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"Tenía 900.000 euros y me dejó 1.000"

Fernando H.L., exdirector de la oficina de Citibank, y Juan Alvarado, empresario de Valdefuentes:: HOY
Fernando H.L., exdirector de la oficina de Citibank, y Juan Alvarado, empresario de Valdefuentes:: HOY
  • Se celebra en Cáceres el juicio contra el exdirector del Citibank, acusado de estafa

El exdirector de la oficina de Citibank en Cáceres, Fernando H.L., se ha declarado inocente en el inicio del juicio que se sigue contra él y contra un antiguo comercial, Calixto.R.F, en la Audiencia Provincial de Cáceres, acusados de estafa. En el caso del exdirector, la Fiscalía pide para él una pena de seis años de cárcel por la apropiación indebida de 1,8 millones de euros de sus clientes, la mayoría de edad avanzada.

Entre las primeras víctimas en declarar está Juan Alvarado Arias, empresario de la localidad cacereña de Valdefuentes. "Tenía 900.000 euros (en el banco) y me dejó unos 1.000" ha declarado. Hay 16 clientes afectados, a los que Citibank reintegró el dinero.

Según la calificación del ministerio fiscal, el director de la sucursal habría realizado operaciones irregulares durante una década, desde el 2004 al 2014, hasta que un cliente pidió explicaciones sobre movimientos que no había ordenado en sucuenta.

Para el comercial, que habría defraudado 42.800 euros. se solicita un año y medio de prisión.

"Para mi padre era como un dios", ha declarado otras de las personas supuestamente estafadas por el exdirector de una sucursal bancaria de Cáceres, según ha informado la Agencia Efe.

Antes de comenzar el juicio, en la puerta de la sala esperaban para declarar como testigos los afectados, en su mayoría personas mayores, con pocos conocimientos y en algún caso discapacitados.

Para el empresario de la localidad cacereña de Valdefuentes, al igual que para los otros afectados, el director "era una persona de confianza, un amigo", quien les decía que tenían que firmar unos papeles y los firmaban, o iba a sus casas a recoger los ingresos y les daba un "papel a cambio". Una práctica que en todo momento ha negado el acusado, quien ha llegado a decir que "el único trato que tenía con los clientes era el de saludarles cuando iban a la oficina". Así, ha negado que realizase ninguna operación directa de los clientes, ni autorizado un cambio de firma, ni que tuviera constancia de que algún cliente hubiese reclamado.

El comercial, acusado de quedarse con 42.800 euros de clientes, se ha acogido a su derecho de no declarar.