Una avería en la red de agua deja sin suministro a siete calles de Aldea Moret

Operarios de Canal de Isabel II en la reparación de la avería, pasadas las 13 horas de ayer. :: l.c./
Operarios de Canal de Isabel II en la reparación de la avería, pasadas las 13 horas de ayer. :: l.c.

Los técnicos de Canal tardaron 10 horas en localizar la rotura en Río Vístula debido a que el caudal se coló en un tubo de telefonía y el chorro salía en otra calle distinta

J. J. GONZÁLEZ CÁCERES.

Hasta diez horas tardaron los técnicos de Canal de Isabel II en dar con el punto exacto donde se había producido la avería. Fue necesario utilizar un geófono, aparato que sirve para escuchar ruidos en el subsuelo. Parecía que no había manera de encontrar la rotura porque el agua salía en un sitio distinto, en una calle distinta, del lugar donde se había producido realmente. Los operarios apreciaron un chorro que salía de la calle Hoyos y que discurría por la de Artesanos hasta la rotonda del minero, pero en realidad, el reventón estaba a 130 metros de distancia, en la calle Río Vístula, cerca de la confluencia con Río Rhin. La avería dejó sin suministro a siete calles del barrio de Aldea Moret entre la tarde del miércoles y las 14,30 horas de ayer.

Se puede decir que la avería de agua detectada el miércoles por la tarde, sobre las 17 horas, en Aldea Moret, en la zona de la Abundancia, ha tenido un carácter extraordinario si no insólito debido a que el agua que salía de la tubería rota se había colocado en otra conducción, la utilizada para servicios de telefonía, con lo que al final el chorro brotaba a la superficie bastante lejos del lugar donde se había producido el reventón de la red del abastecimiento. Así lo explicaron a este periódico responsables de Canal de Isabel II, que reconocen la dificultad en la tarea de localización. «Hemos tardado diez horas porque la avería no afloraba», afirma un técnico de la empresa, quien señala que el agua que escapaba de la tubería del abastecimiento rota se metió en un tubo de telefonía para discurrir por él hasta otra calle distinta a la del lugar exacto en el que se produjo el reventón. Los operarios abrieron en varios puntos y utilizaron un geófono para escuchar los ruidos de las conducciones subterráneas hasta que al final, sobre la 1,30 horas de la madrugada, se dio con la rotura. Hasta esa hora se había cortado el suministro a las calles Hoyos, Río Po y Río Elvas, desde que se tuvo conocimiento de la avería, sobre las 17 horas. Después, una vez localizado el punto exacto, esas calles recuperaron el servicio y se cerró el de otras, las afectadas realmente por la tubería rota: Río Danubio, Río Volga, Río Rhin y Río Vístula. Estas últimas recuperaron el abastecimiento sobre las 14,30 horas de ayer, una vez sustituido el trozo de tubería roto, de 1,60 metros de longitud y de material desfasado, el fibrocemento, por uno nuevo, de fundición dúctil. En total, han sido siete calles de la zona de la Abundancia. Uno de los vecinos afectados, que vive en Vístula, señaló a este periódico que los operarios de Canal de Isabel II abrieron zanjas en al menos tres puntos distintos de la vía pública en busca de la avería.

Los arreglos comenzaron ya por la mañana, sobre las 10,30 horas de ayer, y se prolongaron hasta las 14,30, cuando se pudo restablecer el suministro. El trabajo de la reparación resultó fácil en comparación con lo complicado de la localización de la avería, una incidencia que se produjo, según señala Canal de Isabel II, debido a la antigüedad de la tubería y al aumento de la presión cuando descendió el consumo, en la tarde del miércoles.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos