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Tres meses de cárcel para unos padres por no llevar a su hijo al colegio

  • El niño tiene un desfase curricular de dos años, lo que se achaca al alto absentismo escolar

El padre y la madre de un menor de edad han sido encontrados culpables de un delito de abandono de familia por las numerosas faltas a clase de su hijo. Les han condenado, a cada uno de ellos, a tres meses de prisión.

Los progenitores fueron denunciados por el absentismo de su hijo en 2015, cuando él tenía 12 años y estudiaba 6º de Primaria. En el mes de junio, a finales de curso, la dirección del centro comprobó que había faltado un total de 78 días, 70 sin motivo justificado, lo que suponía más de la mitad de los días lectivos del curso.

El caso fue visto en dos tribunales. En primer lugar en un Juzgado de lo Penal, en donde se confirmó que el niño ya había faltado muchas jornadas a clase en otros cursos. En 1º de Primaria lo hizo 57 veces, 56 sin justificar; en 4º tuvo 66 faltas sin justificar; y en 5º faltó un total de 65 días, 57 de ellos sin justificante.

También se vio que debido a su absentismo escolar el niño tiene un desfase curricular de más de dos años respecto a otros menores de su midad edad

El 24 de junio del año pasado, el Juzgado de lo Penal condenó a cada uno de los padres a tres meses de cárcel. Ellos recurrieron ante la Audiencia Provincial, a la sección segunda, que la ha confirmado.

Los progenitores alegaron que el absentismo escolar no llegó al 50% de los días lectivos, y que no se habían valorado determinados extremos, como la situación económica de la familia o que era el menor el que no quería ir al colegio. También argumentaron que su criterio educativo fue «que el menor se hiciera responsable de ir al colegio y volver a casa solo», sin conocer los padres que faltaba tanto a clase.

El director del centro educativo declaró, sin embargo, que la falta de asistencia del menor fue puesta en conocimiento de la familia, «pero que apenas sí se justificaron las ausencias».

Por otra parte, agentes de la Policía Local adscritos a la sección de familia y menores indicaron que la situación del menor «es crónica y con el paso del tiempo se ha agravado».

La Audiencia de Cáceres confirma la condena ya que asegura que los padres «eran conscientes de su obligación de procurar la asistencia al centro escolar de sus hijos y, sin embargo, no observaron tal conducta». Recalca que el derecho preferente de los hijos debe prevalecer por encima de incomodidades o situaciones contingentes.