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Las Hijas de Cristo Rey se van del Palacio de Abrantes, que cierra

Al fondo, Palacio del Duque de Abrantes, situado en la Plaza del Duque.
Al fondo, Palacio del Duque de Abrantes, situado en la Plaza del Duque. / Jorge Rey
  • El edificio de la Plaza del Duque dejará de funcionar a finales de curso como residencia universitaria

La Plaza del Duque perderá parte de su vecindario. La residencia universitaria Hijas de Cristo Rey, ubicada en el Palacio del Duque de Abrantes, echa el cierre a finales de curso tras 28 años de actividad ininterrumpida. Las ocho religiosas que viven en su interior dejarán el edificio y serán trasladadas a otro lugar, aunque de momento se desconoce cuál será su destino. En Extremadura la congregación también está presente en Talarrubias, donde está al frente de un colegio de enseñanza concertada.

Las Hijas de Cristo Rey han decidido cerrar las puertas de la residencia universitaria femenina después de que el centro haya experimentado una bajada gradual de estudiantes. En la actualidad, en su interior hay más monjas que universitarias. Son cinco las jóvenes que viven en el palacio durante el curso 2016/2017. Así las cosas, el edificio tiene una ocupación mínima, de apenas un 12 por ciento. El inmueble consta de 43 habitaciones individuales. Mantenerlo abierto en las actuales circunstancias era «insostenible», se admite desde el gabinete jurídico de la congregación. Cada estudiante paga entre 525 y 575 euros al mes por la habitación individual y el régimen de pensión completa.

La gran incógnita que queda por resolver es qué será del edificio, construido en el siglo XVI por Francisco de Carvajal. Fue adquirido en la década de los años ochenta por la congregación religiosa para convertirlo en residencia. De momento, señala el gabinete jurídico, no hay una decisión tomada, aunque es poco frecuente que las Hijas de Cristo Rey, al igual que la iglesia en general, se desprenda de su patrimonio. La venta, por tanto, no es la primera hipótesis que se baraja.

En cualquier caso, siguiendo los trámites habituales que la congregación aplica a estas decisiones, el futuro del Palacio del Duque de Abrantes no se pondrá sobre la mesa hasta que el edificio no haya dejado de funcionar como residencia. Es decir, hasta el final de este curso.

Todo hace indicar que el destino de las ocho religiosas no se resolverá hasta el segundo trimestre del año. Es entonces cuando la congregación hace su planificación en los centros que gestiona en todo el país. La mayoría están enfocados al campo educativo y la necesidad de personal varía en función de la renovación de los conciertos que mantiene con los gobiernos de las comunidades autónomas. Las Hijas de Cristo Rey también tienen presencia en el extranjero, a través de misiones.

Por otro lado, las religiosas han manifestado al Obispado su intención de seguir prestando otros servicios en la Diócesis de Coria-Cáceres tras el cierre de la residencia, según indican desde el gabinete de prensa de la Diócesis. Su futuro, por tanto, está abierto.

El Palacio del Duque de Abrantes forma parte del catálogo de edificios singulares del casco viejo cacereño. Situado junto a la Plaza Mayor, está dentro del área protegida por el Plan Especial. La construcción está declarada monumento histórico-artístico. Funciona como residencia universitaria desde el curso 1989/ 1990.

La presencia de las Hijas de Cristo Rey en la ciudad se remonta a 1913. Ese año fundaron en la parte antigua un colegio benéfico en el edificio que ocupan en la actualidad los Hermanos de Cruz Blanca.

El cierre de la residencia se enmarca en un contexto de bajada de estudiantes universitarios en la ciudad. A este factor hay que añadir la situación que viven las congregaciones religiosas, con vocaciones a la baja y la edad sus integrantes cada vez más elevada. No es raro que las órdenes cambien sus cometidos de acuerdo a la situación de cada momento. La tendencia es acercar a las religiosas más ancianas a destinos cercanos al lugar donde viven sus familiares.

600 plazas universitarias

Cáceres cuenta con 600 plazas de alojamiento para estudiantes universitarios, repartidas entre residencias públicas, privadas y los apartamentos del campus. Este dato no incluye los pisos de alquiler, que es la opción más extendida entre los jóvenes. 7.000 de los 9.000 universitarios del campus cacereño son de fuera de la ciudad.

El cierre de la residencia de la Plaza del Duque pone en riesgo la continuidad del Lignum Crucis. Se trata de la celebración que cada mes de enero hace la cofradía del Cristo Negro en la capilla que hay dentro del recinto del palacio para recordar el paso por Cáceres de lo que los devotos consideran partes de la auténtica cruz de Cristo. La última edición de esta festividad tuvo lugar el pasado domingo. La cofradía la instauró en 2003 y, desde entonces, se ha celebrado todos los años.