Nadie asume el rescate de los dos coches robados hundidos en el río Almonte

Lugares en los que se encuentran los coches; en el número 1 está el Volkswagen Golf y en el número 2 el Audi A-4. :: LORENZO CORDERO

«Podría costar unos 900 euros trabajando una mañana», afirma Eugenio Hernández, de Grúas Eugenio

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

Ya son más de 40 días, los que llevan hundidos en el río Almonte dos automóviles que generaron alarma a principios de abril, cuando la Guardia Civil pensó que en su interior podía haber algún cadáver. De momento, nadie se hace cargo de su rescate por el coste que puede implicar.

Todo comenzó el viernes 6 de abril, cuando un hombre que estaba pescando en el río Almonte, a 15 kilómetros de Cáceres, junto a la carretera EX-390 que comunica con Torrejón el Rubio, observó que en el desnivel del terreno hacia el agua, cerca de unas rocas que hay en la orilla, había señales recientes de huellas de neumáticos de coche, y que en el agua flotaban manchas de aceite. A las once y media de la mañana avisó a la Guardia Civil, que en un primer momento creyó estar ante un accidente de tráfico, con un vehículo que se había salido de la vía y había acabado hundido en el agua.

Acudieron buzos del Grupo Especial de Actividades Acuáticas de la Guardia Civil, y encontraron el coche que había dejado las huellas en la tierra antes de precipitarse en el agua. Un Volkswagen Golf que estaba enterrado en el fango a 15 metros de profundidad, pero no se encontró cadáver alguno, solo objetos como una mochila infantil.

«Tendrían que rescatarlos los seguros de los coches y no el Consorcio de Compensación» Eugenio Hernández Gruista Emilio Sánchez Abogado

Al día siguiente, ya se empezó a aclarar el misterio, cuando los buzos hallaron a 50 metros otro coche hundido, un Audi A-4. Estaba a menos profundidad y las corrientes de agua lo habían desplazado. También se encontraba vacío y el misterio se aclaró cuando se pudo confirmar que los dos coches eran robados.

Ahora ha trascendido que los dos fueron robados en Mérida, en días distintos. Los investigadores creen que fueron utilizados para cometer algún delito, y luego decidieron tirarlos al río aprovechando el desnivel del terreno.

El domingo, 8 de abril, la Guardia Civil dio por concluido el operativo. Todos se marcharon de la zona, pero en el agua se quedaron los dos coches, y ahí siguen.

No se ha llegado a un acuerdo sobre quién tiene que hacerse cargo de su rescate. El abogado Emilio Sánchez, experto en derecho relacionado con los vehículos, señala que al ser sustraídos, los daños que ocasionen mientras están robados los paga el Consorcio de Compensación de Seguros, pero no los propios desperfectos que puede sufrir el coche.

«Si no se cuenta con los buzos de la Guardia Civil hay que contratar buzos particulares» Eugenio Hernández Gruista

«Por ejemplo», explica. «Si te roban el automóvil y el ladrón atropella a un peatón y tira una farola, el Consorcio de Compensación se hace cargo tanto de las indemnizaciones al atropellado como de los gastos de reponer la farola, pero no asume la propia reparación del coche. Por eso yo creo que en este caso, los turismos hundidos no debería rescatarlos el Consorcio, sino las compañías de seguros de los implicados.»

El problema surge sobre qué tipo de seguro tiene cada coche, y si conlleva el poder sacar los vehículos del fondo del río Almonte sin gasto alguno para los propietarios, a los que les sustrajeron los turismos y también son víctimas de este rocambolesco episodio.

Sobre el dinero que supondría retirar los dos vehículos de las aguas del río, Eugenio Hernández, de Grúas Eugenio, calcula que el trabajo se podría hacer en una mañana, es decir, en unas cuatro o cinco horas, por lo que podría suponer un gasto de alrededor de 900 euros.

Más información

Con ese dinero se dispondría de una grúa con operario y un portavehículos, una grúa pequeña que llevaría en dos viajes los dos coches a la ciudad de Cáceres. Lo ideal es que la grúa tuviera un brazo largo, para sacar a los vehículos de manera perpendicular hacia arriba, sin desplazarlos arrastrándolos por el fondo lleno de fango y rocas.

Hernández destaca, asimismo, el importante trabajo de los buzos, que tendrían que fijar el gancho de la grúa en los coches para levantarlos. «Si no se cuenta con los buzos de la Guardia Civil, hay que contratar buzos particulares», advierte, lo que encarecería la operación.

Según otros expertos consultados, la Confederación Hidrográfica del Tajo, responsable del cauce, es la institución que debería presionar a las compañías de seguro de los coches para que los retiraran, porque están contaminando las aguas.

Se da la circunstancia de que están hundidos junto a la hermosa hornacina que está en un puente bajo las aguas. En las épocas de sequía, la hornacina es visible en su totalidad y supone un foco de atracción para los curiosos. Tal vez, dentro de unos meses, además de esta estructura también se podrán ver los dos coches, como si el conjunto fuera un happening de Vostell.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos