«En Cáceres empecé a ver cine, dos películas cada fin de semana»

Pedro Almodóvar saludando ayer a las puertas de la Sala El Brocense, en la calle San Antón. :: cordero/
Pedro Almodóvar saludando ayer a las puertas de la Sala El Brocense, en la calle San Antón. :: cordero

Almodóvar confiesa que le gustaría rodar en la Ciudad Monumental, «ya habrá ocasión. Eso espero», afirma

SERGIO LORENZO CÁCERES.

«Me hace ilusión venir a Cáceres, porque yo en esta ciudad es donde empecé a ver cine. Venía de Madrigalejo, y allí en verano nos ponían spaguetti westerns básicamente; pero en Cáceres... en el cine Coliseum, en el Capitol, en el Astoria, es donde los dos años que estuve aquí estudiando, todos los fines de semana me veía por lo menos dos películas», rememoraba ayer el director de cine Pedro Almodóvar en la capital cacereña, en donde por la noche recogería el Premio de Honor del Festival Solidario de Cine Español.

Acompañado de su hermano, el productor de cine Agustín Almodóvar, a las dos y media de la tarde recorrían la exposición que el Festival ha dedicado a su filmografía, en la Sala de Arte El Brocense de la calle San Antón, a pocos metros del Gran Teatro donde se celebraba la gala de entrega de los premios San Pancracio en su XXV edición.

En la sala de arte señaló a los medios de comunicación que aunque ya ha recibido muchos premios, y se siente ya muy recompensado por su trabajo, «me gusta que me premie Cáceres porque Cáceres tiene que ver con mi vida, con mi experiencia; sobre todo, con mi experiencia como espectador cinematográfico. Este premio tiene un significado muy especial».

A los 17 años vivió durante 12 meses en una pensión del número 5 de la calle Postigo

Sobre la posibilidad de rodar algunas de sus futuras películas en Cáceres, dijo que él no hace cine de época, para lo que la ciudad Monumental le parece ideal; «pero, bueno, es una ciudad que está viva, y sí que me encantaría ir al barrio (antiguo) a rodar. Sí, sí. Ya habrá ocasión. Eso espero».

Dijo que no tenía una espina clavada por no haber podido rodar en la ciudad, en el antiguo edificio del Colegio San Antonio de Padua, la película 'La mala educación' (2004), que se refiere a su etapa de estudiante en un colegio religioso. «No me ha quedado ninguna espina. No. Uno se adapta. España es muy grande y toda España es un gran plató. Las espinas me duran poco tiempo clavadas. Me olvido pronto».

Sobre su próxima película, solo adelantó que este verano empezarán a rodar, «estamos en la preproducción. Ya estoy de lleno en ella. Queda un año para que esté terminada. Estará sobre la primavera del año que viene».

No quiso hablar sobre políticos del Partido Popular que han criticado que el Ayuntamiento de Madrid hubiera decidido nombrarle hijo adoptivo. «Me lo dijo Manuela Carmena hace unos meses. Yo no he pedido nada. Llevo 40 años viviendo en Madrid y seguiré viviendo en Madrid. Me enteré por el periódico que alguien decía si verdaderamente me lo merecía. Pero yo estoy en mi casa y no he ido a que me hicieran hijo adoptivo. Es la ciudad en donde más he vivido y soy hijo de allí. Madrid es mi madre, me nombren o no me nombre hijo adoptivo».

Sobre la exposición en torno a su cine, aseguró que le habían gustado las 20 obras de otros tantos artistas, cada una dedicada a una de sus películas. «Me gustan que sean tan variados y que les dé unidad el estar todos en metacrilato. Estoy impresionado con lo originales que son».

La muestra se titula 'Tú y yo no somos como todo el mundo', y entre los autores se encuentran Ester García, Cristina Borobia, Fermín Solís, Cayetano Casas y Javier Jubera. De cada obra hay 25 copias, y se vende cada una a 300 euros.

Pedro Almodóvar, nacido hace 68 años en Calzada de Calatrava (Ciudad Real), estuvo viviendo durante 10 años en tres localidades extremeñas: Orellana la Vieja, Madrigalejo y Cáceres. A los ocho años se marchó con su familia a Orellana la Vieja y a los pocos meses recalaron en Madrigalejo en donde su padre, Antonio, consiguió trabajo en una gasolinera. A los 16 y 17 años estuvo viviendo en Cáceres, a donde vino para estudiar el bachillerato en el colegio San Antonio, el primer año interno y el segundo en una pensión, en el número 5 de la calle Postigo, la que une el Arco de Santa Ana con la Plaza de San Juan.

Ayer recordaba que la última vez que vino a Cáceres fue en 1995, cuando entregó los premios de los 15 años del bar La Machacona.

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