«El boicot a productos perjudica tanto a Cataluña como al resto de España»

Jaime Gil Aluja, durante su entrevista con este periódico ayer. :: L.C.
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Jaime Gil Aluja, durante su entrevista con este periódico ayer. :: L.C.

El prestigioso economista catalán será investido hoy Doctor Honoris Causa por la Universidad de Extremadura Jaime Gil Aluja Presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas

J. J. GONZÁLEZ CÁCERES.

Es catalán de varias generaciones, lo que no le impide sentirse igualmente español, «y con mucho orgullo», afirma este prestigioso economista, Jaime Gil Aluja, nacido en Reus en 1936, catedrático jubilado de la Universidad de Barcelona que hoy será investido Doctor Honoris Causa por la UEx. El acto se celebrará a las 12 horas en la Facultad de Derecho de Cáceres.

Gil Aluja es el presidente de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, que tiene su sede en Barcelona, un hecho que también resalta con orgullo: es la única de las reales academias españolas que no tiene su sede en Madrid. Podría ser un símbolo del discurso y argumentario de este veterano docente y economista, de 81 años: la cohesión y la integración de Cataluña dentro de España, es decir, la normalidad.

Su currículum es desbordante y se puede decir que es el economista español más laureado internacionalmente. Doctor en Ciencias Políticas y Económicas por la Universidad de Barcelona, es miembro de once academias científicas de varios países y ha sido investido Doctor Honoris Causa por 29 universidades, también de distintos países. El de la Universidad de Extremadura hace, pues, el número 30.

CLAVES «Hay una minoría muy activa dispuesta a mentir y a situarse fuera de la legalidad» «Hay más diferencias entre los catalanes que entre un catalán y un extremeño o un andaluz»

La visión de este economista sobre Cataluña es tan clara como diáfana su respuesta a la pregunta de si es posible y viable la independencia de esa comunidad autónoma: «Rotundamente no», asegura, y señala como argumento que el mundo «va en una dirección en la que solo tiene viabilidad lo grande. Dicen que estarían mejor con la independencia: no es cierto. Dicen que serían más libres: no es verdad». Y es que, en su opinión, Cataluña junto al resto de España forma parte de una entidad lo suficientemente grande como para ser garantía de supervivencia y futuro: «Fuera seríamos una cosa mucho más pequeña, no tiene sentido».

Por todo ello, Gil Aluja ve con especial preocupación, «como catalán que ama a Cataluña», la situación actual y el proceso independentista. Explica que en el ciclo económico hay cuatro fases: recuperación, expansión, recesión y depresión. Así, en un «momento clave» como el actual, el del tránsito de la depresión a la recuperación, «no se puede atacar al sistema económico; es desaprovechar el empuje, que se ha perdido ya», afirma y confiesa sentirse «muy decepcionado porque quienes se llaman portadores de la economía son ajenos al comportamiento económico de un sistema».

Preguntado por el gran argumento de los independentistas, el de la aportación económica neta de Cataluña al conjunto de España, responde con la existencia del retorno y de lo que sería la «teoría de efectos olvidados». Significa que si alguien aporta más dinero al final consigue un efecto retorno: «yo le doy dinero y usted me compra (productos) a mí». En este sentido, rechaza por sus efectos negativos cualquier intento de boicotear productos catalanes: «el boicot perjudica tanto a Cataluña como al resto de España», afirma y señala las conexiones y relaciones entre los mercados y producciones de las distintas partes de España: «todo lo que sea escisión y separación no es bueno».

«Somos más diferentes los catalanes entre sí, hay más diferencias por generación, capas sociales o por creencias, que entre un catalán y un extremeño o un andaluz». Igualmente resalta que Cataluña «es un pueblo de acogida. No existe un catalán puro», dice tras señalar que nadie puede sentirse superior por haber nacido en un lugar: «todos somos hermanos y tenemos que colaborar como hermanos».

En su intervención de hoy, en el acto de investidura como Doctor Honoris Causa, expondrá una conferencia titulada 'Escisión de territorios, ¿y después qué? Dataísmo y secesión'. En ella alertará del adoctrinamiento de los independentistas a través de las redes sociales, a través de lo que califica como «la religión del dataísmo». «El separatismo lo ha aprovechado mucho para llevar mensajes que no exigen pensar», dice y cita algunos ejemplos de esos mensajes simples: «Madrid nos roba» o «el dinero de Cataluña se va a Extremadura». Son los mensajes de «una minoría muy activa, dispuesta desde el principio a mentir y a situarse fuera de la legalidad». La considera responsable del «pertinaz adoctrinamiento de nuestra infancia y juventud», con lo que «han conseguido crear un absurdo clima en el que se impide pensar, razonar y hasta sentir».

Gil Aluja considera que esa minoría «no representa ni a Cataluña ni a los catalanes» y cree que en las elecciones del 21-D no serán dos millones las personas que votarán por opciones independentistas. Así, ve muy necesario que los ciudadanos catalanes no se queden en casa y que vayan a votar ese día «para que una parte no se arrogue el voto de todos».

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