Cáritas busca un edificio vacío en la parte antigua para ampliar su centro de acogida

Acto de sensibilización por el día de las personas sin hogar celebrado ayer en San Juan. :: lorenzo cordero

Sopesó instalarse en la residencia de Cristo Rey, en la Plaza del Duque, pero lo descartó por su elevado precio

María José Torrejón
MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Cáritas quiere trasladar su centro de acogida para personas sin hogar desde su ubicación actual, junto a la estación de ferrocarril, a la parte antigua. De hecho, está buscando un edificio vacío para poder mudarse y, además, ampliar los servicios que presta en la actualidad. Así lo avanzó ayer José Manuel López Perera, el director de Cáritas Diocesana, durante la presentación de la campaña del Día de las Personas sin Hogar, que se celebra el próximo domingo.

En concreto, López Perera explicó que el proyecto consiste en ampliar las instalaciones y los servicios con un centro de día y otro de mínima exigencia, para usuarios que no quieren someterse a las normas que deben cumplir en el actual centro, denominado Centro Vida.

EN DATOS

229
personas han pasado en lo que va de año por el Centro Vida que Cáritas tiene junto a Renfe.
16 plazas hay en el centro, cuya ocupación ronda el 96 por ciento
La mayoría de los usuarios son hombres, de nacionalidad española.

Hace tiempo que Cáritas viene manifestando su intención de buscar unas instalaciones más grandes, pero hasta ahora se desconocía su preferencia por la parte antigua. De hecho, ya barajó instalarse en la residencia de Cristo Rey, en la Plaza del Duque, pero finalmente esta opción se ha descartado por el elevado coste del inmueble.

Juan José Caldera Usuario «Gracias a Cáritas no estoy en la calle; encontrar trabajo con 51 años es imposible»

Hay que recordar que este inmueble, el Palacio del Duque de Abrantes, está sin uso después de que la residencia atendida por las religiosas de Cristo Rey se quedara sin alumnas universitarias a las que alojar. La congregación decidió ponerlo a la venta por dos millones de euros. «Estamos buscando edificio y dinero», subrayó el director de Cáritas Diocesana.

Por el Centro Vida de Cáceres han pasado en lo que va de año un total de 229 personas. Son 69 menos que en 2016. El descenso de usuarios se debe a que las estancias de este año han sido más prolongadas. Cada persona ha permanecido una media de 14 días en las instalaciones. El volumen de ocupación del centro, que cuenta con 16 plazas, ha rondado el 96 por ciento. Ayer estaba al completo.

Alberto Moreno y Juan José Caldera son dos de los usuarios del Centro Vida. Alberto tiene 35 años, es de Madrid y ha tenido problemas con las drogas. «Aquí me encuentro muy bien. Estoy como en familia, mucho mejor que en la calle», detalló ante los micrófonos. Su vida se truncó al quedarse sin trabajo. «Nunca creí que iba a terminar de esta manera», agregó.

Juan José tiene 51 años. «Me quedé sin trabajo hace nueve. Viví de las ayudas sociales hasta que se me acabaron y gracias a Cáritas no estoy en la calle. Hoy en día encontrar trabajo con 51 años es imposible», lamentó este cacereño, que reside en el Centro Vida desde el pasado mes de octubre.

El 73 por ciento de los usuarios de Cáritas buscan empleo. Pero, tal y como ha denunciado José Manuel López Perera, se topan de bruces con la realidad. «Para las personas de más de 40 años es una auténtica aventura reinsertarse en el mercado laboral», dijo.

Lucía Borrella, trabajadora social del Centro Vida, trazó un perfil de las personas que llegan hasta aquí. Casi el 90 por ciento son hombres, con edades comprendidas entre los 45 y los 59 años. El 65 por ciento no percibe ningún tipo de ingreso, mientras que el 35 por ciento restante percibe de media 215 euros en prestaciones.

En torno al 36 por ciento sufre algún tipo de enfermedad o trastorno mental y el 43 por ciento ha sufrido o sufre adicción a alguna sustancia, incluido el alcohol o la ludopatía. Además, el 57 por ciento de los usuarios tiene reconocido algún grado de discapacidad. El 88 por ciento son españoles.

Para recordar la realidad que viven las personas sin hogar, Cáritas celebra desde hace 25 años una jornada que este año tiene como lema 'Somos personas. Tenemos derechos'. Ayer se celebró en la Plaza de San Juan un baile reivindicativo y para el próximo domingo, día 26, se ha organizado la II Ruta por la Dignidad, una marcha senderista de 15 kilómetros que transcurrirá por la ermita de San Eugenio, la de Santa Lucía y la de San Benito. Partirá del Centro Vida a las 9.30 horas.

Terapia con perros

Como novedad, este año Juan José, Alberto y el resto de usuarios del Centro Vida están participando en un programa novedoso de terapia con perros gracias a la colaboración de Aztide, la asociación de zooterapias y terapias para la integración de discapacitados de Extremadura.

Los usuarios de Cáritas se convierten en adiestradores por un día, según detalló Mercedes Moruno, de Aztide. Gracias a esta experiencia se fomenta la integración social de los participantes y se eleva su autoestima, agregó.

Cada 26 de noviembre Cáritas eleva la voz en toda España para recordar al resto de la sociedad que las personas a las que proporciona techo necesitan más protección social, acceso a la salud, a una vivienda digna y que sea reconocida su dignidad y sus derechos.

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