Hoy

Gervasio Sánchez ofrece un taller fotográfico en Cáceres. :: hoy
Gervasio Sánchez ofrece un taller fotográfico en Cáceres. :: hoy

«El periodismo es tan importante como la educación o la sanidad»

  • El informador ofrece este fin de semana un taller en el que repasará su trayectoria, muy centrada en conflictos bélicos por el mundo

  • Gervasio Sánchez Fotoperiodista

Recuerda, desde bien niño, tener libros y periódicos cerca, leer los deportivos, necesitar esa realidad impresa en papel para formarse el mundo. Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959) es uno de los referentes del periodismo en España. Ha recogido testimonio gráfico de conflictos bélicos desde los años 80, con un importante trabajo de la guerra en la antigua Yugoslavia. Este fin de semana (sábado y domingo) ofrece un taller fotográfico en Cáceres que se impartirá en el salón de actos de la Escuela Politécnica. Organizado por la asociación Extrefoto (www.extrefoto.com), aún quedan plazas libres. Hoy, de 19 a 21, en ese mismo espacio ofrece una charla con acceso libre.

¿Cómo se plantea este taller?

Intento mostrar mi forma de trabajar, que los estudiantes entiendan que este oficio es complicado, que hay muchas dificultades añadidas, que siempre hay muchos peros, que si quieres hacer un trabajo de calidad te lo tienes que tomar en serio desde el primer minuto, y hay que luchar por el proyecto. Es algo que puede parecer muy aventurero, muy guay, pero hay que tener los pies sobre la tierra. También les planteo cómo he pasado de hacer fotografías de pura actualidad a plantearme reportajes y proyectos más personales en los que he estado involucrado durante años.

En el documental 'Imprescincibles' cuenta que en esos viajes que hacía desde Córdoba hasta Barcelona siendo niño puede hallarse el inicio de su interés por contar.

Yo era muy crío, y esos recorridos tan largos me hicieron interesarme por los viajes. Hay un momento en el que uno decide lo que quiere ser, y a los 14 años ya me gusta leer y quiero dedicarme a esta profesión. A esa edad iba al Instituto con el periódico bajo el brazo, era un periódico deportivo, pero lo compraba todos los días.

Su camino periodístico ha sido muy particular.

Uno tiene que buscar su camino y decidir qué es lo que va a hacer y qué es lo que no va a hacer. Tengo muchos compañeros que me dicen que yo he podido elegir, pero también les digo que yo nunca jamás he cobrado una paga extra, nunca he estado en plantilla, he trabajado de manera independiente, hay meses del año en los que una persona contratada cobra dos salarios y yo cobro cero. Todo eso hay que tenerlo en cuenta, saber a qué estás dispuesto a renunciar. Yo decidí transitar por carreteras secundarias. Cuando terminé periodismo, en el año 84, era un momento en el que era fácil encontrar trabajo de periodista. Tengo amigos que dejaron la universidad para empezar a trabajar.

Aunque trabaja para distintos medios parece muy ligado al Heraldo de Aragón. ¿Qué le aportó ese medio regional?

Yo llegué a Zaragoza por imperativo del amor y una vez en Zaragoza ví qué medios había. Me hablaron de un medio conservador liberal que vendía mucho y otro progresista que vendía poco. Yo volvía de hacer unos reportajes del Chile de Pinochet y quería publicar esas historias en el diario que vendía mucho. Así empezó mi relación con El Heraldo. El Heraldo ha sido una de las patas en las que yo me he apoyado permanentemente para tener una mesa laboral que me ha permitido viajar donde he querido.

Cuando fue a la guerra de la exYugoslavia contaba que al principio no eran demasiados los periodistas que acudieron a cubrirla. ¿Cree que al periodismo le falta esa presencia en los sitios?

La única manera en que yo entiendo el periodismo es ir a los sitios y contar lo que está pasando. Cuando alguien me dice que está en la redacción haciendo refritos le digo que eso no es periodismo, que eso es hacer refritos. A las cosas hay que llamarlas por su nombre. El periodismo es algo imprescindible para una sociedad, tan importante como la educación o la sanidad. ¿Alguien aceptaría que el médico que nos tiene que operar no estuviera en el quirófano o que lo hiciera vía satélite? ¿O que sus hijos fueran educados por simuladores educativos? Si no estamos dispuestos a invertir en periodismo no deberíamos llamarlo así. Solo entiendo el periodismo como un ejercicio de ser crítico y vigilante con el poder político y económico.

Su implicación en el plano humano es una de las cosas que le caracterizan.

Lo que yo hago es tratar a la gente como me gustaría que me trataran a mí. Cuando te relacionas con gente que ha vivido situaciones dramáticas y ha sido vapuleada por todos lados lo que intentas es que no sea, además, golpeada por ti. Lo que no puedes es llegar a una cita en la que te van a contar un drama brutal y no tener en cuenta que esa persona ha sido muy herida.