La Audiencia Provincial de Cáceres anula la compraventa de un vehículo por su mal estado

El vendedor no alertó de los fallos del coche y deberá devolver el dinero con intereses y pagar las costas del proceso

SERGIO LORENZO CÁCERES.

La Audiencia Provincial de Cáceres ha anulado la compraventa de un vehículo entre dos vecinos de la ciudad. Una mujer decidió comprar un coche que era ofrecido por su propietario como una ganga, ya que sólo costaba 3.600 euros. Ella decidió pagar el dinero ya que lo probó un conocido suyo que es mecánico y le dijo que aparentemente estaba bien.

Pasado un tiempo el coche se estropeó, y la compradora quiso devolverlo a cambio del dinero pagado, pero el anterior dueño se negó alegando que había tenido la oportunidad de probarlo y, además, ya le había recorrido 1.100 kilómetros con él. Las dos partes, comprador y vendedor, se han tenido que ver las caras en los tribunales.

El Juzgado número 7 de Cáceres, primero, y luego la sección primera de la Audiencia Provincial han anulado la operación de compra-venta del automóvil. El vendedor le debe entregar los 3.600 euros que recibió más el interés legal desde la reclamación judicial, incrementado en dos puntos; también debe pagar las costas de los dos tribunales.

El juez señala que de las pruebas practicadas se deduce, como probado, que «pocos días después de la adquisición del vehículo, éste tuvo una avería que impedía su normal funcionamiento, consistente en una importante pérdida de potencia y velocidad». Esta circunstancia fue reconocida por el vendedor, que se llevó el coche y lo devolvió al cabo de unos días diciendo que había cambiado el turbo; pero lo cierto es que los problemas que presentaba el vehículo no se habían solucionado. La compradora llevó el coche al taller oficial de Renault, Marcesa, en donde le señalaron que tenía varias averías importantes, estando una de ellas localizada en el turbo. En este taller han señalado que el coche estaba tan mal que no recomendaban su reparación.

En la causa ha declarado el primer propietario del coche, que dijo que se lo vendió a quien luego se lo vendería a la mujer, porque tenía mal el turbo y se había estropeado varias veces, siendo por eso que lo vendió muy barato.

La Audiencia indica que la venta se debe anular ya que el vehículoe tenía vicios ocultos. Resta importancia a los más de mil kilómetros realizados tras su venta. «No es una cifra elevada y, además, se incluyen kilómetros hechos también por el demandado en las pruebas reiteradas del vehículo para detectarse la avería».

Tampoco da importancia al hecho de que el coche, antes de ser adquirido, fuera probado por un mecánico de confianza de la compradora. Asegura que eso no es relevante, «puesto que no consta que se hiciera ninguna prueba diagnóstica y porque los vicios eran ocultos».

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