El nuevo gran museo de Cáceres va tomando forma

Estructura del nuevo edificio del Centro Helga de Alvear. Estos pilares quedarán a la vista, formando una celosía vertical. Recuerdan mucho a los pilares que hay en la terraza y el patio del hotel Atrio, sello indiscutible del arquitecto Emilio Tuñón. :: A. MÉNDEZ/
Estructura del nuevo edificio del Centro Helga de Alvear. Estos pilares quedarán a la vista, formando una celosía vertical. Recuerdan mucho a los pilares que hay en la terraza y el patio del hotel Atrio, sello indiscutible del arquitecto Emilio Tuñón. :: A. MÉNDEZ

La ampliación del centro Helga de Alvear muestra ya uno de sus sellos más reconocibles, los pilares blancos de hormigón

MARÍA JOSÉ TORREJÓNCáceres

Hoy se celebra el Día Internacional de los Museos. Cáceres incorporará pronto a su oferta cultural un nuevo gran recinto expositivo. Se trata de la ampliación del Centro de Artes Visuales Helga de Alvear, que ya toma cuerpo y deja ver en la calle Camino Llano el que será uno de sus rasgos más característicos: una sucesión de pilares de hormigón de color blanco.

Recuerdan, en cierto modo, a los pilares que el hotel Atrio luce en su terraza y en su jardín interior. La coincidencia no es casual. Ambos edificios llevan el mismo sello arquitectónico: el de Emilio Tuñón. Este arquitecto, junto al ya desaparecido Luis Mansilla, se encargó de levantar el lujoso hotel de la Plaza de San Mateo, además de la adaptación de la Casa Grande para acoger la primera fase del Helga de Alvear, abierta en 2010.

María Jesús Ávila, coordinadora del Centro de Artes Visuales, confía en que la ambiciosa ampliación del edificio (6,1 millones de euros, que costean la propia Helga de Alvear y la Junta de Extremadura) pueda estar concluida para el Día Internacional de los Museos de 2018. «Las obras van al ritmo previsto. Según los plazos deben terminar en el primer trimestre del año que viene».

Para lo que aún no hay fecha es para su inauguración. Antes, explica la coordinadora, debe haber una reorganización de espacios y usos entre la Casa Grande y la ampliación.

Un día de puertas abiertas para un público familiar

El Centro Helga de Alvear se suma hoy a la celebración del Día Internacional de los Museos con un abanico de propuestas para toda la familia. A las diez y a las once de la mañana se impartirán talleres dirigidos a niños con edades comprendidas entre los seis y los doce años. A las doce del mediodía tendrá lugar una performance que tendrá como protagonistas a personas con discapacidad. Integrantes del centro ocupacional Novaforma se convertirán en directores de una composición musical que interpretarán los alumnos del Conservatorio de Cáceres. Por la tarde, a las cinco, habrá una visita guiada para adultos por la exposición Idiosincrasia. Y a las seis, los alumnos de la Escuela Superior de Arte Dramático (ESAD) representarán tres piezas teatrales escritas por ellos. La jornada concluirá a las siete, con una visita guiada dirigida, en este caso, a los socios de la Asociación Amigos de la Fundación Helga de Alvear.

Sólo la primera planta del edificio de la calle Pizarro seguirá teniendo uso expositivo (para muestras temporales). El resto de plantas se despojarán de obras de arte y se destinarán a otras funciones. Para ello, se volverán a abrir las ventanas con vistas a Camino Llano que ahora están cegadas. El segundo sótano tendrá uso educativo y en el primero se ubicará la biblioteca. La planta baja, mientras tanto, se destinará a los servicios administrativos de la fundación.

El nuevo edificio acogerá la colección permanente de Helga de Alvear. Hasta Cáceres llegarán unas 2.800 obras que ahora la galerista tiene distribuidas en diferentes almacenes de Madrid. El inmueble tendrá cuatro plantas. El acceso al nuevo edificio será desde la calle Pizarro, a través de un corredor que arrancará en el número 10, en el inmueble contiguo a la Casa Grande. Helga de Alvear compró esta casa para convertirla en vía de acceso a la ampliación. Una vez superado el corredor, el peatón podrá tomar dos caminos: visitar la colección permanente o dirigirse al jardín, que tendrá salida a Camino Llano y la Plaza Marrón.

Otoño

Miguel Madera, coordinador técnico de la obra, explica que en estos momentos los trabajos se centran en avanzar con la estructura del edificio. Se espera que se pueda rematar a finales de verano. Para entonces, por tanto, el edificio de Camino Llano mostrará su aspecto exterior totalmente terminado, ya que a partir del otoño los trabajos se centrarán en el interior. Los pilares blancos de hormigón que jalonan la estructura, explica, configurarán una celosía vertical que se convertirá en una de las señas de identidad de este edificio contemporáneo.

Hay que recordar que las obras de ampliación arrancaron en septiembre de 2015. En total, el nuevo espacio tendrá 7.900 metros cuadrados, distribuidos entre las salas expositivas, el patio y el corredor. Contará, además, con un auditorio. La empresa Vías y Construcciones S.A. es la encargada de realizar las obras, en las que trabajan en estos momentos medio centenar de operarios.

Poner en valor el interior de la manzana y la fachada a poniente de la Casa Grande es uno de los retos planteados por los autores del proyecto arquitectónico, que ha tenido que salvar el desnivel existente entre Pizarro y Camino Llano.

El Centro de Artes Visuales inició su andadura en 2010. Ahora está inmerso en la cuenta atrás para poder abrir al público su ampliación.

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