto, pero la reforma aún no ha comenzado.

Una de las primeras propuestas para el edificio hospitalario la hizo Izquierda Unida en 2008 cuando presidía la comisión municipal de Cultura. El Ayuntamiento aprobó entonces iniciar los procedimientos para convertir el hospital en un gran centro cultural. Juan Andrés Tovar, presidente de la Diputación en aquel momento, recordó que la dueña del edificio era la institución provincial y no se entró en el debate. De forma paralela, se creó una plataforma ciudadana (con Adenex, Fundación Cáceres Capital, Ateneo o Amigos de la Real Academia de Extremadura, entro otros colectivos) para promover también el uso cultural del edificio.

Siete años después, llegó otra propuesta ciudadana. En este caso, surgió a título particular del médico Antonio Floriano, que inició una recogida de firmas para pedir que el hospital se convirtiera en una residencia geriátrica de titularidad pública. «Me parece un sitio precioso para nuestros mayores. Nos permitiría tener a nuestros ancianos cerquita», explicó.

Incluso el propio SES ha llegado a elaborar un plan para el edificio hospitalario. Tal y como publicó este diario en junio de 2016, existía un proyecto para crear en su interior un macrocentro de salud que unificara el ambulatorio de la Plaza de Argel (que ocupa un edificio muy antiguo necesitado de reformas) y el de la Zona Centro (pertenece a la Tesorería General de la Seguridad Social) una vez que el inmueble quedara vacío. Atendería a casi 28.000 pacientes. El Colegio de Médicos inicialmente apoyó la propuesta, aunque más tarde puso objeciones.

Cáceres, en cualquier caso, no será la primera ciudad que tenga que buscar un nuevo uso para su Hospital Provincial. El de Badajoz, en la Plaza de San Atón, iba a convertirse en Parador de Turismo, pero el proyecto decayó con la crisis. En 2016 se convocó un concurso de ideas. En la práctica, se encuentra sin uso desde el año 2007.

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