Cuatro espacios culturales incorporan guías voluntarios

Charla informativa celebrada ayer en el Museo de Cáceres para captar nuevos voluntarios. :: l. cordero/
Charla informativa celebrada ayer en el Museo de Cáceres para captar nuevos voluntarios. :: l. cordero

El programa, destinado a personas mayores de 55 años, ya funciona en el Museo de Cáceres desde 1999

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Cuatro espacios culturales de Cáceres y su entorno incorporarán la figura del guía voluntario. Se trata del museo Casa Pedrilla, la sala de artes El Brocense, el Museo Vostell Malpartida y la Fundación Helga de Alvear. Estos recintos, junto al Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón, se acaban de incorporar al Programa de Voluntarios Culturales Mayores, que ya funciona en el Museo de Cáceres desde el año 1999.

El salón de actos del Palacio de las Veletas fue ayer el lugar elegido para celebrar una jornada de captación de nuevos voluntarios. Estaban citadas todas las personas con más de 55 años, tiempo libre y ganas de seguir siendo útiles a la sociedad, según rezaba en la convocatoria, difundida por el Museo de Cáceres. Una veintena de candidatos se aproximó hasta aquí para conocer de primera mano la experiencia.

José no lo dudó. Acudió a la charla informativa celebrada en el Museo de Cáceres con las ideas muy claras. Quería ser guía voluntario y se apuntó al programa sin miramientos. «Siempre me ha gustado mucho viajar y conocer museos. Una vez hice un curso de información turística y me llenó de satisfacción».

José no lo dudó. Acudió a la charla informativa celebrada en el Museo de Cáceres con las ideas muy claras. Quería ser guía voluntario y se apuntó al programa sin miramientos. «Siempre me ha gustado mucho viajar y conocer museos. Una vez hice un curso de información turística y me llenó de satisfacción». José Rodríguez Viajante jubilado

Entre ellos estaban José Rodríguez Bello. «A mí siempre me ha gustado mucho viajar y conocer museos. Una vez que me quedé en paro hice un curso del Sexpe de información turística y me llenó de satisfacción», evoca. A sus 57 años, este viajante ya está jubilado por un problema en la vista. No dudó en inscribirse en el programa. También lo hizo Carlos Baz, funcionario de la administración recién retirado. «Me parece un proyecto muy interesante. Siempre he sido una persona muy activa. No paro de hacer cosas y creo que es una iniciativa muy buena».

Carmen Burgos, de 56 años, está en excedencia voluntaria. Esta empleada de banca leyó en este periódico la convocatoria realizada por el Museo de Cáceres y no se lo pensó. «Me gusta mucho todo este mundo. Y también pinto. Soy autodidacta», apunta al término de la charla.

Carmen, José y Carlos son tres de los 12 nuevos voluntarios que se han apuntado al programa cultural. Se sumarán a los cuatro guías con los que ya contaba el Museo de Cáceres. En el encuentro de ayer estuvo José Luis Jordana, impulsor y responsable de la iniciativa a escala nacional, promovida por Ceate (Confederación Española de Aulas de Tercera Edad).

1.200 voluntarios

El programa se puso en marcha en 1992 y cuenta en la actualidad con 1.200 voluntarios repartidos por toda la geografía nacional. «Se trata de que las personas mayores puedan enseñar de forma voluntaria y altruista los museos a los niños y jóvenes estudiantes y a los grupos de adultos y jubilados que se acerquen a visitarlos», explicó. En Madrid, apostilló, están presentes en 30 espacios culturales. «Menos en el Prado y en el Thyssen estamos en todos los museos», presumió.

Acaba de estrenar su condición de jubilado. Y quiere exprimir su tiempo libre a tope. Dedicarlo a enseñar el patrimonio, apunta, es uno de los mejores planes que se le ocurren. «Me parece un proyecto muy interesante. No paro de hacer cosas. Siempre he sido una persona muy activa», cuenta Carlos.

Acaba de estrenar su condición de jubilado. Y quiere exprimir su tiempo libre a tope. Dedicarlo a enseñar el patrimonio, apunta, es uno de los mejores planes que se le ocurren. «Me parece un proyecto muy interesante. No paro de hacer cosas. Siempre he sido una persona muy activa», cuenta Carlos. Carlos Baz Se jubiló el 31 de diciembre

Antes de ejercer como guías, los voluntarios recibirán clases de formación. No estarán sometidos a un horario fijo. Ellos marcan su disponibilidad. En el Museo de Cáceres su labor se centra, principalmente, en mostrar su contenido a grupos de escolares y pensionistas.

Juan Manuel Valadés, el director del Museo de Cáceres, no cree que la labor de estos voluntarios rivalice con la de los guías oficiales de turismo. «La realidad es que los guías profesionales no explican este museo. Vienen con sus grupos y acceden al aljibe (que se encuentra en su interior). Pero no cuentan más del museo. No existe ninguna competencia porque nuestros guías solo explican dentro del museo y solo lo hacen con grupos que no han contratado un guía profesional», zanja.

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