Condenan al entrenador de un equipo de niños por pegar al árbitro

La agresión ocurrió en la Ciudad Deportiva de Cáceres. :: / HOY

La agresión ocurrió en la Ciudad Deportiva de Cáceres el pasado 4 de febrero

SERGIO LORENZO
Viernes, 6 octubre 2017, 10:05

Zagalines es la categoría de niños más pequeños que juegan al fútbol-sala, con edades comprendidas entre los tres y cuatro años, que tampoco se libran en ocasiones de ser testigos de la violencia en el deporte. El pasado mes de febrero se jugó un campeonato de esta categoría entre equipos de varios colegios de la ciudad. En la mañana del sábado día 4, dos de estos equipos se enfrentaron en una pista de la Ciudad Deportiva, uno de ellos el Club Deportivo Castra Caecilia cuyo entrenador protagonizó un enfrentamiento con el árbitro por el que ahora ha sido condenado.

Según consta en una sentencia a la que ha tenido acceso este diario, a las doce y cuarto de esa mañana, el entrenador le dijo al árbitro que saliera del campo de fútbol sala. Una vez que el árbitro salió, el preparador «le agarró por los brazos y lo tiró al suelo, poniéndole una rodilla sobre la cabeza».

El preparador indicó al árbitro que saliera del campo, momento en el que le agredió según el fallo

Indica la sentencia que como consecuencia de la caída y los golpes recibidos, el árbitro «sufrió contusiones en la región frontal izquierda, en la cadera izquierda, en el tobillo izquierdo y contractura paravertebral dorsolumbar izquierda», lesiones que requirieron de una primera asistencia facultativa y que curaron en diez días. También le rompió al árbitro el abrigo que llevaba puesto.

El entrenador ha sido condenado como autor de un delito leve de lesiones, primero por el Juzgado de Instrucción número 2 de Cáceres y ahora por la sección segunda de la Audiencia Provincial. En las dos sentencias se le condena a tres meses de multa con una cuota diaria de seis euros (es decir 540 euros); por cada dos cuotas de multa que deje de pagar estará un día privado de libertad. También debe indemnizar al árbitro al que agredió con 300 euros por los días que tardó en curar de las lesiones. A su vez, debe de pagar el abrigo roto, un máximo de 45,95 euros.

La Audiencia considera que está más que probado que aunque el entrenador declarara que el árbitro también le pegó a él, no hay pruebas que lo demuestren y sí las hay en cambio de que el preparador del equipo del Castra Caecilia agredió a quien dirigía el encuentro de niños pequeños de fútbol sala.

Varios testigos han declarado que presenciaron la agresión. Los hechos fueron denunciados inmediatamente por la persona que ejercía de árbitro, quien tras la agresión se dirigió a la Comisaría de la Policía Nacional. A las cuatro y cuarto fue al servicio de Urgencias del Hospital San Pedro de Alcántara, en donde comprobaron las lesiones que tenía, coincidiendo las mismas con el informe posterior del médico forense. La sentencia es firme.

Secciones
Servicios