Los acusados del 'crimen del candidato' niegan que planearan el atropello mortal

Luis Miguel Hernández Rodríguez y Modesto Sánchez Cepa, en el banquillo de acusados. :: jorge rey/
Luis Miguel Hernández Rodríguez y Modesto Sánchez Cepa, en el banquillo de acusados. :: jorge rey

El conductor declara que no arrollaron a la víctima, y el copiloto asegura que no recuerda nada al ir «jateado» tras tomar unas 16 copas

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

«Cuando pasamos nosotros con el coche, no había nadie en la carretera. ¡Estoy seguro!», declaró ayer Modesto Sánchez Cepa ante los nueve miembros del jurado que deberán decidir si él y Luis Miguel Hernández Rodríguez planearon la muerte de Juan Carlos Marcos Sánchez.

El conocido como 'crimen del candidato' ocurrió hace siete años, días antes de las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011. A las seis y cuarto de la madrugada del 14 de mayo fue encontrado muerto, en la carretera que une Descargamaría y Robledillo de Gata, el cuerpo de Juan Carlos Marcos Sánchez, de 40 años, que era el candidato número 3 del PP al Ayuntamiento de Robledillo de Gata.

Todo parecía dar a entender que había sido atropellado y que autor se había dado a la fuga. La Guardia Civil centró sus sospechas en Modesto Sánchez, que esa madrugada pasó por esa carretera al volante de su BMW. Le acompañaba Luis Miguel Hernández. Curiosamente los dos estaban vinculados también al PP. Luis Miguel, además, el número 3 de la candidatura popular al Ayuntamiento de Descargamaría.

Dicen que vieron a la victima ebrio y les dijo: «¡somos los mejores!», al ser los tres del PP

Los dos negaron que hubieran atropellado a alguien esa madrugada, aunque luego se demostró que al coche de Modesto le faltaba una pieza que estaba junto al cadáver. En los bajos del automóvil también se encontró ADN del fallecido.

Más información

Ambos iban a ser acusados de cometer un homicidio imprudente, pero en 2014 el caso dio un vuelco al conocerse el informe del subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Cáceres, que indicaba que se podía estar en realidad ante un asesinato. Según ese informe, el cuerpo de Juan Carlos estaba tirado, pero con vida, en el carril en dirección a Descargamaría; probablemente, se había desvanecido por la gran cantidad de alcohol que había consumido (tenía una tasa de 2,26). Modesto habría parado su coche al verle, y despacio pasó su vehículo por el cuerpo tumbado. La víctima murió al aplastarle el pecho la rueda delantera derecha.

Por ese informe Modesto y Luis Miguel estaban ayer en el banquillo de acusados. Las acusaciones le piden de 16 a 18 años de prisión a cada uno.

A los acusadores se les unía el abogado de la empresa aseguradora del automóvil, el letrado Emilio Sánchez, que alegó que el vehículo fue utilizado como si fuera un arma, para matar deliberadamente a una persona, «y el delito no se puede asegurar».

Frente a estas peticiones estaba la postura del abogado defensor, Ángel Luis Aparicio, que recalcó que sus representados son inocentes. Llegó a indicar a los miembros del jurado que llevaba 32 años de ejercicio y que si después de los cinco días previstos de duración del juicio, ellos consideraban que sus clientes son unos asesinos, «yo me retiro de la profesión».

El primero en declarar fue Modesto Sánchez, camionero de profesión, de 62 años, que vive en Descargamaría, en donde también residía la víctima. Dijo que no la conocía, aunque la localidad tiene 130 habitantes.

En el juicio se recordó lo que ocurrió el viernes, día 13 de mayo unas horas antes de la muerte de Juan Carlos Marcos. Éste había estado por la noche en un mitin del PP en Robledillo de Gata, y los acusados en otro mitin, también del PP, en Descargamaría. Ya de madrugada, sobre las tres, todos coincidieron en el mesón Casa Manadero de Robledillo. «Ahí estaba el chaval ese», dijo ayer Modesto, señalando que se encontraba tan borracho que se cayó al suelo, «estaba no mal... peor que mal». Aseguró que lo único que les dijo Juan Carlos Marcos es «¡Somos los mejores!», refiriéndose a que los tres eran del PP, y que después de caerse se levantó y se fue.

Modesto declaró ayer que quien estaba también bebido era su compañero pero que él sólo había tomado «dos JB con naranja». Insistió en que hicieron el viaje en coche y no se encontraron a nadie en la carretera, y que no pasó de 50 kilómetros por hora. Sobre las pruebas que encontró la Guardia Civil que vinculan su automóvil con el atropello, dio a entender que le pudieron manipular el vehículo cuando lo dejó en el cuartel.

Luego declaró Luis Miguel Hernández, de 45 años, vecino en Descargamaría de Modesto, que señaló que él sí había hablado alguna vez con la víctima en el pueblo, aunque no mucho. Explicó que poco se acordaba de la noche de aquel viernes ya que había bebido unas 16 copas. «Yo iba jateado», llegó a declarar.

Los dos negaron que hubieran dado muerte a Juan Carlos Marcos. Insistieron en el palacio de justicia que no tenían motivo para desearle algún mal, y que además eran del mismo partido político. Los dos narraron que fueron a Robledillo de Gata a intentar conseguir votos para el Partido Popular, porque las elecciones municipales estaban muy reñidas en la zona.

Hay que recordar que en esas elecciones, celebradas el 22 de mayo, el PSOE ganó en Descargamaría y Robledillo de Gata. Logró en cada localidad cuatro concejales por uno del PP.

Hoy seguirá el juicio. Preside el tribunal, asesorando a los miembros del jurado, José Antonio Patrocinio, presidente de la Audiencia Provincial de Badajoz, ya que forma parte de la Sala que se ha creado durante seis meses, mientras los magistrados de la Audiencia de Cáceres, de la sección de Penal, están ocupados en el macrojuicio de blanqueo de dinero con 117 acusados. Patrocinio, llamó al orden al acusado Modesto Sánchez pues no le dejaba hablar, y tampoco a la fiscal.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos