Agua reutilizable, control de calidad del aire y sin afección al Santuario

Empresarios y ciudadanos invitados al acto./LORENZO CORDERO
Empresarios y ciudadanos invitados al acto. / LORENZO CORDERO

Se repiten datos relativos a la creación de empleo (200 puestos directos) y la inversión (340 millones), pero no hay respuesta sobre cómo se llenará de agua la corta

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

La Plataforma Salvemos la Montaña lanzó este miércoles una batería de preguntas para la empresa promotora de la mina. «Ya que no hemos podido estar en la presentación, sería interesante conocer sus respuestas», indicaron desde el colectivo. Esas dudas (o certidumbres, según el caso) se suman a otras mque se han ido repitiendo en los últimos meses. Durante el turno de participación de los periodistas quedaron patentes cuestiones como el consumo de agua, los permisos, el empleo que se genera o la contaminación que se produce. También los permisos. La empresa aclaró este miércoles que los tiene en regla y no se está extralimitando.

En relación, por ejemplo, a la acusación de que no hay un estudio riguroso sobre los puestos de trabajo que se crearán, TEL lanzó este miércoles la idea de que no se trata solo de un proyecto minero, sino industrial.

Así, además de la mina propiamente dicha, se cuenta con una planta transformadora que permitirá convertir el material obtenido «en carbonato de litio de grado batería». En la fase de construcción se crearían entre 500 y 800 empleos directos. Se sumarían a otros 200 directos (100 en la mina y 100 en la planta) y 900 indirectos durante la fase de explotación. TEL cree que los beneficiarios serán empresas auxiliares, consultorías, constructoras...

Se abonarán 11 millones en salarios y la mayor parte de los empleos serán ocupados «por personal local», según la información facilitada.

Además, recalcan desde la empresa, el proyecto será sostenible desde el punto de vista medioambiental y supondrá 220 millones en impuestos y una inversión de 340 más. La Plataforma lo duda. Este miércoles puso sobre la mesa qué afectará al Calerizo. David Valls, jefe de proyecto, geólogo y con más 25 años de experiencia resaltó que «no se prevé ninguna afección al Santuario de la Montaña». TEL también niega que vaya a tener algún impacto sobre el Calerizo.

El consumo de agua abre otro debate. Se ha venido repitiendo la cifra de 143.000 metros cúbicos al año, un dato que los promotores recuerdan que supone un uno por ciento del abastecimiento de Cáceres. El proyecto da otros adicionales. Por ejemplo 244.000 metros cúbicos de agua perdida por humedad, 113.000 de pérdidas por evaporación... Según la Plataforma se utilizarán 2.000 metros cúbicos por cada tonelada de litio. Si son 14.000 anuales, se llegaría nada menos que a 28 millones de metros cúbicos. Es decir, se acabaría con el pantano del Guadiloba. Marco Sosa aclaró que se utilizarán 143.000 metros cúbicos netos en el proceso y el agua será reutilizable.

La contaminación queda garantizada, según quienes se oponen a la mina. TEL fija en 16 millones la inversión en la restauración. Habrá un control de calidad del aire y los recursos generados «son inertes, no reactivos y no peligrosos». Lo que no aclara es la procedencia del agua para convertir la corta de la mina en un lago de agua dulce. En todo caso, también en ese punto surgen discrepancias.

La zona de extracción tendrá según la Plataforma hasta 1.100 metros de diámetro y 550 de profundidad. La empresa alude a 710 por 450 metros y 240 metros de profundidad. Cómo llenar ese agujero de agua para convertirlo en lago dispara los interrogantes.

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