Una aventura llamada galería Kernel

El artista Alejandro Pajares (izquierda) junto a uno de los galeristas de Kernel, Julián Gómez. :: jorge rey/
El artista Alejandro Pajares (izquierda) junto a uno de los galeristas de Kernel, Julián Gómez. :: jorge rey

El espacio artístico de Camina Llano cumple un año mostrando la obra de autores locales e internacionales

CRISTINA NÚÑEZ

Hay muchos sueños hechos realidad en las paredes blancas de la galería Kernel, un espacio que hace esquina entre Camino Llano y la Plaza Mayor. El Cáceres tradicional se abre a la expresión más contemporánea del arte. Seis exposiciones han pasado desde su inauguración hace más de un año, en octubre de 2016, un tiempo que uno de sus dueños, el artista Julián Gómez califica como muy positivo. «No nos arrepentimos del año que hemos pasado, ha sido muy enriquecedor el contacto con los artistas, con las obras, el trabajo hecho». No se puede calificar más que de aventura el impulso tomado por este artista y su compañera, María Gil, también experta en el mundo del arte. «Hay que creérselo», indica este escultor, que cuenta con una dilatada trayectoria expositiva y de galardones. «Las ventas son difíciles», reconoce, pero, a continuación, afirma que no hay prisa, que van disfrutando del camino. «La gente no está acostumbrada a coleccionar ni a valorar, pero hay que hacer un trabajo para convencer de que esto es serio».

España es un país con muchas trabas a la hora de que el arte fluya hasta las bases sociales. El reto de la búsqueda de la trasversalidad es que cualquiera, pertenezca o no al mundo del arte, pueda asomarse a esta galería. «El arte es un lenguaje que tiene que llegar a cualquiera siempre que haya un sitio donde tener una experiencia», apunta el galerista cacereño.

365 DÍAS DE MUESTRAS

Artistas
Cuatro artistas internacionales y dos cacreños han llenado la sala este año.
Proyección
Kernel afronta su segundo año mirando a las ferias.

La elección de los artistas es cuestión de puro respeto a su obra, tal y como da a entender Gómez. «Buscamos artistas de calidad, y no tenemos complejos en mostrar a los que son de aquí, pero también a gente de fuera». Tampoco hay una apuesta fija respecto a la edad de los artistas o sus trayectoria. Los hay ya consagrados y jóvenes. Pero siempre hay una calidad de fondo, lo que ha configurado un catálogo de creadores interesante y prometedor.

«La gente no está acostumbrada a coleccionar, hay que convencer»

El pasado mes de septiembre, por ejemplo, María y Julián conocieron a la artista visual danesa Ruth Campau en Copenhague. Les gustó su obra y expondrá en Cáceres sus creaciones. El artista argentino Alejandro Corujeira, el francés Terencio González, y los británicos Tess Williams y Struan Teague son los artistas extranjeros que han expuesto en Kernel, a los que se han unido los cacereños Andrés Talavero y Alejandro Pajares, que clausura su exhibición el 9 de diciembre.

Pajares, nacido en 1982, licenciado en Bellas Artes y Técnico Superior en Diseño Gráfico e Ilustración, muestra 'A/Simetrías', una hipnotizante muestra de escultura y pintura geométrica.

La unión entre el galerista y el artista es básica, son dos piezas que se ensamblan para llegar a un punto en común. «Conocimos a Alejandro en la exposición que hizo en la sala El Brocense, pero ha evolucionado mucho», destaca Julián Gómez. Dos meses por artista permite que la obra tenga tiempo de ser paladeada y admirada.

«Kernel se ha convertido en referencia en un año, ha hecho las cosas bien», opina Alejandro Pajares. «Desde fuera se ve un proyecto serio, se ve una galería de cierta calidad», respalda también Julián Gómez, que anuncia que para el año 2018 su sello intentará hacerse un hueco en el circuito de ferias de arte contemporáneo.

«La calidad de los artistas es lo que manda, pero todo es una aventura y confiamos en que dé su fruto, porque el objetivo es que el artista también viva de su oficio», aporta Julián Gómez. Alejandro Pajares reconoce que la cosa no es nada fácil pero que sin el espacio que brinda la galería todo es aún más complicado. «Si no, no tienes visibilidad ninguna, si te quedas parado y esperando probablemente no te pase nada, porque hay mucha competencia, de la Facultad de Bellas Artes salen muchísimos, y los primeros años sobre todo muchos están intentándose hacerse un hueco», apunta este joven artista, que disfrutó en el 2016 de una beca de residencia en la Casa Velázquez de Madrid, en donde durante tres meses ha tenido la posibilidad de dedicarse enteramente a la creación de su proyecto.

La curiosidad, las ganas de leer sobre autores, continuar la formación y ver muchas exposiciones son una de las tareas de los artistas, según estos dos creadores.

Fundación Helga de Alvear

La ampliación de la Fundación Helga de Alvear, justo enfrente de Kernel, es algo que Julián Gómez espera para que reavive el tejido cultural de la zona. «Es algo que le va a venir muy bien a la ciudad y a todos». Él considera que la inauguración de la nueva sede ampliada de este centro visual podría ser equiparable a la revolución que Bilbao vivió gracias al Guggenheim o Santander con el centro Botín. «Va a atraer a gente deseando ver a determinados artistas, es una suerte tener esto aquí y poderlo disfrutar», subraya Gómez.

«Hay un turismo de piedra que no va más allá», opina el artista Alejandro Pajares remarcando esa idea de que la ciudad tiene que buscar alternativas al turismo más convencional.

El artista lisboeta Pedro Matos es el próximo creador que exhibirá en las paredes de Kernel a partir del 15 de diciembre. Julián Gómez desea que venga a verla todo el mundo. «Hasta los niños, que son la base y el futuro».

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