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Las extrañas profecías cacereñas del Padre Platillo

El cura aseguró que vio un platillo como éste a los 32 años. :: s.e.
El cura aseguró que vio un platillo como éste a los 32 años. :: s.e.
  • Juan Francisco Arroyo Mateos fue un sacerdote que nació en Malpartida de Cáceres en 1925, conocido con el apodo de Padre Platillo, ya que se dedicó en cuerpo y alma al mundo de la ufología, desde que en 1957, según él, vio un OVNI

'Los ángeles tendrán trato familiar con los hombres', 'Cómo salvar incluso a seres de otros mundos', 'Hay extraterrestres malos que ayudan al Anticristo, de quien se asegura que ha nacido ya y reside en...', 'Mensaje de otro mundo. ¿Existe el infierno?, 'Ciudad extraterrena que bajará e impondrá el desarme y la paz en el mundo'... Son títulos de libros, y todos son del mismo autor: Jeremías López de Santiago, que escribió más de 20. Redactados entre 1970 y 1996, salían de la provincia de Cáceres para venderse en toda España.

¿Quién era Jeremías López? Tras este nombre estaba, en realidad, Juan Francisco Arroyo Mateos, un sacerdote que nació en Malpartida de Cáceres en 1925, que fue conocido con el apodo de Padre Platillo, ya que se dedicó en cuerpo y alma al mundo de la ufología, desde que en 1957, según él, vio un OVNI. Tenía entonces 32 años y ya vestía negra sotana.

Nacido en una familia humilde de ferroviarios, fue monaguillo en su pueblo siendo niño, para pasar a formarse en un seminario de la Diócesis de Coria-Cáceres. Se ordenó sacerdote con 27 años, junto con otros muchos jóvenes, en el Congreso Eucarístico de 1952 que se celebró en Barcelona.

Fue párroco en varios pueblos de la provincia de Cáceres: en Mata de Alcántara, La Granja y Piedras Albas. En esta localidad estuvo 12 años, y aquí se supone que vio su platillo volante que le trastocó su manera de pensar, comenzando a escribir libros en los que exponía sus ideas para salvar a la humanidad.

Eran libros proféticos, en los que señalaba que los extraterrestres eran ángeles buenos, citando versículos de la Biblia en donde se adivinaba su llegada para poner orden en este mundo. En su libro 'El porvenir de España, la Iglesia y el mundo' indicaba que los extraterrestres estaban esperando, «la oportuna orden del juez divino para asolar la tierra entera».

Aseguró que el ataque sería por sorpresa, y «los secuaces de Satanás serán exterminados para comenzar la época de los cielos nuevos y una nueva tierra en la que more la justicia». Dijo que se sabía que su operación primera en la Tierra sería establecerse en algún gran monte, «a este respecto, recuerdo que la prensa del año 1966 dio cuenta de unas noticias según las cuales los seres extraterrestres se habían establecido en la Cordillera de los Andes, y nadie podía acercarse a ellos por hallarse protegidos».

El Padre Platillo estaba preocupado por la gran guerra entre el bien y el mal que habría dentro de poco en el mundo, en el que los extraterrestres (los ángeles) tendrían que luchar contra los 800 millones de habitantes del mundo subterráneo (entre ellos los gnomos) y los millones de seres del «olvidado y pobladísimo mundo uterino», refiriéndose a los seres que viven durante nueve meses en el vientre de sus madres, «que tienen por Rey a Satanás, como bien lo demuestra la Santa Iglesia, mediante los exorcismos que aplica a los niños que se van a bautizar para expulsar de ellos al diablo».

Él ideó una fórmula para que los seres del mundo uterino dejaran de pertenecer a Satán. Profetizó que, en la gran guerra entre el bien y el mal, morirían tres de cada cuatro terrestres para pasar a ser la Tierra un auténtico paraíso, con el desarme y la paz mundial.

Parece que al Padre Platillo se le dejo hacer hasta que en 1975, con 50 años, la jerarquía de la Iglesia decidió trasladarle al asilo de ancianos de Brozasque había sido legado por la Condesa de La Encina, allí hacía poco más que dar la misa diaria.

En Brozas siguió escribiendo, dando bastante que hablar en 1988 un libro en favor del sacerdocio femenino. En 1991, el Diario HOY, le dedicó una página, entrevistándole el periodista A.S.O. ya que aseguraba haber encontrado un sistema para producir energía ilimitada.

Se basaba en el molinillo de café, en donde la vara mediría unos 20 metros. Insistía en que moviendo engranajes, que a su vez pusieran en movimiento turbinas, se llegaría a generar energía para ciudades, fábricas o coches», pensando que así se movían los platillos volantes.

En 2002 Lino Camprubí fue a verle a Brozas, para entrevistarle para El Catoblepas, revista crítica del presente. El Padre Platillo tenía 77 años, y Camprubí le describe como una persona acabada, rodeada de censores de la Iglesia que le había prohibido escribir, y que habían quemado sus libros.

Murió el 21 de abril de 2008, con 82 años. En agosto de 2012, la revista cultural Baileja, de Malpartida de Cáceres, reivindicó su memoria en un artículo escrito por Francisco Javier Manzano Terrón. El que fue director de esta revista, Jerónimo García Castela, señala que el Padre Platillo, «sin duda es un gran e inspirador personaje a recuperar en esta época baldía».

No todos sus libros fueron quemados. En la Biblioteca Pública de Cáceres nosotros hemos encontrado once que se pueden consultar en sala (no se pueden llevar a casa), entre los que se encuentra: 'Próxima, histórica y auténtica venida de los extraterrestres y subterrestres y lo que harán en la Tierra'. ¡Ahí es nada!