La ley antitabaco no se cumple en los recintos de los hospitales cacereños

Una mujer fuma un cigarro en el interior del recinto del Hospital San Pedro de Alcántara. :: j.Rey

La Dirección General de Salud Pública reforzó el pasado mes de febrero las medidas para evitar que los fumadores se acerquen a los accesos

FRANCIS GONZÁLEZ CÁCERES.

Más de seis años lleva en vigor la última reforma de ley antitabaco (2011), que prohíbe fumar en los recintos hospitalarios, y aún se encuentran numerosos casos de incumplimientos. La norma es clara y concisa: no se puede fumar en «centros, servicios o establecimientos sanitarios, así como en los espacios al aire libre o cubiertos, comprendidos en sus recintos». Empleados y usuarios de los dos hospitales de Cáceres, sin embargo, no respetan la prohibición y las pruebas son visibles: colillas en todo el entorno de ambos centros.

Desde la Dirección General de Asistencia Sanitaria del Servicio Extremeño de Salud (SES), señalan a este diario que cuando reciben quejas de usuarios, lo habitual es reforzar las medidas de control por parte de la seguridad como han hecho desde el pasado febrero «para que los fumadores se alejen a una distancia adecuada de los accesos a los centros hospitalarios».

Multas han puesto pocas, tres denuncias en concreto y ninguna de ellas en Cáceres.

Desde el citado mes, el Hospital Nuestra Señora de la Montaña cuenta con unas pintadas en el suelo de su aparcamiento que recuerdan la prohibición del tabaco en todo el recinto. Además, entre los dos centros sanitarios cacereños se han colocado 100 nuevos carteles en el interior y otros 20 en el exterior, que expresan el veto al cigarrillo.

«No sabía que no se podía fumar aquí tampoco», reconoce un joven de 24 años mientras termina un pitillo en la puerta de Urgencias del Hospital Virgen de la Montaña. La misma respuesta esgrime una señora de unos 45 años, que considera esta medida «exagerada» porque «en cuanto sales del edificio estás al aire libre».

Otra mujer de unos 50 años que espera en el San Pedro de Alcántara también se manifiesta con escepticismo, porque «da lo mismo fumar delante o detrás de la verja».

Las sanciones contempladas para los infractores oscilan entre 30 y 600 euros. Pero si se considera al usuario reincidente y que ha incurrido en 'falta grave', la multa podría llegar en teoría a los 100.000 euros.

Tres denuncias, una multa

En Extremadura se han presentado tres denuncias en los últimos tres años por la presencia de fumadores en recintos hospitalarios de Coria, Navalmoral de la Mata y Badajoz. Solo una de estas dio lugar a la apertura de un expediente sancionador, que concluyó con una multa por infracción leve.

«Las otras dos denuncias no motivaron la apertura de expedientes sancionadores porque para ello es necesario contar con pruebas fehacientes de la infracción y con la identidad del infractor, requisitos que no se daban en esos dos casos», explican desde la Dirección General de Salud Pública.

Las medidas establecidas el pasado mes de febrero por la Consejería para vigilar el cumplimiento de la ley abarcan, además, de la proliferación de cartelería, «instrucciones al personal de seguridad para que extremara los controles»; «instrucciones también al personal de limpieza para que retiren jardineras y otros elementos de mobiliario que pudieran ser utilizados por los fumadores»; y una circular dirigida a todos los servicios hospitalarios recordando» la posibilidad de imponer sanciones por infracciones a la Ley de medidas sanitarias frente al tabaquismo».

El desconocimiento de la ciudadanía sobre algunos aspectos de la ley antitabaco no se restringe a hospitales, también alcanza a centros educativos e infraestructuras públicas, como las paradas de autobús. Según la norma, sí se podría fumar en las paradas que estén formadas por un poste, pero no en las que haya instalada una marquesina porque consta de tres muros, dos laterales y uno superior. Se considera aire libre a «todo espacio que estando cubierto esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes».

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