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La Semana Santa de Cáceres, un producto turístico

Dos turistas orientales, en la procesión de los Estudiantes del Viernes Santo. :: hoy
Dos turistas orientales, en la procesión de los Estudiantes del Viernes Santo. :: hoy
  • Un estudio aborda la figura del turista de procesiones mientras la Unión de Cofradías busca financiación para medir el impacto socioeconómico de la fiesta en la ciudad

Un estudio de investigación de la Universidad de Extremadura ha puesto la lupa sobre la Semana Santa. El trabajo aborda, en concreto, la capacidad de tirón turístico que tiene la fiesta. La encargada de realizarlo es Elena Moreno Horrillo, que ha dedicado ya tres años y medio a recopilar datos y a encontrar pruebas que demuestran que las procesiones mueven lo que ella denomina un turismo cofrade.

De forma paralela, la Unión de Cofradías Penitenciales de Cáceres busca financiación en estos momentos para llevar a cabo un estudio que ponga cifras al impacto socioeconómico que la fiesta, declarada de interés turístico internacional, tiene cada primavera en la capital cacereña. Era una de las medidas que Santos Benítez, el actual presidente, llevaba en su programa electoral. El encargado de coordinar el proyecto será Paco Pizarro. «Nuestra intención es hacer un riguroso trabajo de campo en plena Semana Santa, realizando encuestas en los patios de carga con voluntarios», describe. Su puesta en marcha depende de la consecución de fondos.

El estudio firmado por Elena Moreno, todavía en fase de elaboración, constituye su trabajo de fin de máster. Diplomada en Turismo por la Universidad de Extremadura, ha realizado un máster universitario en investigación en Ciencias Sociales, en el área de turismo. Ella es, además, cofrade. Miembro de la Sagrada Cena y de la Asociación Nuestra Señora de Guadalupe del Vaquero en Cáceres, pertenece a otras hermandades de Villanueva de la Serena y Sevilla. Muestra su particular visión de la Semana Santa en su blog: 'A los pies de la Giralda'.

«Mi objetivo es definir el turismo cofrade o cofradiero como una modalidad más de turismo, como puede ser el turismo de cine, el rural o el turismo de playa. Actualmente, no existe nada sobre ello y la bibliografía es muy difícil de encontrar», explica la autora del estudio, que ha trabajado como técnico en la oficina de turismo de Cáceres y también en la de la capitalidad gastronómica durante el año 2015.

Los datos estadísticos ofrecidos por los organismos oficiales se convierten en sus mejores aliados para llevar a cabo la investigación, además de las hemerotecas de los periódicos. «Hay dos tipos de personas que van a ver Semana Santa. Por un lado, están las que van a ver una ciudad y, de paso, conoce la Semana Santa porque les pilla allí. Y, por otro lado, está la persona que va a buscar Semana Santa». Sobre este segundo perfil, aclara, versa su estudio.

El turista cofrade, describe, tiene un perfil culto. «Está muy preparado en artes, geografía, costumbres y tradiciones. Está muy interesado, además, en el mundo de las cofradías, aunque no quiere decir que practique y sea cofrade», detalla. Suele proceder de Andalucía y de Castilla-La Mancha.

Entre las pruebas que Elena ha encontrado del tirón de la Semana Santa y el esfuerzo que las administraciones realizan para explotarlo destaca el hecho de que los ayuntamientos procuren tener su cartel de la fiesta listo para presentarlo en Fitur, la Feria Internacional de Turismo que se celebra cada año en Madrid, convertida en el principal escaparate del sector.

«En Cáceres la evolución de turistas en los últimos tres años es brutal. El dato que se facilitaba en 2014 es de 57.827 turistas en Semana Santa, según fuentes del Ayuntamiento. En 2015 fueron 70.549. Y en 2016 fueron 81.249. Por algo será. Este aumento no se debe sólo a que haya habido una recuperación económica, sino también a que a la gente le interesa conocer cosas de otros lugares. Habrá muchos que vengan a ver la Ciudad Monumental de Cáceres, pero acabarán viendo procesiones, gastando en la ciudad y pernoctando», resalta. «Cuando trabajé en la oficina de turismo, en 2014, pude comprobar que hay gente que viene preguntando por procesiones concretas», apostilla. La más buscada era la del Cristo Negro. «Era gente que venía explícitamente a Cáceres para verla».

Producto turístico

En su investigación, Elena Moreno habla de la Semana Santa como producto turístico. Y, como tal, explica, ha dado lugar a que surjan iniciativas emprendedoras. «Se están creando experiencias turísticas en torno a la Semana Santa», argumenta. Uno de los ejemplos más claros está en Sevilla, donde la empresa 'Tour cofrade' ofrece recorridos por lugares como la basílica de la Esperanza Macarena y la del Gran Poder, entre otros puntos, además de visitar el taller de un imaginero.

La presencia de las cofradías en las redes sociales, opina, también contribuye a ampliar la difusión de la fiesta. En la actualidad, Elena Moreno colabora con la Universidad, donde acude para hablar a los alumnos del objeto de su trabajo: el tirón turístico de la Semana Santa.