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Así vio Dutailly a Ceres en la Plaza Mayor de Cáceres en 1804. :: s. e.

Hacia el Desierto de Extremadura que anunció Ponz en 1778

  • Antonio Ponz Piquer (1725-1792) realizó una importante obra para conocer la España de finales del siglo XVIII: los 18 tomos de 'Viaje de España, en que se da noticia de las cosas más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella'

Los dos titulares son recientes y los dos son del Diario HOY. El primero es del 27 de enero de 2017: «Extremaduraencabeza la tasa de paro deEspañaen 2016», explicando la noticia que esta región ha pasado a tener la tasa de paro más alta de España, con un 28,3%, y que es la única comunidad autónoma en la que se incrementó el desempleo en España el año pasado.

El segundo titular es aún más cercano en el tiempo, del 26 de abril de 2017: «Extremadura pierde el 0,8 por ciento de su población». En el texto se informa de que Extremadura es la segunda región que más habitantes ha perdido en 2016, después de Castilla y León. En la actualidad tiene 1.079.022 habitantes.

El siguiente texto fue publicado en 1778, es de Antonio Ponz y se refiere a Extremadura: «La tengo por una de las provincias mejores de España, y de Europa, adaptada a todos los frutos y cosechas, unas en sus dilatados valles y llanuras, y otras en sus hermosas y fecundas serranías; y concluyo que la población que el Padre Sarmiento dice podía tener Extremadura, de dos millones de personas, no me parece exagerada». En otro sitio insiste: «¡Cuántos lugares no podría y debía haber en una tierra tan buena y tan desierta! Sólo en las riberas del Almonte y de los citados arroyos (se refiere a los de Gibranza, Magasca y Magasquilla que hay entre Cáceres y Trujillo) podría haber una docena de ellos. Todos los días va a más la destrucción de esta bella y pingüe provincia de Extremadura; y si no se pone remedio, vendrá a reducirse a un desierto, según el paso que lleva. Los pueblos están cuatro, cinco y seis leguas distantes en los más parajes. Destruida casi totalmente la industria en toda la Provincia: reducida su población a una sombra de lo que fue».

Antonio Ponz Piquer (1725-1792) realizó una importante obra para conocer la España de finales del siglo XVIII: los 18 tomos de 'Viaje de España, en que se da noticia de las cosas más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella'. El tomo séptimo y octavo estan dedicados a Extremadura. Aparecieron en 1778 y hubo una segunda reedición en 1784.

Cuando el conocido como el abate Ponz llegó a Cáceres dijo , «me ha parecido uno de los mayores y mejores pueblos de Extremadura, habitado de mucha nobleza». Escribió que había 4 parroquias (Santa María, San Mateo, Santiago y San Juan), 2 conventos de frailes y 5 de monjas. Destacó como lo de más valor de Cáceres, la iglesia de San Mateo, algunas fachadas de palacios, el Hospital de la Piedad con su escalera (la actual sede del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura), y la estatua de Ceres que estaba en la Plaza, «una figura muy bella». La estatua sería dibujada en 1804 por Dutailly, para ilustrar uno de los cuatro tomos del 'Viaje pintoresco e histórico de España' que realizó Alexandre de Laborde de 1806 a 1820.

Ponz cita en su obra lo que escribió en 1765 el Padre Sarmiento (1695-1772) que culpaba del despoblamiento de Extremadura a La Mesta, que sólo beneficiaba a los grandes terratenientes propietarios de las cabañas de ovejas. Aseguraba que en tiempo de los romanos toda Extremadura estaba cultivada y, «cuando los moros civilizados poseían la Extremadura, tenían hecho el país un jardín, y muy poblado».

Cuando Ponz escribe sobre Extremadura se lamenta de que sólo tenga «la miseria de 400.000 personas, que es vergüenza decirlo». Anuncia que no tardará el Desierto de Extremadura si además se siguen maltratando y explotando a los jornaleros, «en tal estado no pueden durar y, por consiguiente, o los consumirá la miseria o despechados se irán a otros países».

Según el censo que se hizo en España en 1591, en Extremadura vivían 540.000 personas y representaba el 8% de la población de España, en la actualidad las personas que viven en Extremadura suponen el 2,3% del país. En el año 1960 vivían en esta región 1.379.072 extremeños; pero entre 1950 y 1977 tuvieron que emigrar 645.000. Ahora seguimos la senda del abandono con la marcha cada año de 3.500 jóvenes que no encuentran trabajo en su tierra.

El despoblamiento ya lo sufrieron en sus carnes los compañeros Sanjosé y Salvador Guinea cuando en el año 2006 recorrieron gran parte de los 332 kilómetros del Camino de Santiago por Extremadura. «Que nadie me hable de que somos muchos en el Mundo, porque no nos hemos encontrado a nadie después de caminar horas y horas. ¡Qué venga la gente a vivir a Extremadura, en donde no hay catástrofes naturales! No sé qué hace la gente peleándose en países lejanos por trozos de arena, ¡qué se vengan a vivir aquí!», decía Guinea, recordando lo mal que lo pasaron cuando llegaron al atardecer a las ruinas de Cáparra, la gran ciudad romana que fue abandonada en el siglo V, y tenían para cenar dos bocadillos de jamón y nada de agua. Sanjosé añadía: «ya sabéis que yo soy más bien comunista, pero os voy a decir una cosa: aquí hace falta que se hagan Universidades Laborales, como la que en su día se hizo en Cáceres, para enseñar a los jóvenes en paro a vivir del campo, y que se hagan muchos pueblos de colonización»

-¡Pero si eso lo hizo Franco!

-¿Y qué? Una cosa no quita la otra. Y sigo siendo rojo, ¿eh?